[Crítica] Rihanna: ‘ANTI’ – Rihanna quiere dejar de ser Riri

Cortito de hits, ANTI es un álbum que despierta sentimientos encontrados y que transmite la sensación de que Rihanna se ha cansado de ser una estrella de pop al uso. La portada -en la que vemos a una niña con una corona que le viene grande- y el título del disco no hacen más que ratificar la sospecha.

Rihanna se ha marcado un Beyoncé forzoso y ha sorprendido a quienes llevaban meses esperando el lanzamiento de ANTI (2015) regalándolo por tiempo limitado a través de Tidal, y ha sacado su esperado disco cuando casi nadie lo esperaba. En realidad, el lanzamiento ha sido involuntario: la plataforma de stream de Jay Z ha tenido un pinchazo y el disco apareció mucho antes de lo previsto, lo que ha provocado que terminaran por regalarlo en forma de descarga digital. El cómo y por qué ha salido el álbum de Riri, en el fondo, a los fans les da igual: había ganas tras cuatro años de silencio y singles indiscutibles de por medio como BBHMM (2015). El problema con ANTI es que es tremendamente irregular.

El single Work (en el que repite con Drake, con quien ya colaboró en What’s my name), publicado esta misma semana, ya dividió a los fans. Aunque es un hit incontestable (y el más obvio del disco, dicho sea de paso), a muchos les supo a poco… y visto el resultado, con las ganas se va a quedar más de uno. Si por algo llama la atención ANTI es por estar en las antípodas de lo que se espera de un disco pop: no hay rastro de los singles que ha dejado caer con cuentagotas en los últimos meses ni hits obvios, y ella ni siquiera aparece en la portada (todo un faux pas en el que evitan caer las estrellas de pop). Pero basta con escucharlo una sola vez para darse cuenta de que la cosa va más allá: Rihanna se quiere reinventar, y para hacerlo, ha optado por quemar las naves.

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Cuando comienza a sonar Consideration es fácil pensar que se está ante un tema menor de la de Barbados, pero la cosa no sólo no mejora con James Joint (de poco más de un minuto), sino que además se lanza cuesta abajo con Kiss it better, con una producción ochentera cursilona más digna de Taylor Swift que de esa Riri capaz de batir todos los récords imaginables. Ni Desperado ni Woo tampoco terminan de arrancar, y es inevitable preguntarse en qué se han ido los años que Rihanna ha dedicado a ANTI. Y justo en ese momento es cuando empieza esa segunda parte menos desbrozada del álbum y se empieza a detectar la intención de la artista: se acabó la megaestrella de pop previsible, ahora toca otra cosa, y parece que va a ir por la senda del soul y el R&B más clásicos.

Es en esta segunda parte del álbum donde Rihanna incluye una versión del New person, same old mistakes de Tame Impala que apenas cambia respecto al original y donde todo se vuelve más sobrio y factura esas canciones atemporales que quiere seguir cantando dentro de quince años, tal y como declaraba hace un año durante una entrevista en MTV. Rihanna aprovecha canciones como Higher, Close to you y Love on the brain (que parece facturada por la Motown) para hacer alarde de poderío vocal y de paso regalar estrofas impagables como “this whisky got me feeling pretty”.

Que Rihanna quiera matar al icono en que se ha convertido es más que improbable, pero es incuestionable que se ha aburrido de ser la Riri que el mundo quiere que sea. Está por ver cómo le sale la jugada.

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'ANTI'

Año: 2015
¿Ha decidido Rihanna que le queda grande la corona? Su nuevo disco recorre caminos nunca antes transitados por la diva.
Artista: Rihanna
Sello: Discográfica: Roc Nation, West Bury Road