[Crítica] ‘Ya no me siento a gusto en este mundo’ – Soy misántropa luego existo

Hasta ahora, a pesar de haber firmado el guion de varios cortos y un par de películas, a Macon Blair le conocíamos principalmente por ser el actor fetiche de Jeremy Saulnier. Pues bien, tras ver Ya no me siento a gusto en este mundo, su producción exclusiva para Netflix, se ha convertido también en uno de nuestros directores favoritos. Su debut tras las cámaras es un thriller cómico lleno de chispa que bien podrían haber firmado las versiones más entrañables y juguetonas de los Hermanos Coen y Sam Raimi.

Hay muchas cosas a celebrar de Ya no me siento a gusto en este mundo. Diremos dos. Primero, que ha devuelto la alegría y el nervio al cada vez más rancio festival de Sundance, donde se alzó con el Gran Premio del Jurado hace solo unos meses. Y segundo, porque nos descubre a un cineasta prometedor al que ya adorábamos como actor. Macon Blair se ha ganado nuestros corazones revoltosos con una comedia negra, o, mejor dicho un thriller protagonizado por gente muy torpe que tiene facilidad para meterse en toda clase de líos, que rezuma una inteligente y sana misantropía; el único sentimiento posible ante una humanidad que se va a la mierda.

No resulta difícil, para el espectador medio, sentirse identificado con la protagonista de la película: una enfermera solitaria y algo friqui bien entrada en la treintena (una fantástica Melanie Lynskey) que, tras sufrir un robo en su casa -la gota que colma el vaso de su existencia aburrida y gris-, decide tomarse la justicia por su mano, llegando, incluso, a poner en peligro su vida. En su cruzada encontrará un fiel escudero (ojo a un divertidísimo y metalhead Elijah Wood) con quien trabará una amistad blanca y pura, además de recuperar también la joie de vivre que creía perdida al encontrar un propósito: recuperar sus pertenencias robadas y dar caza a los asaltantes.

Ya no me siento a gusto en este mundo es una pequeña cinta de esas que rebosan encanto, tierna pero cabrona a la vez, en la que Blair deja claro que comparte referentes con Jeremy Saulnier -aunque el tono sea diferente al del director de Green Room (2015)-. Y es que, esta historia llena de humor negro sobre una chica sencilla que tiene unos mini días de furia, produciendo a su alrededor un incontrolable efecto bola nieve, hace pensar en las versiones noir más traviesas de los Hermanos Coen y Sam Raimi. Escenas como el hilarante robo en el mercado de segunda mano (con agresión a un anciano incluida), el anti-tiroteo final (un prodigio de planificación por parte de Blair) o la parte final alucinada en los pantanos a lo La presa (1981) de Walter Hill, y personajes como el trío de cacos zoquetes que se dedican a desvalijar casas (la secuencia de la hoguera nocturna donde son presentados es casi fantastique), actualizan embrollos e individuos que parecen salidos de Sangre fácil (1984) y Ola de crímenes ola de risas (1985).

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'I don't feel at home in this world anymore'

Año: 2017
Un thriller protagonizado por gente muy torpe que tiene facilidad para meterse en toda clase de líos, que rezuma una inteligente y sana misantropía
Director: Macon Blair
Guión: Macon Blair
Actores: Melanie Lynskey, Chris Doubek, Elijah Wood