10 películas navideñas que (tal vez) no conozcas y deberías ver

La películas navideñas son un género en sí mismo. Una peculiar raza de films que solemos revisitar (o descubrir) en una época determinada del año. Gremlins (1984), Solo en Casa (1990), Pesadilla antes de Navidad (1993) o Love Actually (2003) suelen caer dependiendo del grado de azúcar en vena (o de alcohol) que tu cuerpo aguante.

Ahora bien, hay películas navideñas que o son poco conocidas o directamente no sabíamos que existían, y sin embargo son raras joyas del género navideño. Esta navidad, no vuelvas a ver las películas de siempre. Echa un vistazo a estas diez películas que (tal vez) no conozcas y deberías ver.

La cerillera (Jean Renoir, 1927)

la cerillera

Se dice que la plenitud artística de Jean Renoir no se desarrollaría hasta la época sonora y que su período mudo es bastante irregular. No obstante, es innegable que su versatilidad y su pericia ya estaban detrás de Tire-au-flanc (1928) y se expresan de modo maravilloso en este crudo pero precioso mediometraje. Renoir se inspira en el clásico cuento de Hans Christian Andersen para narrar de una joven vendedora de cerillas que, muerta de frío y hambre, tenía alucinaciones navideñas.

Te volveré a ver (William Dieterle y George Cukor, 1944)

te volveré a ver

Aunque George Cukor fuese el director inicialmente pensado para este drama/thriller/romance navideño, el magnánimo productor David O. Selznick sustituyó al realizador cuando este ya había grabado unas cuantas escenas. No le convencía el extraño tono que el director estadounidense estaba imprimiendo a lo que él quería que fuese una simple historia de amor. Así, puso al cargo del proyecto a William Dieterle para que hiciese de ella la película romántica que debía ser. El resultado fue tan ambivalente como genial: el romance entre un soldado de permiso por navidades (Joseph Cotten) y una mujer en libertad condicional (Ginger Rogers).

Cuento de navidad (Brian Desmond Hurst, 1951)

De las infinitas versiones del clásico de Dickens, la que Brian Desmond Hurst rodó en el 1951 es tal vez de las más injustamente olvidadas. Un inmejorable Alastair Sim interpretaba al viejo malhablado y malcarado Ebenezer Scrooge que, como todos sabemos, odiaba la Navidad. Aunque después de recibir en su casa a los fantasmas de las navidades pasadas, presentes y futuras, terminaría por no odiarla tanto. Tal vez una de las mejores interpretaciones de Scrooge que la historia del cine ha tenido a bien regalarnos.

Cash on Demand (Quentin Lawrence, 1961)

La adaptación de esta obra de teatro de Jacques Gillies es sin duda una de las películas que menos alientan el espíritu navideño de esta lista. Un ladrón hilarantemente interpretado por André Morell mantiene secuestrada a la familia del banquero de una pequeña localidad. Éste se verá obligado a colaborar en el robo de su propio banco si no quiere que su familia pague las consecuencias. Un thriller a medio camino entre la comedia despiadada, el entretenimiento de robos y atracos y ciertos ecos modernizados de la historia de Ebenezer Scrooge de la que hablábamos más arriba.

Parenti serpenti (Mario Monicelli, 1992)

Parenti_serpenti

Como comedia costumbrista, Parenti Serpenti tal vez no pase a los anales de la historia. Pero como homenaje a aquella rara eclosión de títulos englobados dentro de la no menos rara categoría de comedia neorrealista (o neorrealismo rosa), esta comedia de Mario Monicelli funciona estupendamente. Una afiladísima sátira sobre el significado del amor familiar que muchas veces, especialmente en Navidad, nos profesamos falsamente. Un par de abuelos quiere pasar lo que les queda de vida en la casa de uno de sus hijos y se lo comunica a su familia el dia de Navidad, cuando todos están reunidos. Entonces se verá que ninguno de sus hijos quiere que sus padres vayan a pasar la vejez en sus hogares. El espíritu navideño es una mentira que nos gusta fingir y cuando llega la hora de profesar eso que decimos sentir: escurrimos el bulto.

Felicidades (Lucho Bender, 2000)

Las historias cruzadas son pasto de la narrativa más utilizada en las películas navideñas. Pero el primer y único largometraje de Lucho Bender (murió en 2004 cuando buscaba financiación para su segundo film) huye de todo convencionalismo habido y por haber. Un efectivo prodigio de ingenio y dramedia cuyo guión firmaba el propio directo a cuatro manos con el actor Pablo Cedrón. Una delirante y triste visión de la Nochebuena en una Argentina que ya no se acuerda de lo que significa la Navidad.

Tokyo Godfathers (Satoshi Kon, 2003)

https://www.youtube.com/watch?v=7Q6mcx2qF4Q

Tres vagabundos intentan pasar la navidad sin ser absorbidos por esa urbe antropófaga llamada Tokio. Una noche, en algún lugar del barrio de Shinjuku, a la luz de la lumbre de un cubo, escuchan el llanto de un bebé que llora tirado en la basura. Entonces, un alcohólico de mediana edad, una joven fugitiva y un enfermo terminal transexual se embarcarán en una aventura para encontrar a los padres del bebé, nacido el mismo día que el niño Jesús. Satoshi Kon murió en 2010, pero antes nos dejó unas cuantas obras maestras. Si bien Tokyo Godfathers puede no estar a la altura de Paprika (2006), o la serie Paranoia Agent (2004), sin duda es una de las películas más emotivas de su carrera. Una joya animada.

Un cuento de Navidad (Arnaud Desplechin, 2008)

A pesar de su título, no estamos de nuevo ante una adaptación de la obra de Dickens. Arnaud Desplechin, como Monicelli, encierra a una familia en una casa en la que se celebra la Navidad para narrar un drama desgarrador como pocos de los de esta lista. Una rara enfermedad congénita acecha a los familiares de esta familia que, después de haber perdido a un hijo tienen que encontrar un donante de médula si quieren evitar la muerte de otro familiar. Catherine Deneuve, Chiara Mastroianni y Mathieu Amalric entre otros nos ofrecen un drama intimista en el que la sonrisa es también una forma de curación.

Rare Exports: un cuento gamberro de Navidad (Jalmari Helander, 2010)

Nació como un anuncio, que se convirtió en un corto, que se convirtió en otro corto que, al final, se convirtió en un largometraje. Siete años de epopeya separan la primera obra del finlandés Jalmari Helander y la película que triunfó en el Festival de Sitges el año 2010, llevándose los premios de Mejor Película, Mejor Fotografía y Mejor Director. Rare Exports transforma todo lo que conocíamos del mito de Santa Claus y, con un barniz de comedia negra y macabro espíritu de aventura infantil, construye una película navideña de lo más particular. Gamberra vuelta de tuerca pseudo-serie B a esos cuentos que tanto nos gusta contar en estas fechas.

Tangerine (Sean Baker, 2015)

¿Una historia de amistad de las que insisten en que la familia es hacerse? No. O no solo eso. ¿Un drama low-cost? Tampoco exactamente. ¿Una de las películas más inclasificables del año? Si, sin duda. También un duro relato de la periferia de Hollywood: la víspera de Navidad, una prostituta transgénero y su amiga recorren calles, bares y toda suerte de rincones exponiendo una realidad de la ciudad californiana que nada tiene que ver con la que nos han contado. Un humor pasado de rosca, un sano ánimo por la provocación con sentido y talento, mucho talento, han llevado a esta película a convertirse en una de las más destacadas obras del cine independiente USA del año. ¿La veremos algún día estrenada en España? Esperemos que sí.

 

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