El color de la magia: ¿por qué crea polémica una Hermione Granger negra?

La obra teatral Harry Potter and the Cursed Child contará con la actriz Noma Dumezweni para dar vida a la ex alumna más empollona de Hogwarts. Los cuatro trolls de siempre han protestado, y J. K. Rowling les ha tapado la boca de una manera muy elegante.

¿Qué sabemos de Hermione Granger? Pues bastante: una década de libros, otra de películas y toneladas de información más o menos canónica han convertido a la empollona por excelencia del Colegio Hogwarts en uno de los personajes más estudiados, y también más queridos, de la saga Harry Potter. Ahora bien: ciertos sectores potterianos de Twitter no han reaccionado demasiado bien ante las últimas novedades sobre el personaje. Porque, a la hora de fijar el reparto para Harry Potter and the Cursed Child, los productores se han fijado en la actriz Noma Dumezweni para interpretar a una Hermione cercana a los 40 tacos. Con un currículum distinguidísimo en las tablas (incluyendo un Premio Olivier) y una trayectoria sólida en TV (la vimos junto a David Tennant en Doctor Who, sin ir más lejos), cualquiera diría que el papel está en buenas manos. Pero la razón de las protestas, por indignante que pueda resultar, queda sobradamente explicada por la foto de abajo.

311752542_1280x720

Efectivamente: Noma Dumezweni es una mujer afrobritánica. Concretamente, nació en Suazilandia antes de mudarse con sus padres al Reino Unido siendo aún una niña. Al igual que en el caso de Idris Elba interpretando al muy nórdico Heimdall en Thor (2011), y como cuando Michael B. Jordan fue elegido para dar vida a una Antorcha Humana de piel más oscura (pero igual de quejica) en Cuatro Fantásticos (2015), algunas voces tuiteras se han alzado para protestar por lo que ven como una violación inadmisible del canon de la saga.

Pero la sangre no ha llegado al río, porque una voz autorizadísima se ha alzado para dar por buena esta elección.

Dándonos una razón más para tenerle un respeto hondísimo, J. J. Rowling ha dejado clara su postura: “El canon: ojos marrones, pelo encrespado y muy lista. La piel blanca nunca fue un requisito específico. Rowling adora a la Hermione negra”. A falta de conocer la opinión de Emma Watson, que seguramente será favorable, cabe preguntarse por qué los cambios de color de piel en personajes de ficción ponen tan nerviosos a según qué aficionados. Para empezar, porque su entidad como figuras ficticias los vuelve maleables en manos de un fandom dispuesto a alterar las sagas de sus amores, ejerciendo su derecho a usar la imaginación. Para seguir, porque la propia señorita Granger (siempre dispuesta a poner su granito de arena a causas justas, con o sin elfos domésticos de por medio) estaría encantada con este cambio. Y, para terminar, porque representar a los personajes de Harry Potter como negros, asiáticos o latinos es ya casi un lugar común en el fan art de la saga. Véanse estos ejemplos, vía The Huffington Post Buzzfeed.

Lo interesante de todo esto, nos parece a nosotros, es la disposición cada vez mayor de la cultura pop a politizarse y a hablar de política. Si los dimes y diretes acerca del posible feminismo de Mad Max: Furia en la carretera ocuparon titulares, y si las cuestiones raciales y de género se plantean con cada vez mayor frecuencia al hablar de películas, juegos o cómics, no se debe a una pérfida conspiración de ‘social justice warriors’, sino a un hecho cierto: la sociedad de la información ha facilitado el acceso al fandom de minorías diversas. Y, lo más importante, también ha permitido que dichas minorías tengan una voz a la cual, por las razones que sean (bien creativas, bien comerciales), los artistas y los productores no tienen más remedio que prestar oídos. Ese es nuestro mundo. Y a nosotros, por una vez, nos alegra que sea así.

 

¿Te ha gustado este artículo? Puedes colaborar con Canino en nuestro Patreon. Ayúdanos a seguir creciendo.

Artículos Promocionados

Loading...

Publicidad