Boicot racista contra ‘Star Wars’: ¿verdad o trolleo?

Respuesta rápida: TROLLEO. El hashtag que llama a la guerra contra Star Wars: El despertar de la Fuerza por ser "anti-blancos" podría ser, bien un bromazo, bien una reacción exagerada ante los llantos de dos fachas llorones. Otra cosa es que internet se lo haya creído...

Ayer, 20 de octubre de 2015, las redes sociales presenciaron el estallido de una bomba de cultura pop: tuvimos los prolegómenos de la celebración de Regreso al futurotuvimos la llegada a España de Netflix y, sobre todo, tuvimos el tercer tráiler de Star Wars: El despertar de la Fuerzadejando claro lo bien que se le da a J. J. Abrams y a Lucasfilm crear fenómenos de masas a partir de la expectación del público. Ante semejante desplazamiento en las placas tectónicas de lo nerd, se desencadenó una reacción proporcional en dirección opuesta. Y no nos referimos sólo a los habituales ejercicios de ironía cuñada, en plan «¿qué os pasa, frikis de mierda, es que folláis poco?», sino también a una ofensiva tan estúpida como imprevisible: un hashtag de Twitter denominado #BoycottStarWarsVII que llamaba al asalto contra el regreso de la saga Jedi acusándola de ser «propaganda anti-blancos» (sic).

Después de otra presunta campaña de derechas contra una película de ciencia-ficción (verbigracia: aquella emprendida contra Mad Max: Furia en la carretera por supuestos ‘activistas pro-hombres’), creerse esta farfolla era demasiado fácil. Mensajes como «la corrección política de Abrams es un eufemismo para decir ‘anti-blancos», «es propaganda ‘social justice’ que agrede a un público de varones blancos y jóvenes» o «Star Wars VII va a ser basura del gueto», más otros tuits que acusaban al director de sionista o rabiaban por la presencia de un chico afrobritánico (John Boyega, Attack the Block) y de una heroína (Daisy Ridley) en el reparto, podrían ser la llantina de un facherío enfurecido ante la visión de un cine de género cada vez más diverso en temas raciales y de género… o, como leemos en Doubtful News, el resultado de lo que podría ser, bien un bromazo, bien una reacción salida de madre a las soflamas de unos pocos trolls ultraderechistas.

De acuerdo con Doubtful News (y según confirma el historial recogido en Storify), #BoycottStarWarsVII es una campaña masiva en cuyo núcleo se hayan… dos usuarios de Twitter. Concretamente, unos tales End Cultural Marxism Lord Humungus (¡ah, la ironía!). Este último dio el pistoletazo de salida a la fiebre el 18 de octubre, alrededor de las 2.57 AM (hora española) con el siguiente mensaje breve.

A partir de ahí, la locura: los dos tuiteros se dedicaron a amplificar su mensaje mediante el viejo sistema de postear una y otra vez contenidos relacionados con su monotema, siempre con el hashtag de los demonios, arrastrando a algunos (pocos) usuarios de su misma corriente ideológica. Los foreros de 4chan, siempre dispuestos a sacar petróleo de cualquier situación idiota, se apuntaron al carro. Y, como ha ocurrido en otras ocasiones, quienes realmente les hicieron el trabajo sucio a los responsables fueron internautas de izquierdas, o al menos no lo bastante fachas como para comulgar con tanto disparate. La cosa llegó a su máxima expresión merced a un post aparecido el 19 en Newswatch 33, un sitio web dedicado a la publicación de bulos y noticias falsas, cuyo titular rezaba: «Un hombre se suicida al ver que el protagonista de ‘Star Wars’ no es blanco #BoycottStarWarsVII». Poco después, uno de los responsables de este sindiós se felicitaba a sí mismo de esta manera.

El troll tenía razones para regodearse en su éxito: de acuerdo con Mashableel 94% de los mensajes con el hashtag infame contenían reacciones escandalizadas o incrédulas ante la supuesta campaña de boicot. El otro 6%, afirma la misma fuente, estaba firmado por «trolls racistas tratando de mosquear a la gente». Efectos comunicativos tan bonitos como la llamada ‘cámara de eco’ se habían puesto en marcha, a fin de propagar un mensaje disparatado. ¿Lo mejor, o peor, de todo? Que todavía hay quienes se lo creen, y la producción de mensajes en Twitter parece lejos de terminar a esta hora.

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