[Entrevista] Menta: «El ‘mainstream’ español nos importa una mierda»

¿Son una discográfica? ¿Son una promotora? ¿Son de fiar, o es postureo? Lo que es es lo que hay: a nosotros, proyectos como JΔyeem y Morales nos encantan, así que entrevistamos al sello que los saca a la luz. ¿Hace un poco de Menta?

A primera vista, Menta puede escamar. A segunda, también: fundada por un experto en marketing (Omar Álvarez,  nuestro interlocutor y mitad del dúo Fire To Fire) y un titulado en Bellas Artes por un college de Londres (Luciano Castañón), ambos veinteañeros largos y amigos desde la adolescencia, esta discográfica basada en Madrid presenta sus productos con un diseño gráfico extremadamente a la última, incluye entre su personal a una diseñadora de vestuario (Libertad Suárez) y en sus dossiers de prensa cohabitan las citas de Flaubert con las fotos de Pipi Estrada. Por si eso fuera poco, Omar se reune con CANINO en un pub de la calle Ballesta, enclave madrileño que a nosotros nos recuerda al Edipo Rey de Def Con Dos, pero que no hace tanto estaba en el punto de mira de una gentrificación salvaje. «Es cierto que aquí vienen modernos a fardar, pero nosotros quedamos porque estamos a gusto», reconoce Omar. «Además, nos llevamos bien con el camarero».

Omar Álvarez (foto: Víctor VS).

Omar Álvarez (foto: Víctor VS).

Pero, las cosas como son, Menta interesa más allá de su perfil empresarial o de su conexión con una presunta modernidad. Básicamente, porque su catálogo aún reducido ofrece discos de mucha enjundia: algunos de los grupos que figuran en él, como C.I.A.N.U.R.O y los tremebundos Super Busty Samurai Monkeyficharon por el sello en este mismo garito. Y también porque todo en su presentación huele a algo muy del siglo XXI, con su obsesión por el networking y demás: una fusión de arte y comercio en la cual uno no tiene claro dónde acaba cada cosa. «Luciano y yo solemos bromear sobre eso: yo vengo del mundo caótico del marketing y él del arte, clasista y artesanal. Se parecen muchísimo, el arte y el marketing, y ambos comparten lo que ambos odiamos más de cada mundo». En Madrid, últimamente han surgido sellos muy interesantes (Discos Walden La Fonotecapor citar sólo dos de ellos), pero nadie parece poder vivir de la música. ¿A santo de qué meterse en un berenjenal así? «Es una forma de exorcizarnos a nosotros mismos: sacamos horas de donde sea, desde un domingo de madrugada al lunes antes de ir a currar. Nadie nos ha puesto una pistola en la cabeza, y las pérdidas que podemos tener son asumidas». ¿Son cuantiosas esas pérdidas? «Sí».

En realidad, como ocurre con muchos sellos actuales, Menta parece concebida como una máquina de tirar el dinero: lanzamientos en vinilo, como el del proyecto electrónico Morales, resultan fetiches para coleccionistas (en ediciones «súper limitadas»500 copias de media) en una época en la que la música circula casi exclusivamente en formato digital. ¿O no? «Nosotros somos muy de objetos físicos, muy de cosas. Mira, yo no leo PDF, leo libros, y no escucho MP3, escucho discos. Entonces, el objeto físico es importante, y claro que tengo mis discos en archivos para escucharlos en el móvil, pero sacamos vinilos tope de gama de una forma totalmente sin sentido. Y lo sabemos. Pero queremos que el tío que se compre el disco no tenga sólo un fetiche, sino algo que suene bien. A mí me da coraje cuando sé que edito cosas con más gramaje que Sony».

Luciano Castañón (Director de Arte y co-fundador) (II)

Luciano Castañón (foto: Víctor VS).

Antes, Omar ha comentado que tanto él como su socio acabaron, a través de trayectorias dispares («Yo empecé con el Metal, y aquí me tienes») centrándose en la música electrónica: un mundillo en el que la identidad de los sellos es importantísima. Sin ir más lejos, durante la conversación han salido los nombres de Warp y de Kitsuné, entre otros. Así pues, la práctica totalidad de los grupos de Menta usan sintes con preferencia sobre las guitarras. Y, como también es habitual en esas circunstancias, su escudería está formada por gente muy joven. A veces, tan joven como JΔyeemun productor de 20 años que arrasa en Soundcloud (con méritos para ello, ojo). «Nosotros no queríamos seguir a otros sellos: no queríamos ser ‘ese sello de España que saca witch house’. No. ¿Un ejemplo? Morales: hacen psicodelia electrónica, algo que ha resurgido ahora con Tame Impala. ¿Boards of Canada, dices? Sí, pero Boards of Canada estaban muy de moda en 2001. Un chaval de ahora no los conoce. Entonces, el público de Morales es mayor. A JΔyeem, aunque sea música más oscura, le sigue gente de entre 18 y 24, la misma gente que ahora se está enganchando al trap». 

A continuación, el codirector de Menta nos hace una revelación curiosa: «Yo tengo 28, pero me gusta salir de fiesta con gente muy joven porque uno se desfasa a una velocidad de vértigo. Y lejos de darme pena a mí mismo, me parece súper interesante». ¿Qué se aprende en esas situaciones? Pues, por ejemplo, que la música más lenta y más deprimente puede triunfar entre la chavalada («Han pasado de Burial a Wacka Flocka Flame. No me preguntes cómo, pero han pasado») o que, cuanta más crisis, más maquinitas: «La electrónica viene de la falta de tiempo y de medios. Hoy hay cada vez menos gente que sabe tocar la guitarra, pero cada vez más que maneja el FL Studio a nivel avanzado».

Libertad Suárez (vestuario y producción textil)

Libertad Suárez (foto: Víctor VS).

Omar Álvarez está orgulloso de los lanzamientos de su sello. Y se le ntoa: habla con auténtico regodeo de esa faceta que convierte a Menta, no sólo en discográfica, sino también en promotora de conciertos y productora de vídeos. «Hay veces que el artista nos viene con todo: con la mezcla, con la foto de portada, con la foto de prensa… siempre le decimos que ahí nosotros no podemos hacer nada. Nosotros somos una pésima distribuidora de discos: la diferencia es que nosotros trabajamos todo el proceso del disco desde abajo, desde las fotos de promoción hasta darle sugerencias al grupo». ¿Y eso no echa para atrás a los artistas? «Nuestro trabajo no es alienante: no somos una multi que te va a poner pantalones de marca. Nosotros ayudamos a que el proceso creativo sea completo. Ahí entra el trabajo de Lionel Fernández, nuestro productor musical, un chico con muchísima experiencia en cine. Su labor es fundamental»¿Cuánto paga el grupo por ello? «Ninguno. Nosotros nos hacemos cargo al cien por cien. A día de hoy, Menta no gana nada. Cuando montamos bolos, recuperamos coste, pero todas las ganancias va para el cine. Y cualquiera que conozca la situación de la música en Madrid, o en España en general, sabe que es ridículo maniobrar para que un grupo se lleve ochenta euros de un concierto en lugar de 100».

Curioso, lo de Madrid: musicalmente, la ciudad está mejor que nunca en mucho tiempo, con grupos estupendos brotando como setas. Y, sin embargo, para conseguir mantener una trayectoria en la música hace falta mucho tesón… y un nivel de ingresos tirando a alto. Salvo raras excepciones, quien empieza como underground a los 20 lo seguirá siendo a los 40. «La escena mainstream de España me importa una mierda. Me podría interesar la francesa o la italiana, pero la española es la peor de Europa». Pero, aun así, ¿sería posible repetir casos como los de Australian Blonde Los Planetas en los 90, que se asomaban al gran público a través de hits puntuales o de una banda sonora? ¿No le gustaría a Omar que un grupo de Menta viviera un fenómeno así? «Bueno, yo no tengo ningún problema con la escena de Madrid: si no te gustan las salas de aquí, vete a Ponferrada. Lo que pasa en España es que el indie acapara esas posibilidades de que salgan unos Vetusta Morla»Pero volvemos a lo de siempre: la electrónica, como el Metal, tiene círculos de aficionados que le facilitan la distribución internacional… «A Fire To Fire nos salen sobre todo oyentes en Italia y en EE UU. Y, por ejemplo, JΔyeem tal vez tenga hoy mil reproducciones en España y diez veces más fuera de aquí».

Lionel Fernández (Productor musical, director de sonido)

Lionel Fernández (foto: Víctor VS).

Cuando preguntamos a qué artista de fuera le gustaría publicar, el embajador de Menta apunta fino: «A MacIntosh Plus, o Vektroid, o cualquiera de los seudónimos que utiliza esa chica. Tiene como trece discos con trece alias diferentes». Y la mayoría muy buenos, cabe añadir. ¿Y grupos de aquí? «No te puedo decir nombres. Además, a los que quiero los tengo».

Aun así, requerido a hablarnos de sellos y colectivos españoles que valen la pena, Omar no tarda en encontrar nombres. «BSN Posse en Andalucía, unos DJs que me gustan mucho. De Madrid, por ejemplo, Valle Eléctrico, que hacen una labor encomiable montando fiestas y trayendo artistas de fuera. Arkestra, también, aunque hace mucho que no veo nada de ellos. Molaría romper con el espíritu este de envidias, de followers y demás: yo, para ir en ese plan, no hago nada». Pasemos a los garitos: «Sirocco es una clásica de siempre. Muy colaborativa, se entiende con los artistas. El cambio del Nasti al Maravillas Club fue polémico, pero la nueva sala se porta muy bien con los artistas. La Republic, una sala pequeña, se lo monta muy bien. ¿De fuera? En Barcelona, Apolo, otro clásico que sorprende por lo mucho que apuesta por los artistas, pese a su volumen».

Victor VS (fotógrafo)

Ya llevamos mucho tiempo hablando de música. Y también de dinero, algo de lo que se habla mucho en una conversación con un sello. Así pues, la siguiente pregunta es inevitable: ¿es necesario un nivel de vida alto para publicar discos? «No. Realmente no. Pasión y ganas suplen al dinero con fuerza. Si te soy sincero, no cobro una locura, aunque tengo la suerte de que en mi empresa me dejan salir antes de hora y tener mi propia vida. Lo que sí que es verdad es que para según qué proyectos hace falta dinero, y también trabajar con marcas. Nosotros hemos tenido suerte con gente como Electronic Arts, que se han portado y no se han inmiscuido tanto como podrían. Además intentamos que todo tenga una escala lógica: los vinilos no los vendemos a 25 euros, sino a precio de CD. El de Super Busty Samurai lo hemos sacado a 13 euros, y en la edición limitada, a 15. Prefiero que los discos vuelen a tenerlos en mi casa».

Finalmente, le pedimos a Omar que nos defina a los grupos de su sello en pocas palabras. Aquí tenéis los resultados.

C.I.A.N.U.R.O.

CIANURO

«Juventud. La descomposición de la actualidad, plasmada en calidad por cómo trabajan los sintetizadores, la voz de Clara, la energía…».

Morales

Morales

«Técnica. Un conocimiento refinado a base de escuchar a los clásicos. Creo que es la sutileza, la belleza».

JΔyeem

JAYEEM

«El reflejo de su generación, no nacional, sino internacional. Un diamante en bruto del que cada día aprendes algo. Trabajar con un chaval de 20 años es difícil, pero apasionante».

Super Busty Samurai Monkey

Super Busty Samurai Monkey

«El grupo con mayor potencia que he visto en mi vida. Les pongo en la misma acera que a My Bloody Valentine, y no exagero. En el peor escenario del mundo hacen un conciertazo».

Fire To Fire

FIRE TO FIRE

«El gusto de dos tíos por una edad que no vivieron, el italodisco, la electrónica… Todo actualizado al sonido que nosotros nos imaginamos ahora».

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