Cuerpos en venta: 15 películas sobre prostitución diferentes

El reciente fallecimiento de Garry Marshall, director de Pretty Woman (1990), nos lleva a hacer un poco de arqueología pop, corazón en un puño con duelo plañidero, con el afán de elaborar uno de esos listados nostálgicos que tanto nos gustan.

Vivir su vida (1962), Belle de jour (1967), McCabe & Mrs. Miller (1971), Las noches de Cabiria (1957), La mujer insecto (1963)… Efectivamente, esas no están. Pero no podríamos empezar sin citarlas. He aquí un mosaico de las películas en donde la prostitución no sirvió solamente para contar su propia historia, sino la historia de nuestras vidas. Eso, o relatos tan demenciales como los que  (de)construyen Hitoshi Matsumoto o Ryû Murakami. Cualquier excusa es buena para meterlos en un listado que nos demuestra que el cine, como diría mi abuela, es una casa de putas. ¡Besos en la boca no, Antoine!

https://www.youtube.com/watch?v=mI5XID8-Un4

1. Irma la dulce (Billy Wilder, 1963)

Comenzamos con uno de los icónicas fábulas agridulces de Billy Wilder, un caramelo naïf y aparentemente inofensivo que acaba por cautivarnos con el misterioso influjo de las medias verdes de Shirley MacLaine. Una comedia de enredo en el que el amor y los celos de un gendarme caído en desgracia por una pizpireta prostituta (su manic pixie dream girl) le sirven al bueno de Wilder para hablar, una vez más, del dolor de la soledad entre sarcásticas risotadas. Jack Lemmon vivirá en la esquizofrenia de Nestor Patou/Lord X, bufón enamorado, para intentar rescatar a su princesa (y su perrita alcohólica, ahorraos los chistes aquí) de la divertida sordidez de su existencia.

2. Una luz en el hampa (Samuel Fuller, 1964)

La secuencia inicial jazzística del beso desnudo que nos propone Fuller comienza a introducirnos por los terrenos de su rareza más exquisita, enigmática y perturbadora. Constance Towers, la prostituta calva y profundamente cabreada que pierde su peluca en medio de la somanta de leches a la que somete a su chulo, agarra su maleta y toma un bus para intentar alejarse de su tormentoso pasado. Pero no comenzará para ella sino un viaje a las profundidades de su trauma. Rodeada por un montón de niños lisiados…

3. Lola (Jaques Demy, 1961)

Si tenemos también en cuenta la aproximación de Fassbinder, Lola parece un nombre ideal para sufrir con sofisticación. El primer largometraje de Demy, en esta ocasión en un vibrante blanco y negro, nos relata las penurias del corazón de Lola, nombre artístico de la cabaretera Cecile (Anouk Aimée), una madre soltera que aguarda con esperanza naïf el regreso del hombre que la abandonó quien, en toda esta fantasía romántica, guiño a la fesche Lola incluido, no podía ser sino un marinero. 

4. La calle de la vergüenza (Kenji Mizoguchi, 1956)

Uno de los más significativos melodramas sobre prostitución, recio y sin excesivos aspavientos, del cine japonés contiene, inevitablemente, la rúbrica de Mizoguchi. Su última película es un crudo retrato de las trabajadoras de un burdel del distrito rojo de Tokio; mujeres asfixiadas por la violencia estructural, socioeconómica, de un país en el que ellas son las piezas más débiles del engranaje. Un filme inevitablemente político, que nace en el contexto del propio debate de la ley antiprostitución de la Dieta japonesa (finalmente aprobada). Inolvidable Machiko Kyô (especialmente célebre por Rashômon -1950- y por la disparatada amalgama referencial que supuso La casa de té de la luna de agosto -1956-) en su papel de la joven Mickey, quien soñaba con la liberación y la modernización del capitalismo americano.

5. Gate of Flesh (Seijun Suzuki, 1964)

https://www.youtube.com/watch?v=slWZjMUX7h8

Saltamos prácticamente una década respecto a Mizoguchi y nos dejamos cautivar por las óperas pop de Seijun Suzuki con este drama de posguerra anti-ocupación (y peli de enfurecidas pandilleras callejeras) en colores lisérgicos y que supone, prácticamente, el hito fundacional de la nueva ola de roman porno o pinku eiga setentero japonés: sexploitation soft-core de marcada preocupación estética. La carne que hay tras esta puerta es sudorosa y brillante. Un lienzo perfecto para la laceración. Y para la experimentación formal de Suzuki.

6. Guilty of Romance (Sion Sono, 2011)

Renunciamos a abandonar el Imperio de los sentidos y del Sol Naciente (cada una barre pa’ su casa) y nos adentramos cada vez más profundamente en las entrañas de la demencia. Nuestra primera parada en el descenso al jigoku es el universo de uno de los directores japoneses contemporáneos más celebrado fuera de las fronteras niponas. Sion Sono nos prepara una suerte de Mulholland Drive despiadado y psicopático que celebra el exceso de los neones eléctricos en el distrito de los hoteles del amor de Shibuya. Cadáveres y maniquíes, porno, prostitución, amour fou lésbico… ¡Y muchas sorpresas más para toda la familia!

7. R100 (Hitoshi Matsumoto, 2013)

No hay clímax que merezca la pena sin Hitoshi Matsumoto. Ahora ya sí podemos cambiar de país. El hombre que nos alegró la vida con Big Man Japan (2007) rizó el rizo hasta extremos inenarrables con su última película, una experiencia visual y ejercicio de los límites de la comedia tan radical que roza el terrorismo audiovisual (afortunadamente). Un salaryman japonés, aparentemente gris y arquetípico, aterrado ante la soledad, termina imbuido en una auténtica espiral de violencia (por resumir) al contratar los servicios de un misterioso club de BDSM. Para alguno resonarán los ecos del Tokyo Decadence (1992) de Ryû Murakami al activar el dispositivo del bondage. Pero la propuesta de Matsumoto, como de costumbre, va más allá de cualquier límite marcado por el intelecto humano.

8. Frankenputa (Frank Henenlotter, 1990)

https://www.youtube.com/watch?v=oqsT5_6Yt38

Para desengrasar. Probablemente la desvirtuación del mito del moderno Prometeo y la aberración del Pigmalión más demencial de la historia de la serie B. Porque hacer una película en la que su protagonista reconstruye a su novia descuartizada por el fallo de uno de sus experimentos con restos de prostitutas de Manhattan no era suficiente, Frank Henenlotter. También tenías que ponerle una peluca morada.

9. En caso de desgracia (Claude Autant-Lara, 1958)

https://www.youtube.com/watch?v=BUX5QiONeuE

A medio camino entre la femme fatale, la lolita caprichosa y la tonta del bote más absoluta, Brigitte Bardot encarna a Yvette, una prostituta tan avispada en la supervivencia callejera como torpe y desgraciada en su vida sentimental. Jean Gabin será su abogado y, posteriormente, su amante y su benefactor. Embebido en la obsesión de sus celos, decide someterla a un cautiverio que terminará por marchitarla en lugar de protegerla. Sí, se trata del filme en el que le censuraron el culo a la Bardot.

10. Casa de tolerancia (Bertrand Bonello, 2011)

Un ejercicio de fetichismo visual soberbio en el que asistimos a la hora crepuscular del individuo en el cambio de siglo, a través de las diferentes estampas protagonizadas por las habitantes de un burdel parisino. Poesía de la languidez y la decadencia. Escapista, pero no exenta de horror.

11. Like Someone in Love (Abbas Kiarostami, 2012)

Una joven prostituta y un anciano conectan necesariamente en la soledad. Un relato arquetípico, sencillo y hermoso, construido a base del fuera de campo, de omisiones, de elipsis y de ilusiones sobre lo que se es, lo que se quiere ser y lo que se espera de uno que sea.

12. Lilya Forever (Lukas Moodysson, 2002)

https://www.youtube.com/watch?v=UGVyhiVUROc

Quizá lo mejor de este macabro cuento de hadas sobre la trata de mujeres (menores de edad) en Europa del Este sea haber elegido a Rammstein para ambientar su secuencia inicial. La metáfora de mercadillo del niño-arcángel es un horror.

13. Nunca en domingo (Jules Dassin, 1960)

https://www.youtube.com/watch?v=28EAWlOXrYs

Una suerte de My Fair Lady pasada por el tamiz de la comedia basada en los clichés del choque cultural con prostituta griega dicharachera y académico americano apasionado por los mitos de la antigüedad griega clásica de por medio. Melina Mercouri, quien fue galadornada en Cannes precisamente por esta interpretación, encarna a una prostituta que ejerce su oficio eligiendo a su propia clientela y que es famosa por su bondad y generosidad. Un poco una suerte de… “es un poco puta, ¡pero es muy buena gente!”, aunque en comedia lo perdonamos todo.   

14. Cowboy de medianoche (John Schlesinger, 1969)

El prostituto por excelencia de la historia del cine dejó el pueblo y partió ilusionado rumbo a la jungla de asfalto a ritmo del melancólico Harry Nilsson. Ingenuidad y candor a punto de ser devorados por los buitres. Una dolorosa fábula desmitificadora del sueño americano.

15. Mònica del Raval (Francesc Betriu, 2009)

https://www.youtube.com/watch?v=1cegr6H6KFE

Una historia de picaresca no es sino una historia de supervivencia. Y aquí tenemos a la Mónica, con sus pinturas de guerra en el rostro, recorriendo la Barcelona cutre y sórdida del Raval y destapando las alcantarillas a su paso. Más libre y descarnada de lo que las maquetas urbanísticas pueden soportar. Un improbable pero no imposible perfecto programa doble junto con De nens (2003) de Joaquim Jordà.

Bonus track: Navajeros (Eloy de la Iglesia, 1980)

Fuente: mundolumpen

Fuente: mundolumpen

Este pacato e inocentón artículo del ABC del 17 de febrero de 1980 celebraba la vuelta al celuloide español de María Martín, “eternamente joven”, quien sería la encargada de interpretar a la madre del Jaro, nuestro delincuente quinqui de bucles dorados y soltura de muñeca en lo que el manejo de la mariposa se refiere. María, en su “papel de mujer pública” (qué cosa la cosa pública), sacará pecho palomo cuando presente a su apuesto macarra a sus compañeras de trabajo. Atención al final de este clip. Madre no hay más que una. Y a la tuya la encontré en la calle, Jaro.

https://www.youtube.com/watch?v=53svmmvJrv4

¿Te ha gustado este artículo? Puedes colaborar con Canino en nuestro Patreon. Ayúdanos a seguir creciendo.

Publicidad

3 comentarios

  1. Carlos Bielsa dice:

    Me ha gustado tu listado, aunque he echado de menos títulos recientes como; THE SEASONING HOUSE (2012), THE GIRLFRIEND EXPERIENCE (2009), METRO MANILA (2013), SLEEPING BEAUTY (2011), TANGERINE (2015) o JOVEN Y BONITA (2013).

  2. Laura Maza dice:

    ¡Muchas gracias! Efectivamente, la lista es interminable. Al final incluso dejé fuera (conscientemente) "Pretty Baby" (1978), como me recuerda el compañero Julio Tovar. Y eso es algo que no me perdonará nunca. Lo sé. Tendré que aprender a vivir con ello. ¡Un saludo y gracias por la lectura!

  3. Pingback: Lista colaborativa. – Título del sitio

Los comentarios están cerrados.