‘Tomorrow Comes Today’ – Gorillaz a través de 15 canciones

Con la llegada de Humanz (2017), quinto álbum de Gorillaz, hacemos repaso de lo que significa ser la banda virtual más influyente de la industria contemporánea. Un territorio que ha evolucionado a pasos agigantados y en el que el grupo británico siempre ha aparentado ir un pasito por delante de los demás.


Cada vez que Gorillaz ha publicado un disco, el mundo ha cambiado un poco. La historia oficial reza que fue la primera banda virtual, y aunque no fuese del todo cierto (Archie, tan de moda ahora por Riverdale, tendría un par de cosas que objetar), es innegable que sí fue una de las primeras en dejar una huella tan relevante a nivel internacional. La crearon un dibujante llamado Jamie Hewlett -creador de Tank Girl-, y un músico llamado Damon Albarn, líder de Blur. Pero sus cuatro integrantes son personajes de ficción, así como su historia, una mitología que gira en torno a Murdoc, 2-D, Noodle y Russel y que cuenta con libros, dvd’s y hasta canon oficial.

Gorillaz

De izquierda a derecha: Russel, Noodle, 2-D y Murdoc.

Su evolución musical nace del experimento y crece con Internet. De ahí viene la(s) anomalía(s): no son una banda de música sino una probeta musical. Gorillaz es tan virtual como su música en el sentido más literal de la palabra, pues tiene la virtud de producir un efecto en su entorno pero no lo hace en el presente ni de manera inmediata. Y además, es real solo de forma aparente.

Si no terminas de captar a qué nos referimos, debemos rebobinar. ¿Qué es Gorillaz exactamente? ¿Por dónde empezar? Vamos con 15 pruebas de la existencia virtual de Gorillaz y de su extraño paso por el mundo digital actual.

Tomorrow Comes Today

Tomorrow Comes Today (2000) es el punto cero de Gorillaz. Como muchas grandes historias, el grupo británico también nace de una ruptura amorosa. O mejor dicho, de dos. Damon Albarn y Jamie Hewlett se conocieron en 1990 gracias a Graham Coxon integrante fundamental de Blur y fan del trabajo de Hewlett, que le pidió que entrevistara a su grupo. Hewlett entrevistó a Blur para Deadline, la revista en la que publicaba habitualmente las tiras de Tank Girl, y empezó a frecuentar sus conciertos y camerinos. Con el tiempo inicaría una relación con la novia de Coxon, Jane Olliver, y trabaría amistad con Albarn. Coxon terminaría alejándose de ambos, también de Blur, mientras que Hewlett y Albarn compartirían piso y superarían con la convivencia las rupturas que vivirían con Olliver el primero y con la líder de Elastica, Justine Frischman, el segundo.

Una tarde, deprimidos y viendo la MTV, pensaron que qué mierda era aquella y que porqué no entendían nada. Aquella tarde brotó entre ambos Gorillaz, una respuesta a una industria del entretenimiento musical superficial que consideraban alejada del riesgo creativo. Así que decidieron crear una banda virtual cuyos cuatro integrantes no existían realmente, cuyos videoclips dibujaría el primero y cuyas canciones compondría el segundo. El mañana había llegado hoy, y tenía la forma de un EP de cuatro canciones que al poco, se convertiría en su primer álbum.

Clint Eastwood

Tomorrow Comes Today había sido la primera piedra: dibujos superpuestos a imágenes del mundo real sin más historia. Con Clint Eastwood nace la mitología. En marzo de 2001, Gorillaz debutaba con su álbum homónimo -mientras el estallido de la burbuja de las .com aún salpicaba Internet-, y convertía su laberíntica web en la plataforma más representativa del grupo, en la que podías pasear por los -también ficticios- Kong Studios donde habitaba la banda. Clint Eastwood se convierte en un fenómeno nacido de Internet y que pronto haría figurar a la banda en el libro Guinnes por ser la primera banda virtual que vendía 6 millones de copias de un disco cuyos artífices no existían.

Un single que nos presenta un mundo propio regido por sus normas. En él, una banda está tocando en un espacio vacío hasta que un fantasma surge del cuerpo de uno de ellos para invocar a gorilas zombies mediante el rap. Todo guay. Amén del detalle de que, tras la historieta, un grafiti nos presenta a cada miembros del grupo. Resulta que acabamos de conocer a 2-D, vocalista, Murdoc al bajo, Noodle a la guitarra y Russel en la batería. Así se abre un universo único nacido de la mente de Hewlett y cuya naturaleza ya apunta la propia letra de la canción. “Who you think is really kickin’ tunes? Picture you gettin’ down in a picture tube, Like you lit the fuse. You think it’s fictional? Mystical? Maybe. Spiritual Hero who appears in you to clear your view when you’re too crazy”.

Rock The House

Pocos meses después del éxito del debut de Gorillaz, el Gobierno de los Estados Unidos cerraba Napster, catalizador del debate sobre los derechos de autor en red. Internet empezaba a ver sus contradicciones y la banda británica las asimilaba todas: Hewlett y Albarn viven sus primeros conflictos internos debido a diferencias creativas que nada tenían que ver con la música sino con lo que significaba ser un grupo digital. Una industria cambiante no termina de comprender su proyecto. Así que virtualmente, ésta toma en Rock the House la forma de un ejército de monos vestidos de cheerleader y armas que disparan bolas de billar para hacer pasar a la banda por el aro.

Mientras tanto, en la realidad, el éxito de su anterior single obliga a ampliar la cosmogonía particular del universo de Gorillaz y eso provoca fricciones. Los medios quieren conocer a los responsables del fenómeno y Albarn empieza a conceder entrevistas. Hewlett siente que no las debe conceder como el cantante de Blur sino como 2-D, el personaje que le corresponde. Cree que hay encontrar voces que interpreten a los integrantes de la banda. Es decir, que Gorillaz siga siendo una ficción en el mundo real. Albarn cree que no funcionará, pero a pesar de todo, ambos arman la representación real de su banda imaginaria: Nelson Defreitas pondría voz a 2-D, Phil Cornwell sería Murdoc, Hakura Karoda doblaría a Noodle y Remi Kabaka sería Russel.

19-2000

Murdoc, 2-D, Russel y Noodle suben al coche que les lleva en la portada del disco y recorren una carretera semiabandonada a toda velocidad. El mundo cambia a su alrededor y la propuesta de Gorillaz ya se ha hecho un hueco en una industria encorsetada entre el modelo American Idol, los coletazos de NSYNC y las ventas de Destiny’s Child. Gorillaz, un grupo virtual e inexistente, se había montado en un carro que contestaba a todo aquello con unos dibujitos que rapeaban, hacían soul, toqueteaban la música disco y recordaban a un britpop muerto que ahora se tornaba oscuro. Pero la irrupción de su propuesta les había llevado demasiado lejos. Por eso en 19-2000, el vehículo en el que habían roto las normas, quedaba destrozado y con él la aventura del álbum de debut. Fue divertido, pero se acabó lo que se daba.

Feel Good Inc.

En mayo de 2005, la banda británica publicaba Demon Days, segundo álbum de estudio cuyo single Feel Good Inc. se convierte en un boom en Youtube, que les hace centrar todos sus esfuerzos en el urgente refuerzo sobre la mitología propia de la banda. Así, cargan su web de contenido exclusivo, alimentando una historia para cada personaje y distanciando, por fin, a los personajes reales del proyecto. De cara a la galería, Gorillaz ya no son Hewlett ni Albarn.

Feel Good Inc. se refiere a Internet, la tierra prometida que vio nacer a la banda y que, en tan poco tiempo, ha sido asimilada por una industria del entretenimiento de la que Gorillaz pretendía huir, convirtiéndola en un teatro en el que ellos vocean sin saber si se les escucha. De La Soul rapea y propone otra forma de navegar, “With yo sound, you kill the INC., so dont stop, get it, get it, until you’re cheddar header. Yo, watch the way I navigate”.

DARE

En su camino hacia la creación de líneas narrativas independientes para cada integrante de la banda, DARE reivindica a su única componente femenina: Noodle. De acuerdo con su historia, Noodle llegó en una caja de FedEx a los Kong Studios como única respuesta a un anuncio que la banda había puesto buscando a un guitarrista. No recordaba nada y no sabía inglés. Tras formar parte de la gira del primer disco, la joven se marchó a Japón para conocer su pasado y descubrió que había sido objeto de experimentos del Gobierno, para crear un prototipo de supersoldado. Así que conociendo que la perseguían volvió a Kong Studios y se escondió durante meses, componiendo la mayoría de temas de Demon Days.

En ese tiempo se sitúa DARE, que resulta ser también la primera prueba de la heterogeneidad del grupo a nivel comercial. Si bien con su álbum debut habían tocado ya infinidad de estilos músicales, fieles al espíritu probeta, sus singles comerciales se podían establecer en torno al electropop y el hip hop experimental. DARE, sin embargo, es abiertamente disco, bailable, amable y abiertamente comercial. “That’s what you do, baby. Hold it down, DARE”. Y con la voz y la presencia (también en los directos) del cantante de los Happy Mondays, Shaun Ryder.

Dirty Harry

El tercer single nos muestra el mundo post-apocalíptico en el que Gorillaz intenta lanzar un mensaje hacia la nada. En la inmensidad del desierto, Dirty Harry sitúa al vocalista de la banda rodeado de niños a los que ha intentado salvar, no se sabe muy bien de qué. Un ambiente que recuerda, por cierto, a Tank Girl.

El coro, como después serán los violines de El mañana, convierte la canción en algo trascendental, tocado por un tono paródicamente épico. La canción, por cierto, creó cierta polémica mojigata que el documental Bananaz (2008) retrata socarronamente, en torno a la letra recitada por las voces infantiles. Se refería a los versos “I need a gun to keep myself from harm, the poor people are burning in the sun”, que Albarn defendió que eran, “I need a gun to keep myself from among, the poor people are burning in the sun”.

El Mañana

El Mañana retoma la historia de Gorillaz inmediatamente después de Feel Good Inc, y en él vemos de nuevo a Noodle. Esta vez ya no está en Kong Studios sino en una isla flotante, alegoría del proyecto musical de Albarn, derribada por helicópteros nipones que han encontrado su escondite y pretenden acabar con su vida. Y, de paso, con la del grupo.

El Mañana vuelve a un tono decaído y oscuro, esencia de la visión de Gorillaz sobre el mundo que le rodea, sin pretensiones de solución ni recetas mágicas. Fisuras de ficción en un mundo que, a su parecer, se viene constantemente abajo. La voz de 2-D narra el sentir de Noodle, y de su caída hacia ninguna parte. Tal vez, hacia su final. O tal vez, hacia otro principio. “Don’t stop the buck when it comes. It’s the dawn, you’ll see. Money won’t get there. Ten years passed tonight. You’ll flee”.

Demon Days

En 2005, Demon Days significa una reacción impetuosa al consumo de fast food musical. En ella, Damon Albarn responde a aquellos que le critican de ególatra dejando su voz en un segundo plano, y jugándose los cuartos por un proyecto musical que no le corresponde a él capitanear. Y cuya música y vida virtual eran uno.

Mientras tanto, el mundo seguía a la deriva. El boom de la animación en flash y del vídeo self made desembocaría en la compra de Youtube por parte de Google. Con el tiempo nacería Twitter, Facebook se abriría al usuario no-universitario, el iPhone vería la luz y el smartphone se convertiría en un elemento cada vez más imprescindible. Ante tanto cambio en Internet, Gorillaz estaba ahí, viendo qué pasaba. Creando un universo en el que un músico y un dibujante, tenían cuatro avatares virtuales, que jugaban en el mundo no-virtual a hacer música.

Stylo

La reacción de Gorillaz a los cambios de mundo virtual fue, justamente, la desconexión. En 2010, el grupo británico lanzó su tercer álbum, Plastic Beach, acompañado del primer single, Stylo. En él, una persecución en coche y un Bruce Willis pagado de su presencia remitían hacia una música pesada. Algo que no pegaba demasiado con la filosofía experimental de un grupo siempre preocupado por no parecerse a nada. O más bien preocupados por hacer lo que les diese la real gana, aludiendo al funk y al R&B, y confiando en que la increíble voz de Bobby Womack les salvase la papeleta.

En el videoclip, Murdoc y 2-D conducen un coche con un clon robótico de Noodle -que aún no se sabía si estaba viva después de lo sucedido en El Mañana– hasta terminar tirados por un acantilado, poniendo rumbo hacia la isla que pone título al disco. Lo cierto es que como single, más allá de recordar en su base al Eddy Grant más electrónico y presentar una virtualización poco afortunada de los personajes, poco aportaba a lo que sería de verdad Plastic Beach: una progresivo camino hacia el pop desacomplejado, se diría que incluso orquestral y notablemente menos grave hasta la fecha.

On Melancholy Hill

Narrativamente, Plastic Beach mostraba a una banda desestructurada, si no directamente destruida, cuya única posibilidad de redención no se encontraba en el hiperconectado mundo urbano sino en una isla alejada de la civilización.

En esta canción nos reencontramos con Noodle, que no estaba muerta, estaba de parranda y recuperándose de lo que había significado para ella Demon Days. Metralleta en mano, Noodle consigue escapar de nuevo de su pasado, ahora oculta tras una máscara. Vagando por el mar se reencuentra con Russel, que la lleva hasta Plastic Beach, donde 2-D y Murdoc han liado una buena.

Rhinestone Eyes

Rhinstone Eyes venía a seguir la línea de Stylo en la errática toma de decisiones productivas sobre qué canciones se deben convertir en hits y cuales deben pasar desapercibidas. Al igual que Stylo, esta canción tampoco es representativa de un álbum que tenía escondido mucho más potencial que la historia que decidieron narrar.

En la misma senda pop del single anterior, Rhinstone Eyes seguía las desventuras de la banda en la isla. Mientras Russel y Noodle tardaban lo suyo en llegar, 2-D y Murdoc pasaban el tiempo haciendo con la música de Gorillaz una alegoría ecologista poco sutil cuyas melodías suaves y nerviosas poco tenían que ver con lo ya conocido. Sin detenernos en la inefable Doncamatic, baste saber que no todo fueron sonidos coloridos y sintetizadores chirriantes, hubo espacio para experimentar. Espacios como la increíble Empire Ants, la extraña White Flag o la hipnótica Some kind of Nature con Lou Reed.

Sweepstakes

Sweepstakes, una canción que no gozó de videoclip propio, fue para un servidor la síntesis de Plastic Beach. Melancholly Hill ya terminaba con un plano que nos enseñaba la multitud de músicos invitados a la fiesta que proponía el disco. Los ya mencionados Lou Reed o Bobby Womack eran parte de una reunión de viejos y nuevos amigos en la que también estaban Mos Def, Snoop Dogg, Kano, De La Soul o hasta la filarmónica libanesa. El rap tomaba en este tema un renovado ímpetu con acompañamiento de orquesta y la desconexión, base temática del álbum se convertía en escapismo con fondo. Un escapismo hacia lo básico y lo primitivo que hoy muchos plantean como posible límite a la adicción virtual y al second way of life contemporáneo. Escasos meses después, la banda colgaría en Internet de forma gratuita The Fall (2011), un álbum… enteramente realizado con un iPad.

Revolving doors

De The Fall merecen la pena muchos temas, que sin embargo no vamos a destacar por no venir acompañados de la inestimable creatividad de Hewlett. Baste saber que propone una sensorial vuelta a los sonidos más crípticos de la banda, y que fue poco más que un experimento, pero para nada fallido. Enteramente hecho con programas de edición de audio de un iPad, The Fall es el Gorillaz más ambiental y menos formal, más dispuesto a ser lo que le convenga. Y Revolving Doors da buena cuenta de esa voluntad experimental. Amén de ser un álbum colgado gratuitamente en su web como ‘regalo de navidad’.

Saturn Barz

Seis años después de The Fall, llega en 2017 Humanzcon Saturnz Barz como primer single. Con un videoclip realizado en 360º, y con la voz del músico jamaicano Popcaan como bandera, nos llega de nuevo una canción que se escapa al tono del álbum. Como si de una broma se tratase, Hewlett y Albarn cuentan que imaginaron Humanz como una fiesta celebrada en un futuro en el que Trump ganaba las elecciones y el Brexit triunfaba. Un futuro en el que las cosas no estaban nada claras, y en el que la cultura líquida de Bauman se hacía tan palpable que nos hacía tambalear.

Hoy Trump acaba de cumplir cien días de presidente y la Unión Europea negocia los términos de su divorcio con el Reino Unido. Otra prueba de que Gorillaz sigue siendo un fenómeno tan inexplicable que no hay forma de entenderlo sin aceptar que no tiene sentido. Solo podemos intentar acariciar la epidermis de un grupo que nos lee la mente y nos hace bailar sin saber por qué nos movemos. Humanz es una fiesta oscura en la que sabes que todo el mundo baila, pero no ves a nadie mover el cuerpo. En tiempos del desapego virtual, de ego como nuevo paradigma de Internet y del olvido inmediato, tal vez eso sea lo único que nos queda: una fiesta memorable.

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3 comentarios

  1. Munty dice:

    Francamente, prefiero con mucho los vídeos con los dibujos animados 2D de Jamie Hewlett, muuucho más expresivos que cualquier versión en 3D. Y es que en mi opinión Gorillaz es tanto música como imagen.

    1. Francesc Miró dice:

      Estoy de acuerdo contigo Munty, prefiero la animación tradicional en lo referente a los diseños de los integrantes Gorillaz. Los entornos virtuales funcionan perfectamente si enmarcan a sus protagonistas -siempre fue así, de hecho-, y la mezcla resulta refescante. Y aunque tal vez alcance la combinación más estilizada con el videoclip de’On Melancholy Hill’, te confieso que mi preferido siempre ha sido ‘El mañana’.

    2. E. Martín dice:

      Hay buena animación y mala animación, sea con plastilina, dibujo o CGI. Y gustos personales aparte toda la de Gorillaz ha sido siempre magnífica. Por cierto, la de 2D también está hecha por ordenador.

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