[Crítica] ‘Still Be Here’: la estrella virtual Hatsune Miku se pone filosófica en Berlín

Este fin de semana se ha presentado en Berlín Still Be Here, un espectáculo multimedia  protagonizado por la estrella virtual Hatsune Miku con música de Laurel Halo dentro del festival CTM. Era la primera vez que la superestrella “actuaba” en Europa y aunque nadie sabía muy bien qué se iba a encontrar en esta “pieza conversacional”, logró un mérito del que ningún otro artista del festival puede presumir: colgar el cartel de no hay entradas dos noches seguidas.

Para entender el éxito de Hatsune Miku en Berlín, hay que viajar primero a Japón. Allí es donde nace este banco de voz al que su creador decidió dar un aspecto algo más “humano”. Así es como surgió Hatsune Miku, un anime de largas coletas azules y la sempiterna falda de uniforme escolar. Su nombre significa “el primer sonido del futuro”, pero ni lo que sus creadores podían presagiar es que además se iba a convertir en la “primera estrella virtual del futuro”. La demanda de Hatsune Miko fue tan elevada que en 2012 el software se lanzó con licencia Creative Commons, lo que terminó de convertir al personaje de Crypton Future Media en un ídolo de masas: videoclips, dibujos animados, artwork y canciones que han llegado a los primeros puestos de las listas de venta japonesas y que han permitido que Hatsune Miko dé conciertos en estadios ante miles de personas.

¿Pero qué ocurre cuando Hatsune Miku se pone en manos de músicos, artistas y coreógrafos profesionales? Ése fue el desafío al que se enfrentaron Laurel Halo, Darren Johnston, LaTurbo Avedon y Martin Sulzer con Still Be Here: a la hora de dar una nueva vida al personaje, decidieron establecer con el espectador un diálogo en torno a la estrella de pop como producto y representación idealizada de las aspiraciones de sus fans. Para hacerlo, no se limitaron a preparar un concierto al uso, sino que además se incluyeron entrevistas a sus creadores y seguidores, inspirándose en lo que hace Taylor Swift en sus giras, como explicaron los organizadores durante la presentación. A estas alturas, el lector habrá adivinado que parte de Hatsune Miku no era en realidad el fin, sino el vehículo con el que establecer una reflexión sobre internet, la fama y la representación.

A medida que Hatsune Miko se materializa sobre el escenario, una voz en off nos explica quién es, nos hablan de su éxitos en las listas de ventas, de sus conciertos… y por fin aparece Miku con aspecto frágil, perdida en paisajes creados a partir de imágenes con licencia CC y con música de Laurel Halo, también compuesta a partir de las creaciones de otros fans del personaje. Si yo existo, nos recuerda Miku, es porque vosotros lo queréis: el Otro como creador y espejo, pero también como depositario de expectativas. Vemos cómo un usuario escribe un mensaje en el foro de Hatsune Miku (pero que podría ser en realidad el de cualquier estrella de pop): «jamás imaginé algo así, le has dado sentida a mi existencia, eres perfecta, tu voz me emociona hasta las lágrimas«… y mientras leemos el mensaje, Miku aparece callada, empequeñecida, encogida cual marioneta a la que hubieran cortado las cuerdas. Sólo cuando recupera la voz la vemos crecer mediante proyecciones gigantes en tres pantallas, haciendo aún más fuerte el contraste entre la Miku “real”, de poco más de metro y medio, la que es fruto de los sueños y aspiraciones ajenas.

Y para que nadie se despiste nos citan el angelismo de McLuhan y la propia Miku nos advierte del riesgo de creer que Internet puede reemplazar al mundo real. Pero hay quien trata de hacer converger ambos mundos, y por Still Be Here desfila también un profesor alemán que combina matemáticas y cosplay, que da clase a sus alumnos vestido como Miku y que explica que comenzó a imitarla en la clandestinidad, escondido en el garage de su casa. No soy real, sigue cantando Miku, existo a través de otros. Pero seguro que lo que ni “ella” ni sus creadores llegaron a imaginar jamás es que un banco de voz terminaría por servir de vehículo para reflexionar sobre proyección y realidad en el mundo del pop. Si Debord levantara cabeza, tendría que añadir más de un capítulo a  La sociedad del espectáculo (1967).

Still Be Here se va a presentar en Donauu Festival (Austria) y en Barbican (Reino Unido) en 2016

Todas las imágenes son © CTM Udo Siegfriedt – Hatsune Miku / HKW / CTM Festival 2016. 

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Hatsune Miku / HKW / CTM Festival 2016 – © CTM Udo Siegfriedt

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Still Be Here

Performance / instalación con Hatsune Miku. Iniciada por Mari Matsutoya en colaboración con Laurel Halo, Darren Johnston, LaTurbo Avedon y Martin Sulzer.