América en pie – Una guía del mejor stand-up norteamericano de Netflix

Aprovechando el reciente estreno de Netflix en España hace unas semanas de Hilarious de Louis C.K., uno de los especiales de comedia más influyentes de la última década, os ofrecemos un repaso por los 15+1 especiales de comedia más interesantes disponibles actualmente en la plataforma digital.

Como no todo van a ser black superpowers a prueba de balas, gerifaltes de la droga de acento dudoso o niñicos en bicicleta corriendo por descampaos ochenteros, Netflix se ha convertido también en el refugio de aquellos amantes del stand-up que se las veían y deseaban para conseguir material de sus cómicos favoritos. Especialmente para aquellas personas cuyo nivel de inglés no da para escuchar a pelo las decenas de discos disponibles en plataformas como Spotify o hacer escapadas a clubs de Londres o Nueva York a ver a alguno de sus ídolos, al fin hay una alternativa a los videos colgados en calidad dudosa en YouTube, con artistas de primer orden y, sobretodo, un subtitulado más que decente.

Siguiendo su política de echar toda la carne en el asador cuando se le mete algo entre ceja y ceja, el gigante del streaming no ha parado de subir títulos, a un ritmo de prácticamente dos nuevos especiales por mes, y en tan solo unos años se ha posicionado como el principal valedor de este tipo de contenidos frente a competidores como Comedy Central o HBO, a la que ya supera en número de suscriptores. Sobre este tema, el recién galardonado con el Emmy Aziz Ansari comentaba que, tras un primer especial en Comedy Central y un segundo autoproducido al estilo Louis CK mediante un sistema de pago por descarga en su web, decidió pasarse a Netflix en su tercer especial al ver que los dos primeros albergaban más visitas en esta plataforma que sus descargas y la audiencia del canal de pago juntas. Otra ventaja que recalcan los autores es la total libertad en cuanto a producción, tiempo y contenidos, sin tener que plegarse a minutajes ultraplanificados por la injerencia publicitaria o esos molestos pitidos que añaden las cadenas generalistas a ciertas palabras malsonantes y que cualquier cómico que se precie considera un insulto al legado de Lenny Bruce. Finalmente, su algoritmo de recomendación consigue que Netflix, en palabras del cómico veterano Tod Barry, sea la mejor manera de conocer nuevos cómicos, pudiendo saltar de uno a otro, probar y si se descubre a alguien nuevo que le fascine, el espectador pueda comprar una entrada para su siguiente show.

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Lamentablemente para nosotros, los caminos y políticas de esta plataforma en su primer año de desembarco nacional son tan inexpugnables como los caminos del Señor, y así se da el caso de que en España podemos encontrarnos en el catálogo con cómicos tan locales como Larry The Cable Guy, cuyo personaje se basa en un cliché prácticamente inexistente aquí, mientras que rostros más conocidos como Chelsea Peretti, Russel Brand, y hasta clásicos absolutos como los especiales Delirious (1983) o Raw (1987) de Eddie Murphy son aún inaccesibles desde nuestro país.

Así que mientras en los despachos se plantean si traducir o no los cientos de tacos e insultos por minuto que escupía el Super Detective en Hollywood en su buena época, en CANINO os ofrecemos una visita guiada por algunas de las mejores opciones availables a fecha de hoy.

1 – Louis CK – Hilarious (2010)

Sencillamente, el cómico más importante en activo hoy en día. Capaz de llenar tres noches seguidas el Madison Square Garden o teatros de gran aforo en países de habla no inglesa durante sus tours internacionales. Si los noventa fueron de Jerry Seinfeld, el siglo XXI pertenece de lleno a Louis Székely. De hecho, mientras el cómico de Brooklyn y su compinche Larry David se esforzaban por alcanzar las cimas más altas del humor observacional, este pelirrojo fondón de origen mejicano le abría los shows mientras se forjaba como guionista junto a reyes del late night como Letterman, O’Brien o Chris Rock para, con la llegada del nuevo milenio, despegar como la voz de su tiempo. Podríamos decir, de hecho, que se tomó esta primera década para afianzar su estilo mordaz y descreído, en un camino que arranca con su primer CD, Live in Houston (2001) hasta este Hilarious que Netflix acaba de traer a España con seis años de retraso.

Pese a que el canal cuenta con otro especial notable y mucho más reciente, Live at the Comedy Store (2015), debemos señalar Hilarious como uno de los especiales más influyentes de la historia. Además de perlas de su estilo, que pasa del existencialismo a la escatología sin despeinarse, como el celebrado segmento «Cell Phones and flying«, Hilarious fue el primer especial de comedia autoproducido por un cómico para luego ser vendido a diferentes canales de distribución, también uno de los pocos cómicos en estrenar sus grabaciones en festivales de cine como Sundance o vender directamente su material desde su web personal. Por si fuese poco, en mitad del tour recogido en esta grabación, recibió una oferta del canal FX invitándole a proponerles algún proyecto televisivo. ¿Les suena Louie? Pues el resto ya se lo saben.

2 – The Comedians of Comedy (2005)

Al principio querían llamarse The Martin Luther Kings of Comedy, quizá porque una noche Patton Oswalt tuvo un sueño: huir de los clubs de comedia para urbanitas aburguesados y echarse a la carretera a patear salas de conciertos en los que la muchachada pudiera acceder pagando una entrada barata. El documental que recoge esta gira en la que se embarcó el pope de la comedia alternativa junto a María Bamford, Brian Posehn y, a ratos, Zach Galifianakis es una buena manera de ver dónde comenzó está escena que abrió camino a toda una generación de cómicos indie. Además, a falta del magistral Live at the Purple Onion, es una buena forma de conocer la faceta escénica de Galifianakis antes del éxito de Resacón en Las Vegas (2009).

3 – Aziz Ansari – Buried alive (2013)

Recordado como el caradura Tom Havenford en la magnífica sitcom Parks and Recreations (2009-2015), poco sospechábamos que el actor que lo encarnaba tendría detrás uno de los discursos más lúcidos y actuales sobre lo que supone ser un treintañero en la metrópolis del s. XXI. Su serie Master of None (2015-), una de las grandes joyas de Netflix, justamente reconocida en los pasados Emmys, escondía brillantísimas reflexiones sobre las relaciones humanas en los tiempos que corren, desde la importancia que le damos a la comida a los conflictos entre compromiso y soltería pasando por la lacra del sexismo. Anzari anticipa lo que serán sus temas estrella en este especial de ejecución inmaculada y un carisma a prueba de bombas.

4 – Iliza – Confirmed kills (2016)

Hija adoptiva de un hipotético matrimonio entre Jerry Lewis, por lo gestual y físico de su personaje, y Andrew W.K., por el fuertecismo y su mensaje pro-party, Iliza Schelesinger es uno de los valores en alza del canal. Se define como cómica millennial y sus inicios no podrían ajustarse más a este perfil, ya que arrancó ganando un concurso de cómicos organizado por Myspace. En 2008 se convirtió en la primera ganadora del concurso televisivo Last comic standing, adapatado en España como El rey de la comedia, aunque no fue hasta 2012 que grabó su primer especial de comedia, War Paint, directamente para Netflix. Su juventud le ha permitido ir forjando y puliendo su estilo especial a especial, y en Confirmed kills, co-dirigido por el maestro Bobcat Goldwraith y estrenado hace apenas una semana, consigue su mejor material hasta la fecha. Su histrionismo y voces características siguen ahí, así como sus historias sobre noches de borrachera, inseguridades y juerga hasta el fin punteadas a base de hashtags, pero entre chiste y chiste sobre maquillaje y pistas de baile ha calado un discurso feminista y crítico en pos del empoderamiento de las mujeres y en contra de los cánones establecidos. Su bit sobre el reality de emprendedores Shark Tank o su rant contra las sirenas como ideal femenino demuestran que este mensaje, no por básico dejar de ser necesario y, sobretodo, divertido.

5 – David Cross – Making America great again (2016)

La quinta en la frente: el último especial de Cross nos ha gustado menos de lo que nos gustaría que nos hubiese gustado. Acomodado entre su carrera como actor, tras su magistral Tobias Fünke en la sitcom de culto Arrested Development (2003-)ha encontrado otro secundario a su altura en la imprescindible Unbreakable Kimmy Schmidt (2015-), y una audiencia fiel en el ala más progresista de los demócratas estadounidenses. Cross se embarca en un ataque contra Trump y los valores conservadores que no puede evitar caer en lugares comunes y hacer que echemos en falta la mala baba de obras anteriores como Shut Up You Fucking Baby! (2002) o It’s not funny (2004). Sin embargo, al César lo que es del César: la comedia estadounidense no sería lo mismo sin él y aunque sea para acercarse a sus primeros álbumes, sitcoms o los fundamentales programas de sketches, Mr. Show (1995-1998) y w/Bob and David (2015-) junto a Bob ‘Saul Goodman Odenkirk, merece de sobra aparecer en este listado.

6 – Jen Kirkman – I’m gonna die alone (and I feel fine) (2015)

Uno de los casos que comentábamos en la introducción en los que el algoritmo de Netflix funciona como recomendador fiable, ya que es muy posible que sin él no nos hubiésemos detenido en esta cómica, de la que solo teníamos como referente el ser la voz en off de la descacharrante serie online Drunk History (2013-). Cuarentona, divorciada y orgullosa militante anti-maternidad-por-narices, Kirkman se mofa tanto de ella misma, con un fragmento divertidísimo sobre las canas en el vello púbico, como de la estupidez de los que le rodean.

7 – Hannibal Buress – Hannibal toma Edimburgo (2016)

En el contexto de esa comedia afroamericana que va de Richard Prior a Chris Rock, podríamos considerar a Buress como la alternativa hipster a fenómenos de estadio como Kevin Hart. De ritmo pausado y tranquilo, más cercano a la escena de comedia alternativa que la verborrea incontenible de Eddie Murphy, Buress saltó a la fama en 2014 cuando, en mitad de una actuación, tiró de la manta sobre la cantidad de acusaciones de violación que acumulaba el, hasta entonces venerable, Bill Cosby y el silencio mantenido durante años por muchos de sus compañeros de profesión. La grabación clandestina de este fragmento se volvió viral y llegó a los informativos de medio mundo. Polémicas aparte, este especial sigue al cómico y actor durante su participación en el Festival de Edimburgo, uno de los más importantes y exigentes del mundo. Las dudas, éxitos y fracasos de Buress durante sus maratonianos pases durante el festival son un buen ejemplo de cómo puede llegar a ser el día a día de un cómico profesional de clase media.

8 – Demetri Martin – Live. *At the time (2015)

Este cómico de origen griego que parece fugado de una película de Wes Anderson es en realidad el mayor exponente actual del one-liner, un subgénero del stand-up consistente en chistes cortos, de apenas una línea, enlazados uno tras otro. Este estilo de comedia, tan popular en los tiempos de Twitter, ha sido cultivado por auténticos genios como Steven Wright o el malogrado Mitch Hedberg, y es una de las disciplinas más complejas al carecer de un nexo o historia en la que apoyar el monólogo si este decae. Humor a cara de perro o, en el caso de Martin, acompañado de guitarrita en ocasiones.

9 – Bo Burnham – Make happy (2016)

Si nos vamos a permitir usar dos veces el término millennial en este artículo, que sea por culpa de Bo Burnham. Nacido en 1990, comienza a subir videos a YouTube con dieciséis años. En ellos interpreta canciones satíricas al piano para deleite de sus fans. Casi 170 millones de visionados después, Burham filma su tercer especial de comedia, esta vez en exclusiva para Netflix. Además de su don natural para la composición y la ironía, Burnham destaca por un dominio total del espacio escénico, sacándole partido a todos los elementos imaginables, desde luces, sonido y FX al puro andamiaje del escenario. En lo temático su humor brilla cuando cuestiona los roles de la masculinidad y en la forma toca techo al final del show con un cierre más cercano a un concierto de Kanye West que a la típica pared de ladrillos.

10 – Sofia Niño de Rivera – Expuesta (2016)

Obcecados como estamos en alabar los logros de la comedia anglosajona, tendemos a ignorar completamente lo que sucede a nuestro alrededor. Siendo el español una lengua con 567 millones de hablantes, han tenido que venir los gringos a descubrirnos a la mejicana Sofía Niño de Rivera. Una vez que el oído se acostumbra al acento del D.F. y es capaz de navegar entre las decenas de localismos y referencias a las diferentes ciudades, descubre a una mujer de talento capaz de poner a todo el mundo en su sitio. Ojalá cunda el ejemplo y Netflix comience a producir más especiales de comedia de habla hispana: por aquí proponemos los Ultrashows de Miguel Noguera, las neuras de Carlo Padial o a las «hermostras» argentinas Charo López y Malena Pichot.

11 – Maz Jobrami – I’m not a terrorist, but I’ve played one on TV (2015)

Si en la entrada anterior admitíamos nuestro desconocimiento en cuestiones de comedia latinoamericana, ¿qué podemos decir de la comedia iraní? Para aquellos que metemos todo en el saco de «lo árabe», y en nuestra ignorancia occidental no distinguimos un persa de un amazig, la apuesta por la diversidad de Netflix, dentro de sus límites de mercado, es un pequeño soplo de aire fresco. Difícilmente hubiésemos conocido a este simpático cómico nacido en Teherán y criado en Estados Unidos que basa un espectáculo en señalar precisamente ese tipo de diferencias culturales. Con un físico especialmente dotado para la comedia física que le ha valido el apodo de «la Pantera Rosa Persa», Jobrami es todo un descubrimiento.

12 – John Mulaney – The Comeback Kid (2015)

Nos adentramos en la recta final con este pequeño JFK de la risa. Joven, católico y con cara de lampiño yerno ideal, el humor de este guionista de SNL no por blanco y amable baja su listón de calidad. Sus caballeresca puesta en escena esconde agudas e irónicas reflexiones sobre cuestiones tan importantes como el matrimonio, los patos o la gestación de Regreso al futuroSin duda te dejará con un buen sabor de boca ante la caterva de indeseables que vienen a continuación.

13 – Ali Wong – Baby Cobra (2016)

«Vamos a terminar pronto con esta mierda porque tengo que mear en diez minutos«. Así arranca el espectáculo de Ali Wong, la cómica asiático-americana más mordaz desde Margaret Cho. Sus siete meses de embarazo no son excusa para que sus dientes envenenados se claven en todos los asuntos candentes: política, sexualidad, vida en pareja… Su bit sobre cómo tener un marido asiático te permite poder ser racista en pareja con otros asiáticos, las puyas a los cómicos que van de padres enrollados o su teoría sobre la absorción de los privilegios coloniales a través del cunnilingus son obras maestras del humor viperino.

14 – Anthony Jeselnik – Thaughts and prayers (2015)

Fanáticos del humor negro, Anthony es vuestro hombre. Su porte de modelo nórdico y su estilo frío y sin concesiones le hace parecer el ideal de cómico psicópata que podrían aparecer en una novela de Bret Easton Ellis. Sin embargo tras sus bromas sobre pederastia, masturbación y cachorritos muertos se esconde una de las más lúcidas reflexiones sobre la hipocresía y los límites del humor grabadas en los últimos años.

15 – Jeffrey Jefferies – Freedumb (2016)

No es sencillo comenzar un especial frivolizando sobre las violaciones de Bill Cosby, continuar con un bloque explícitamente sexista y aún así mantener frente a la pantalla a los espectadores más sensibles y biempensantes. Jefferies y Jeselnik podrían formar pareja cómica si el primero no fuese hooligan con déficit de atención empapado en alcohol. Sentado sobre su sillón orejero, el australiano desgrana sin pelos en la lengua sus opiniones sobre su hijo, sus problemas mentales o la situación actual de América con la libertad que le da ser un extranjero en tierra extraña. Dicen que la buena comedia se basa en la honestidad, y que los niños y los borrachos siempre dicen la verdad. Junten todo eso y entenderán por qué Jefferies es uno de los cómicos más importantes y necesarios en estos tiempos en los que los chistes de Twitter acaban en la Audiencia Nacional y la policía confisca marionetas como arma de destrucción masiva.

(+1) – Tig Notaro – Tig (2015)

«Hello, I have cancer. How are you?»

El 3 de agosto de 2012 Tig Notaro arrancaba así su show el club Largo de Los Angeles. Había sido diagnosticada con doble cáncer de pecho apenas tres días antes, no sabía si iba a vivir o a morir, así que en lugar de cancelar el show, decidió salir y contar, literalmente, su vida.

El resultado es Live, producido y editado por su amigo Louis C.K.. Probablemente es el disco de comedia más impactante que el que esto escribe ha tenido ocasión de escuchar. La valentía de Notaro sirvió como catarsis y alivio para muchas personas en su situación y ella misma se convirtió en símbolo actuando en topless durante parte de un show en 2014, mostrando sin tapujos las cicatrices de su mastectomía.

Cerramos con una trampa, ya que este documental sobre su vida no es precisamente la alegría de la huerta, pero como amantes del post-humor, este reportaje sobre comedia tenía que cerrar en plan bajonero y, sin duda alguna, la obra de Notaro es una de las muestras más francas y descarnadas de lo que, en palabras del humorista y crítico Edu Galán, es el fin último de la persona cómica: morir de pie.

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