Darren Aronofsky podría dirigir un biopic de Evel Knievel

Channing Tatum quiere ponerse el traje patriótico en la adaptación de Life of Evel, un ensayo basado en la vida y acrobacias del legendario motociclista temerario. Y puede que haya encontrado al hombre correcto para coordinar los saltos detrás de las cámaras.

De momento, archivemos esto en Control de Rumores (aunque, si Deadline informa de ello, es algo más que un rumor): Darren Aronofsky no ha tenido suficientes obsesos sin miedo a la muerte en su carrera, así que podría estar considerando entrar a dirigir una película sobre Evel Knievel para Sony Pictures. Por supuesto, el proyecto lleva en manos de Channing Tatum, uno de los chicos de oro del estudio, desde 2012, pero no habíamos escuchado nada acerca de él en meses. El director de Noé, que aparentemente ya se ha sentado en la mesa de negociaciones, ha sido el encargado de insuflar vida en él, como si del Dios del Antiguo Testamento se tratase.

The Tats posee los derechos de Life of Evel, biografía del hombre con 433 huesos rotos (esto es rigurosamente cierto) escrita en 2008 por Stuart Baker. Hace tres años, su plan era desarrollar el proyecto junto a Reid Carolin, guionista de Magic Mike, con los productores Mike DeLucas y Dana Brunetti a su lado. El libro de Baker, biógrafo también de los pilotos Barry Sheene y David Jeffereis, se centra en el hombre y en la leyenda, en el temerario que se reía en la cara de la Muerte mientras saltaba varios autobuses puestos en fila… y en las intimidades de un hombre que, según su propio testimonio, «ganó 60 millones y derrochó 63». Es decir, materia prima óptima para un Tatum que ya interpretó a un deportista cien por cien norteamericano, a la par que cien por cien autodestructivo, en Foxcatcher.

Knievel es la clase de icono que no significa nada para el público de las dos últimas generaciones, pero con un estatus más-grande-que-la-vida lo suficientemente poderoso como para catapultarlo otra vez a la fama, probablemente a través de un círculo de fuego y mientras suena The Star-Spangled Banner. El hombre llegó a representar el espíritu de todo un país en la década de los setenta: no importaba cuántas veces se cayera, ni cuántas veces intentara saltar el Snake River Canyon con un maldito cohete trucado (sí, intentó eso), porque Evel Knievel se iba a levantar y lo intentaría otra vez. Eso es algo que todos sus fans, especialmente unos niños a los que no podía parar de advertir que no le imitaran en casa, tenían muy claro. El hombre, conocido por los suyos simplemente como Robert, murió en 2007 de una enfermedad pulmonar. Tenía 69 años, y Matthew McConaughey leyó un panegírico en su funeral. En una de sus últimas entrevistas, Knievel expresaba su perplejidad ante todo el asunto: «Se ha estado gestando durante años, pero simplemente no te lo esperas. Superman no muere, ¿verdad?».

De llevarse a cabo finalmente este proyecto de Tatum y Aronofsky, sería la tercera película oficial inspirada en la vida del piloto con el chándal de barras y estrellas. George Hamilton lo interpretó en Evel Knievel (1971), mientras que el propio tipo se encargó de ser él en la brillantemente titulada Viva Knievel! (1977). También ha habido al menos una TV-movie y un documental, pero quizá el homenaje cinematográfico más emotivo a su figura sea Flipado sobre ruedas (2007), en la que The Lonely Island utilizaba sus legendarias proezas como base de una comedia sencillamente inmaculada.

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