Pesadillas en tu propio hogar: 9 películas de invasiones domésticas

Nuestras viviendas son espacios sagrados, refugios que creemos seguros. Pero... ¿qué pasa cuando alguien entra sin permiso? Ladrones, psicópatas, gente rara... Pues que la cosa (y la casa) se convierte en un infierno. El cine adora ese terror cotidiano a ser acosado en la vivienda propia, y aquí repasamos, aprovechando el estreno de la estupenda No respires, de algunas muestras de ese sub-género conocido como home invasion: películas de invasiones domésticas.

Vaya por delante que esta lista es bien variada y además flirtea con diversos palos estilísticos. Y es que el home invasion, al ser un estilo bastardo, escapa de la pureza y del encasillamiento fácil. El subgénero empezó a florecer en el Hollywood clásico dentro del cine negro, con eso de los hampones a la fuga que se acababan refugiando en casas ajenas contra la voluntad de sus inquilinos. Tenemos el fantástico ejemplo de Horas desesperadas (1955) de William Wyler, título seminal del home invasion donde un convicto interpretado por Humphrey Bogart toma por la fuerza una casa regentada por una familia de clase media que vive felizmente a las afueras de una gran ciudad. A partir de ahí las formas del home invasion fueron utilizadas por el cine de suspense, el terror y claro está, el thriller psicológico, con muy buenos resultados. Y la cosa ha ido mutando hasta hoy.

La lista que viene a continuación no pretende sentar cátedra sobre el sub-género, pero si mostrarlo de la manera más poliédrica posible. Títulos como Funny Games (1997), La habitación del pánico (2002) o The purge: La noche de las bestias (2013), aparecen citados pero sin apartado propio para no caer en lo más obvio. De ahí que Solo en casa (1990) nos la dejemos también. Y se han quedado fuera películas como Game over – Se acabó el juego (1989), Secuestrados (2010) o Tú eres el siguiente (2011), que podrían haber entrado perfectamente en esta selección.

1. Una mujer atrapada (1964)

Película seminal en esto de las home invasion, tiene escenas que anticipan situaciones de La habitación del pánico (2002) o The purge: La noche de las bestiasUna mujer atrapada es un caso paradigmático de producto exploit cuya fama crece con los años hasta convertirse en un filme de culto y en una pequeña obra maestra del género. La premisa, como todas las de esta lista, es simple: una mujer atrapada (Olivia de Havilland) en el ascensor privado de su casa que observa, aterrorizada e impotente, como unos intrusos de tendencias homicidas capitaneados por un jovencísimo James Caan siembran el caos en su mansión. De una violencia explícita que aun deja con la boca abierta (hay una escena de mutilación ocular alucinante), Una mujer atrapada asusta porque vista en perspectiva también anticipó, sin pretenderlo, el crimen que la familia Manson perpetró cuatro años después en la casa de Sharon Tate y Roman Polanski.

2. Callejón sin salida (1966)

Segunda vez que aparece el nombre de Polanski en este artículo y no será la última. Quizás a alguien le sorprenda la inclusión de Cul-de-sac en esta lista, pero se trata de un home invasion de autor de libro, antes de que se acuñara el término. La casa ocupada aquí es un castillo inglés en medio de la nada y sitiado por la marea. Y el intruso un maleante a la fuga con alma de payaso faltón (Lionel Stander) que empieza a dirigir las vidas de una particular pareja burguesa formada por Donald Pleasence y Françoise Dorléac. Cul-de-sac es un viaje decadente y esperpéntico a la locura, una comedia macabra y negra con elementos de thriller psicológico que muestra el lado más circense y festivo de Polanski y las invasiones del hogar.

3. Sola en la oscuridad (1967)

Producida por el actor Mel Ferrer y dirigida por Terence Young, habitual de la saga Bond, se trata del home invasion más sofisticado de la lista. Un acoso teatralizado y dividido en diversos actos a una ciega en su apartamento que incluye disfraces y personalidades inventadas, y que finaliza en un memorable clímax en igualdad de condiciones: oscuridad para todos. Audrey Hepburn es la sufrida invidente que debe aceptar su condición para perder sus inseguridades y defenderse de un trío de delincuentes capitaneado por un perturbado Alan Arkin. La escena de las cerillas o la confrontación final Hepburn-Arkin son dignas del mejor Alfred Hitchcock. En 1971 Richard Fleischer y Brian Clemens repitieron la fórmula de ciega acosada, pero con Mia Farrow y en un caserón, en la más embrutecida Terror ciego (1971).

4. El visitante (1979)

Peter Weir, justo después de una de sus obras maestras, La última ola (1977), se animó con esta espléndida TV-movie sobre un fontanero mefistofélico que de forma maquiavélica y sibilina llega a ocupar el apartamento y las vidas de una pareja de hipsters setenteros australianos que serán incapaces de contrarrestar el control mental que el trabajador del hogar ejerce sobre ellos. Weir se mira en el espejo del cine de suspense clásico y en El quimérico inquilino (1976) de Roman Polanski en esta cumbre del terror psicológico que, haciendo uso de la incorrección política, se ríe con sarna del buenismo y la falta de espíritu de los sectores progres de la época. Películas como, De repente, un extraño (1990), Falsa seducción (1992) o Mientras duermes (2011), le deben media vida a El visitante.

5. Trampa para un violador (1980)

Ocho años después de La última casa a la izquierda (1972), título que también coqueteaba con el home invasion, David Hess repetía en el papel de violador maníaco y sanguinario en esta locura exploit de Ruggero Deodato que mezclaba el género que aquí tratamos con el rape and revenge y el softcore. Hess, acompañado de otro villano de copete, Giovanni Lombardo Radice, humilla de todas las formas imaginables (vejaciones sexuales, micciones, cortes con navaja) a un grupo de modernos neoyorquinos. Lo que desconoce el dúo de abusones es que en realidad todo es un montaje para acabar con la vida de uno de ellos. Por cierto, el título español es un spoiler como una casa frente al original, House on the Edge of the Park, mucho más sugerente.

6. À l’intérieur (2007)

La obra maestra de aquello que se llamó nuevo cine de terror francés, muy superior a la tramposa Alta tensión (2003). El debut de Alexandre Bustillo y Julien Maury (críticos de la revista Mad Movies pasados a directores) se apoyaba en el home invasion para ofrecer una historia de venganza sádica y seca bigger than life de una brutalidad física que traspasa la pantalla. Béatrice Dalle es el monstruo, y Alysson Paradis la embarazada que se ve obligada a utilizar el menaje de la casa para defenderse; cualquier objeto o mueble sirve como arma improvisada, gran acierto de puesta en escena de À l’intérieur. El dúo francés le cogió el gustillo a lo de profanar casa ajenas y repitieron esquema en Livide (2011) añadiendo esta vez el elemento sobrenatural. El resultado no fue tan bueno.

7. Los extraños (2008)

Inspirada en hechos reales y en el creepy crawler, técnica utilizada por el clan de Charles Manson para aterrorizar a familias ricas que consistía en entrar en las casas no para robar, sino para cambiarles los muebles de sitio y generarles un estado de estrés, Los extraños es la quintaesencia del home invasion moderno y por tanto creó escuela (Tú eres el siguiente es heredera directa). El debut de Bryan Bertino juega con la mitología del american gothic; esos encapuchados que parecen salidos de La oscura noche del espantapájaros (1981) y que atacan a la pareja protagonista solo por el hecho de estar en casa. Y dibuja brillantemente el acoso echando mano de la sugerencia (las apariciones fantasmales de los acosadores) y lo explícito cuando toca (la parte survival de la película).

8. The Collector (2009)

Marcus Dunstan, guionista estrella de la saga Saw, debutó en la dirección con este relato de cazador cazado similar al de No respires. Un ladrón que se las promete muy felices en un golpe aparentemente fácil, coincide en la casa con otro intruso inesperado: un retorcido psicópata con una máscara birlada al Doctor Decker de Razas de noche (1990) y un gusto por las trampas mecánicas digno de Jigsaw, que disfruta destruyendo hogares felices desde dentro. Dunstan se maneja bien como director de orquesta del juego del gato y el ratón que se produce en los diversos espacios de la vivienda, y no racanea en gore y asesinatos truculentos. The Collector es un divertimento macabro lleno de nervio y humor negro, que se pone por encima de casi todas las continuaciones del primer Saw.

9. Hush (2016)

Una de las últimas muestras del género, dirigida por Mike Flanagan y producida por Blumhouse, nuevos ídolos del terror de bajo presupuesto. Cercana en espíritu a las TV-movies de terror y suspense americanas de los setenta, Hush es un ejercicio de estilo a lo No respires pero algo más modesto en resultados. Una escritora sorda que vive sola en una casa en el bosque (ya son ganas de complicarse la vida) tiene que hacer frente a un psicópata que parece una versión torpe y algo crecidita de los jóvenes acosadores del Funny Games de Michael Haneke. Flanagan filma con tino el acoso, apoyado en una poderosa interpretación de Kate Siegel. Ahora bien, le falta algo más de brutalidad y sangre, y le sobra el tufillo a historia de superación que desprende.

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4 comentarios

  1. Genial la mención a Game Over, una película olvidadísima pero altamente recomendable.

    1. No entró en la lista general por poco. Completamente de acuerdo con lo que dices de "Game Over", y añado que es como un "Solo en casa" pero a lo bruto, una fiesta!

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