[Crítica] ‘Dos holandeses en Nápoles’ – A veces la Historia es la disciplina del cotilleo

Álvaro Ortiz vuelve a la carga con un nuevo cómic. Y vuelve a hablar de Caravaggio. Sólo que esta vez va en busca de su (falsa) muerte de la mano de Gerard van Honthorst, Dirck van Baburen y el Museo Thyssen-Bornemisza en un tour de force espectacular de apenas veintiocho páginas.

A veces se infravaloran las posibilidades narrativas de los hechos históricos. Algo lógico si vemos lo que se publica dentro de lo que se conoce como «histórico», sea ensayo o novela.

El grueso de las obras que abordan las temáticas históricas o bien confunden ser fidedigno con tener alguna clase de obsesión patológica por los detalles (tal vez heredada del historiador de la ficción más relevante del siglo XX, J.R.R. Tolkien) o bien consideran que todo vale en favor de contar una historia que nos haga mantenernos interesados (algo que demostró Yo, Claudio, salvo porque Robert Graves jamás se permitió ninguna clase de incorrección que no fuera plenamente consciente), dos premisas que no suelen casar bien con edificar narrativas de calidad. Y si bien existen escritores de relumbrón que han abordado hechos históricos, en no pocas ocasiones absolutamente inanes, como forma de construir su propia bibliografía (pensamos, por supuesto, en el Thomas Pynchon post-Maxon&Dixon), sigue resultando excepcional la idea del artista que se acerca hacia la historia no como un modo de contar una historia o plasmar la importancia característica de una época, sino ambos aspectos al mismo tiempo.

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Poner el nombre de Álvaro Ortiz junto con los de Graves o Pynchon podría sonar sacrílego ya no sólo porque haga cómics (para muchos, todavía un arte menor en relación con la literatura), sino también porque carece de su prestigio. De momento. Porque como nos demuestra en Dos holandeses en Nápoles, la historia de los pintores Gerard van Honthorst y Dirck van Baburen en busca de la no-tumba de Caravaggio (ya que lo que buscan es al propio Caravaggio en sí, pues tienen la teoría de que fingió su propia muerte para evitar su ejecución), es más que evidente que es un autor capaz de convertir incluso el hecho más irrelevante en un prodigioso ejercicio de narrativa.

Con el auspicio del Museo Thyssen-Bornemisza, habiendo tratado la figura del pintor anteriormente en Rituales -que, aunque en principio iba a ser una biografía sobre Caravaggio al final se convirtió en otra cosa, aunque también estuviera presente su biografía-, lo más sorprendente es cómo consigue combinar en todo momento la divulgación con la pretensión de escribir una historia de entidad propia. Vemos cuadros del italiano (recreados con encanto al estilo Ortiz), conocemos su vida y el contexto de su época, a la vez que descubrimos más sobre Honthorst y Baburen, dos pintores de cierta relevancia histórica para la época, pero seguramente desconocidos para el gran público.

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Ese es el principal logro del cómic. Consigue ejercer su papel de divulgación, de narrativa histórica, pero sin abandonar nunca el espíritu de entretenimiento que lo mantiene en marcha, haciendo que leerlo sea un placer. Un placer breve, en cualquier caso, ya que apenas si son veintiocho páginas.

Veintiocho páginas bien aprovechadas, en cualquier caso. Tanto que, cualquier aficionado a Caravaggio o a la propia obra de Ortiz (porque esta no es una obra menor, ni mucho menos: toda su personalidad, todo su buen hacer permanecen aquí o intactos o incluso aumentados exponencialmente), debería hacerse con este pequeño cómic casi por la necesidad misma de arrancarse una (son)risa con su peculiar sentido del humor siempre hilvanado entre hechos, medias verdades y rumores. Porque la historia no es siempre la disciplina de los hechos, pues a veces no es nada más que la maestría de glorificar los cotilleos.

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Dos holandeses en Nápoles

Año: 2016
Álvaro Ortiz vuelve a la carga con un nuevo cómic. Y vuelve a hablar de Caravaggio. Sólo que esta vez va en busca de su (falsa) muerte de la mano de Gerard van Honthorst, Dirck van Baburen y el Museo Thyssen-Bornemisza en un tour de force espectacular de apenas sí veintiocho páginas.
editorial: Astiberri
Dibujante: Álvaro Ortiz