[Canino Planet] Paraísos monstruosos del litoral español

España siempre ha sido un país que ha apostado por la modernidad y la ambición para llamar la atención frente al resto del mundo. Durante las dos últimas décadas se han ido concibiendo diferentes proyectos para remodelar el litoral y las ciudades cercanas a la costa. Lo normal, vaya:  auditorios en mitad de ninguna parte, géiseres, volcanes artificiales, faros del tamaño de rascacielos...

Sueños esculpidos en maquetas que nos hacen salivar de la emoción. Lo que ofrecemos aquí es una pequeña selección retrofurista: proyectos que fueron, se quedaron a medias o simplemente, aún están por suceder. ¡Mantengan por lo tanto la esperanza, pues! ¡Estas maravillas aún pueden cumplirse! ¡Pasen y vean!

1. El puerto acuario con la torre faro de Torrevieja (Alicante)

puerto torrevieja 2

Corría el año 2001. Los buenos tiempos. En un alarde de solidaridad, el ayuntamiento de Torrevieja decidió proponer a nuestro más famoso arquitecto de la era actual, Santiago Calatrava, un rediseño del dique de levante y la marina internacional. El proyecto se expuso en un alarde de genio en el paseo Vistalegre como promesa electoral que pondría a Torrevieja en el lugar del litoral que le corresponde: El de los Sueños.

El proyecto estuvo a la altura, y no era para menos. El plan proponía cambiar el faro actual por una torre faro de varios pisos de altura (entre cincuenta y cien metros. No es broma). Se construirían centros comerciales, un cine a ambos lados de la ensenada y se crearía un acuario flotando en el interior de la bahía, que albergaría ballenas y delfines. También contaría con un zoológico. Por supuesto, el puerto estaría conectado con la estación del AVE, que convertiría a Torrevieja en la conexión Comunidad Valenciana-Andalucía. Desgraciadamente, nadie se dio cuenta que Torrevieja no tiene estación de tren. Lástima.

puerto torrevieja medio

Tiempo después Torrevieja decidió apostar por los eventos deportivos, creando (gracias a los fondos estatales) una Ciudad Deportiva con un Estadio de Rugby bautizado, cómo no, con el nombre de “Nelson Mandela”. «¡La gente va hacer colas para jugar al rugby y al hockey sobre hierba!«, tuvieron que pensar. El uso de la Ciudad Deportiva ha sido puesto entredicho por algunos imberbes.

Para los amantes de la música, Torrevieja decidió crear el Conservatorio Internacional de Música. Lástima que apenas haya una carretera (sin farolas) para llegar hasta él, o que no puedan meter pianos en los escenarios. De todas formas, la gente siempre encuentra maneras de quejarse por todo. Canallas.

2. El Manhattan de Cullera

Cullera es pura maravilla, y eso lo saben todos, incluido sus políticos. Corría el año 2006. De nuevo, buenas cosechas. En un meditado y sopesado movimiento por mejorar el crecimiento económico de Cullera, el ayuntamiento empezó a gestar un proyecto digno de las Pirámides Egipcias. La idea: Ser el Nueva York de la Comunidad Valenciana. Apártate, Benidorm, que ya llega Cullera, tuvieron que pensar. Tener el nombre de Cullera grabado en un monte no era reclamo suficiente.

maqueta_plan_manhattan_cullera

Ahí van los números: 33 torres de veinticinco alturas diferentes. Macrohoteles de cuarenta pisos que convertirían la desembocadura del Júcar en un islote donde vivirían más de veinte mil personas (en efecto; básicamente, la idea era duplicar la población de Cullera). La megaisla contaría con un puerto de amarre totalmente nuevo, un palacio de congresos para “eventos lúdicos y deportivos”, cuatro campos de golf a las orillas del Mediterráneo.

Ciertos problemas jurídicos relacionados con la apropiación de la tierra (ah, malditos burócratas, que diría José Sancho en Crematorio, levantando el puño hacia el cielo) han parado el proyecto, no sin dejarnos maravillosas estampas apocalípticas. Desde ya reclamamos nuestros rascacielos imposibles rodeados de campos de golf como champiñones.

3. Murcia, los parques y los centros comerciales

Bajamos un momento al sur. Murcia. Paraíso de por sí en la Tierra.  El año 2006 marca el inicio de muchas cosas en la gran capital. De repente, el ascenso del Real Murcia a Primera inaugura el Estadio Nueva Condomina, junto a dos centros comerciales y un tercero (El Tiro) que llegaría tres años más tarde. El problema de éste último es su poca visibilidad. Aparte de que no hay un camino muy apropiado para llegar hasta él, el centro comercial se encuentra desierto, salvo una de sus alas, donde perviven un Corte Inglés y unos cines. Si quieren sentirse como en 28 días después, visiten Murcia.

eltiro

Pero eso no fue todo, por supuesto. En un alarde por rediseñar el centro urbano, se decidió levantar el jardín de San Esteban para crear un aparcamiento en el centro. Sin embargo, ah, porca miseria: en medio de las excavaciones se encontraron ciertas ruinas árabes. El proceso empezó a pararse. Alguien sacó a la luz que las plazas de aparcamiento se habían repartido entre algunos políticos meses antes del inicio de las construcciones. De repente, la zona fue vallada y la policía empezó a hacer turnos durante la noche. ¿El motivo? Se temía que alguien colocara cargas explosivas y volara los restos arqueológicos para así continuar con la construcción del parking. En serio. El no-aparcamiento permanece, sin ninguna protección, a la vista de todos. Se dice que la gente tira la basura en el agujero más hermoso que una ciudad haya visto. ¡Imagínense lo bien que hubiera quedado ahí una torre de aparcamientos, como la Marina City de Chicago! ¡Un buen bloque de piedra es lo que hace falta!

san esteban

4. Marina D’Or Golf, a veinte kilómetros de Castellón

La madre de todas las batallas. Durante mucho tiempo se decía que era un mito, un Xanadú irrealizable, el sueño húmedo de algún empresario enloquecido por los efluvios vaporosos del hormigón. Pero lo cierto es que, tras diferentes acuerdos (no muy bien definidos del todo) se ha aprobado el inicio del campo. Sí, lo están leyendo bien. “La mayor ciudad de Vacaciones de Europa” es un hecho. El vídeo que les dejamos a continuación es un clímax continuo de locuras, pero tranquilos, que debajo se las resumimos (la voz del narrador, por cierto, es fantástica).

Nueve millones de metros cuadrados. Una torre de Pisa y Torre Eiffel reducidas. Un volcán-cine. Áreas temáticas de kilómetros cuadrados, pasando por la Edad Media hasta la época china imperial. Tres macrodiscotecas. Un monorraíl que comunica todo la ciudad. El buen gusto por el detalle y por apostar por la herencia histórica es un hecho evidente (ahí está «el mundo de las paellas artesanales”). La fuente más alta del mundo con un dispar juego de luces nocturnas. Y lo mejor: pistas de esquí de dos kilómetros al lado de la playa. Funcionales todo el año.

Las manos nos tiemblan mientras pensamos que todo esto será muy pronto una realidad: la unión perfecta entre Terra Mítica y Benidorm, un plan que haría las delicias del Baudrillard más enloquecido. Y los campos de golf, por supuesto.  Según los informes, podrán verse desde el espacio.

marinadorgolf

La verdad es que todos esos proyectos sólo hacen alimentar nuestra ilusión por el futuro del ser humano y por ver un litoral lleno de maravillas y gemas resplandecientes. Sí: ¡larga vida al cemento! ¡Cuántas cosas buenas nos ha dejado!

¡Cuántas están aún por hacer!

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