[Crítica] ‘Ash vs. Evil Dead’ S01E02 – Paternidad reconocida

El segundo episodio de la primera temporada de Evil Dead arranca como tiene que arrancar un producto de la franquicia: con un acelerado resumen de la anterior entrega, fiel a lo que vimos pero no al cien por cien. Es la confirmación de que tenemos entre manos un producto genuínamente Posesión infernal, pero con personalidad propia.

Las citas, de nuevo, se suceden en esta segunda entrega de las aventuras de Ashley Williams: Joseph LoDuca se permite clonar su partitura para la primera Posesión infernal en un contexto muy propicio de inquietante calma antes de la tempestad; casi toda la acción se desarrolla en un solo escenario; y Ash está tan lenguaraz y desatado como cabe esperar. Pero nuestras razonables dudas sobre si Ash vs. Evil Dead conseguiría vivir más allá del mero recuerdo clónico de una saga legendaria empiezan a disiparse: el equipo de aventureros disfuncionales funciona de forma distinta a como lo hacían las peripecias en solitario del personaje, pero funcionan; y las citas y las novedades se funden en una estupenda amalgama de referencias que comienzan a adquirir personalidad propia, que sabemos que se reafirmará con la llegada de Lucy Lawless al reparto, ya que una réplica femenina de Ash puede llevar la serie en direcciones muy interesantes.

Puede que alguien se pregunte si el formato de treinta minutos que queda definitivamente instituido con este epidosio es buena idea, y es obvio que sí si se sigue usando con esta inteligencia: en Bait, Ash y sus compañeros acaban en casa de los padres de Kelly. Ash sospecha que la madre de la chica, interpretada por Mimi Rogers, es un demonio, y quiere corroborar sus temores. La matanza subsiguiente se desarrolla íntegramente dentro de la casa, sintonizando de nuevo con el espíritu de los momentos clásicos de la saga. Si Ash vs. Evil Dead consigue mantener su acción en cada episodio dentro de un solo escenario, desde luego estaremos ante una propuesta que va mucho más allá del guiño para nostálgicos. Y aunque en este caso, de nuevo algún gran momento está robado de los clásicos (el arranque de la secuencia en el dormitorio, con la madre de Kelly cantando la nana Hush little baby es genuinamente escalofriante), la serie está empezando a encontrar su personalidad: primero, en la inagotable verborrea de Ash, que más allá de one-liners demoledores y escupe frases como el «You’re kind of like me: Deadites ruined your life and you’re hot as hell» que le suelta a Kelly; segundo en una insistencia en los maquillajes y baños de sangre analógicos, que aunque por supuesto están apoyados por discretos efectos CGI, son toda una refrescante novedad en estos tiempos de abaratar costes por la vía digital. Sí, en efecto, lo que hace distinto a Ash vs. Evil Dead es lo que la acerca… a un tipo de cine que ya no se hace.

Seguiremos atentos: Bait nos brinda todo lo que no puede faltar en una aventura de Ash (violencia acrobática, momentos de genuina inquietud -esa madre soltándole a su hija los auténticos motivos de su muerte-, humor verbal y físico…), pero sigue mirando más allá. Raimi ya no dirige el episodio como hizo con el piloto (le sucede Michael J. Basset), pero francamente, eso apenas se nota. Ash vs. Evil Dead sigue siendo, y respiramos aliviados, un Evil Dead a la altura de las circunstancias.

ash2b

Publicidad

Ash vs. Evil Dead - 'Bait'

Año: 2015
Ash y Pablo se dirigen a la casa de la madre de Kelly. Ha reaparecido en su familia después de años desaparecida, al parecer por un accidente. Pero Ash sabe que no puede fiarse de una historia como esa.
Director: Director: Michael J. Basset
Guión: Guion: Dominic Dierkes
Actores: Intérpretes: Bruce Campbell, Ray Santiago, Dana DeLorenzo