Así era Barbara Barb, la mujer que inspiró a Morticia Addams

Al final de la película de La familia Addams, que acaba de cumplir 25 años, hay un secreto escondido en los títulos de crédito. Esta es la historia de Lady Colyton, la verdadera cabeza de familia de los Addams.

Seguramente no lo recordéis. Cuando la película de La familia Addams (1991) termina y la tétrica mansión se funde a negro, saltan los créditos y aparece en pantalla un primer rótulo de lo más evocador: “El productor y el director desean agradecer públicamente los servicios y asistencia de Lady Colyton”. ¡Lady Colyton! Después de hora y media de telarañas, pasadizos y demás parafernalia gótica, uno lee un nombre como ése y de inmediato piensa en alguna excéntrica aristócrata salida de las viñetas de Charles Addams, el creador de la peculiar familia.

En realidad, Lady Colyton no es otra que la abogada Barbara Barb (nacida Estelle Barb), la segunda esposa del dibujante. Pero la impresión que produce ver su nombre antes incluso que el de Anjelica Houston y el resto del reparto, como si la tal Lady fuese un personaje más de la película, no es del todo equivocada: como veremos, Lady Colyton era más pérfida que Milady de Winter.

Era, para empezar, la dueña del 75% de los derechos de los dibujos, y eso que cuando Charles Addams falleció en 1988, este se había vuelto a casar con Tee Addams (se casaron en un cementerio de animales, dicho sea de paso). Además, mientras que el primer matrimonio del artista había durado ocho años, más otros ocho que estuvo con Tee, solamente estuvo casado dos con Barbara, por lo que sorprende que de las tres fuera ella la que se hiciera con semejante porción del jugoso pastel de copyrights.

Barbara Barb y Charles Addams

Poco después de divorciarse, la abogada se casó con Henry Lennox D’Aubigne Hopkins, un barón inglés que había sido diplomático durante el gobierno de Churchill. De ahí el Lady. Pero al creador de Miércoles Addams y del Tío Eso, Barb le sacó algo más que un título pintón: los millones y millones de dólares que reportaban la serie de televisión, el merchandising y la exitosa película del 91.

Cómo logró convencerle de que le cediera hasta el 75% de sus derechos es un asunto lo suficientemente turbio como para inspirar una de las historietas que Addams dibujaba para el New Yorker. Durante el matrimonio ya le había intentado persuadir para que suscribiera una póliza de vida por valor de 100.000 dólares, pero un abogado al que Addams consultó a escondidas le advirtió de que el asunto le recordaba horrores al argumento de Perdición.

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La viuda del dibujante, Tee Addams, que solamente mantuvo un 25% de las ganancias de su marido, dijo de Barbara que era una mercenaria, y que no era casualidad que hubiera nacido llamándose Estelle Barb y hubiera acabado sus días como Lady Colyton. Linda Davis, la biógrafa de Charles Addams, escribió que era una depredadora, y en la revista Times la describieron en una ocasión como una mujer seductora y de pelo negro que era la viva imagen de Morticia. Otros le encuentran mayor parecido con el personaje de la viuda negra que aparece en La familia Addams: La tradición continúa (1993): la cazadora de fortunas que consigue enamorar a Tío Fétido y planea asesinarle.

En esta segunda película también tuvieron que darle las gracias.

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