[Crítica] ‘El universo Marvel de Grant Morrison’ – Cuando el punk llegó a Marvel

Grant Morrison es uno de los mejores guionistas trabajando en la industria del cómic estadounidense. Y para demostrarlo, Panini nos trae esta recopilación de historias cortas que el guionista escribió para La Casa de las Ideas.

A día de hoy el cómic americano es lo que es gracias a Inglaterra. Es un hecho. La british invasión, la llegada en los ochenta a Marvel y DC de guionistas como Alan Moore, Mark Millar o Neil Gaiman, cambió completamente las reglas del juego. Ahora los superhéroes eran más oscuros, intelectuales y brutales. A ello hay que sumarle la influencia japonesa importada por la mano de Frank Miller, también con una narrativa más kinética, menos cinematográfica.

Y si hay un nombre propio que aun hoy insiste en llevar al cómic americano hasta nuevos límites desconocidos, ese es el de Grant Morrison.

En cierto modo, El universo Marvel de Grant Morrison es una puerta de entrada perfecta a la obra del escocés. Si es que no también a la british invasión. No por nada, al ser una recopilación de historias cortas, es fácil apreciar las diferentes facetas del guionista. Y con ello, observar cómo fue evolucionando con el tiempo.

Viñeta de 'El universo Marvel de Grant Morrison'

Algo que se puede apreciar desde la primera de las historias. Skrulls Kill Krew, co-escrita junto con Mark Millar, es una furiosa gamberrada punk donde se entremezclan skinheads, poderes cósmicos y la violencia desmedida sin razón aparente en el contexto de la enésima invasión Skrull y unos personajes siempre con la one-line perfecta en la boca para lograr atragantarnos de la risa. En otras palabras, Skrulls Kill Krew es un pedazo de 2000AD en el seno de Marvel. Pero también el epítome de lo que supusieron los noventa para el cómic mainstream. Látex. Armas enormes. Héroes de repente encantados de matar o dedicarse al BDSM en público. Eso explica también que cancelaran la serie tras cinco números. Cinco números que, leídos veinte años después, resultan cómicos e inteligentes de un modo burdo y furioso. Algo que está bien. Algo que es muy punk. Porque nada es más inglés que un buen escupitajo punk.

Siguiendo la analogía, si Skrulls Kill Krew es un trallazo punk, Marvel Boy es la parte más estruendosa de los principios del post-punk. Warsaw, aún no Joy Division. Cogiendo el personaje de Marvel Boy y reinventándolo desde cero, es aquí donde encontramos al Morrison que amamos por historias como Los Invisibiles o El Asco.

Viñeta de 'El universo Marvel de Grant Morrison'

Porque el cómic es una auténtica locura. Soltando conceptos heredados de la french theory y la crítica literaria posmoderna con la misma soltura que el personaje protagonista reparte hostias o huye de sus enemigos, no pasan dos páginas sin que tengamos, al menos, una pelea memorable y un concepto dejado en el aire que, en manos de cualquier otro guionista, sería el concepto principal de toda su saga más respetada y valorada por crítica y público. Porque eso es Morrison. Un tornado de conceptos y violencia que está siempre varios pasos por delante del lector, reinventando el mundo y reinventándose a sí mismo a cada segundo.

Innegable si, encima, la siguiente historia del tomo es Los cuatro fantásticos 1 2 3 4. Adentrándose en el lado más íntimo e introspectivo de los héroes más emblemáticos de La Casa de las Ideas, sumergiéndoles en una trama de dimensiones cósmicas que parece ser la clásica historia de «la persona en quien siempre has confiado no es quien tú creías que era«, toda ella sucede entre ensoñaciones, traiciones y un Ben Grimm humano que puede ser leído como la depuración de todo lo que en Marvel Boy era un tsunami conceptual. Aquí Morrison se toma su tiempo, respira, permite que las páginas se plieguen entre sí y se comuniquen. Tiene un gran concepto, pero lo disfraza y lo oculta entre bambalinas. Y de ese modo, logra una historia redonda, mucho más pausada, oscura y melancólica que resulta, por bien medida, más inmediata y furiosa.

Viñeta de 'El universo Marvel de Grant Morrison'

Ese abrazo al post-punk, a esa serenidad que aún tiene el espíritu contestatario de sus orígenes, es lo que está haciendo ahora en obras para DC como All-Star Superman o The Multiverse. Pero eso no quita para que la última historia del tomo, El mundo de Nick, sea un bonus track donde volvemos a la chufla gamberra y excesiva con un Nick Furia over the top para deleite, y descanso de un Morrison que prefiere centrarse aquí en su lado más cómico y pendenciero.

Eso es todo.

No hace falta decir nada más.

A estas alturas es evidente la razón por la que El universo Marvel de Grant Morrison es imprescindible para los fanáticos de Morrison. Pero, especialmente, para quienes no lo son. A fin de cuentas, como compendio de todo lo que es el guionista escocés, es perfecto. Pero como cómic, como ejercicio de retrospectiva acerca de cómo evolucionó el cómic desde la furia del punk (Mark Millar) hasta los reflexivos ecos góticos del post-punk (Neil Gaiman) o sus derivaciones más próximas al industrial (Warren Ellis), es incluso mejor.

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El universo Marvel de Grant Morrison

Año: 2016
Recopilación de un puñado de historias cortas de Grant Morrison para Marvel que, además de ser una perfecta puerta de entrada para quien quiera acercarse a la vasta obra del guionista escocés, también sirve como compendio que muestra la evolución de su estilo a lo largo del tiempo.
Guionista: Gran Morrison
editorial: Panini
Dibujante: Varios