[Crítica] ‘Mechanic: Resurrection’ – Los trucos de Statham para seguir vivo

La secuela de The Mechanic llega para refrescar el papel icónico de Jason Statham como héroe de acción paradigmático de este siglo. El resultado está lejos de sus mejores películas, pero como casi siempre en el cine de Statham hay un poso de serie B honesta, dura y disfrutable a la que se le pueden poner pocos peros

Atravesamos un momento complicado para el cine en el que Jason Statham ha estado especializado durante un par de décadas. Él mismo se encargó, en Los mercenarios (2012-2014) y en compañía de Sylvester Stallone, de beatificar y a la vez dinamitar el concepto de héroe clásico de los ochenta de quien es, posiblemente, su más notorio heredero. Pero a la vez quemó todos los puentes a su paso y tras aquellas divertidas (pero inocuas) revisitaciones en plan álbum de cromos del cine de desaparecidos en combate y de carnes de cañón sociópatas pero con buen fondo, el panorama del cine de acción occidental (el oriental va a su ritmo, y bien que hace, aunque los paralelismos son inevitables y significativos) está hecho un solar. Sin nuevos iconos, sin nuevas ideas y pendiente de una renovación radical, aunque sea dentro de los estrechos límites de la serie B.

Esta secuela de The Mechanic (2011) es perfecto reflejo de todo ello: Statham recupera su insistente papel de asesino implacable pero con principios que lleva desarrollando desde la primera Transporter (2002) con escasas variantes. En este caso, está retirado y escucha vinilos en el barco donde vive con la misma naturalidad con la que conecta un dispositivo de seguridad para proteger su hogar equivalente al arsenal de un país de tamaño mediano, pero las circunstancias le obligarán a volver a la acción. Como parte de un confuso plan que mezcla muertes accidentales, señoritas-cebo y enamoramientos planeados pero no del todo imprevistos, tendrá que ejecutar a tres objetivos a las órdenes de un antiguo amigo.

Mechanic: Resurrection es menos interesante que su predecesora porque la historia de la damisela en peligro, una Jessica Alba con un rol especialmente florero, es infinitamente menos interesante que la historia de traiciones generacionales y pases de antorcha (y lateralmente, dos tíos preparando un montón de asesinatos) de su antecesora. Sin embargo, Resurrection resulta tan efectiva como su protagonista (si bien algo menos expeditiva), y da casi todo lo que promete, especialmente en los ridículamente sobreplanificados crímenes-que-tienen-que-parecer-accidentes. Buena parte de la publicidad, cartel incluido, se centra en el asesinato, estilo Mission: Impossible de andar por casa, de un millonario en una piscina flotante en una azotea, y no es para menos: junto con el gozoso e inverosímil primer crimen de la película, es la sección más genuinamente emocionante del conjunto.

Con una dirección de Dennis Gansel (La ola -2008-, Somos la noche -2010-) firme y efectiva pero algo menos lustrosa que la del experimentado Simon West (Con Air -1997-, Los mercenarios 2 -2012-), Mechanic: Resurrection intenta dar un aire a lo James Bond a la aventura, con localizaciones paradisiacas y/o exóticas. Lo cierto es que algunos de los estrafalarios escondites de los megalomaniacos malvadísimos son espectaculares, pero muchas de las ideas de la película se sienten desperdiciadas: Jessica Alba debería servir a estas alturas para algo más que ser atada a una silla en traje de noche (¡sobre todo cuando su personaje es un marine!) y tener a bordo a Michelle Yeoh y no aprovechar su estatus de mito del cine de acción es como poner a Ronda Rusey a protagonizar una comedia romántica (de acuerdo, de acuerdo: ahora que lo vemos por escrito, eso último no parece tan mala idea).

En cualquier caso, y pese a algún momento de desgana, Mechanic: Resurrection posee un adecuado tono de respeto por lo que está contando y que entronca con el cine de los setenta de la que su precedente descendía directamente como remake del Friamente… sin motivos personales (1972) de Charles Bronson. Se toma en serio a sus personajes pese a trazarlos a brochazos y recurrir al tópico con más alegría que la entrega de Simon West, lo que le da a todo un agradecido aire Cannon poco habitual en el cine de género actual. Suficiente para mantener a flote al género mientras esperamos un renacimiento no necesariamente unido a la autoexploración irónica, el exploit young-adult o el revisionismo de franquicias.

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Mechanic: Resurrection

Año: 2016
Statham vuelve al estilo que le convirtió en estrella tras unos cuantos años encadenando casi en exclusiva papeles secundarios, de villano o de comedia: cine muscular, de contundente serie B y con un ojo puesto en mejores tiempos para el género.
Director: Director: Dennis Gansel
Guión: Guion: Philip Shelby, Tony Mosher
Actores: Intérpretes: Jason Statham, Jessica Alba, Tommy Lee Jones, Michelle Yeoh