“¿Es que nadie va a pensar en los niños?” – Los conflictos entre los creadores de ‘Los Simpson’

Se dice que los guiones se construyen mediante conflictos. Lo que no se dice tanto es que estos conflictos no sólo ocurren entre los personajes, sino también entre los autores. Como cualquier grupo de personas, el equipo de Los Simpson tuvo igualmente durante el desarrollo de la serie sus peloteras, sus más y sus menos y sus diferencias artísticas. En este artículo recopilamos algunas de las mayores broncas.






El guión del peor capítulo no está firmado

¿Cuál es el peor capítulo de Los Simpson? Cada uno tendrá su opinión, pero voy a proponer el que se hizo mal a conciencia: Otro refrito de los Simpson. Tema: Romanticismo (6×03, 1994), una antología con las historias de amor que la serie había presentado hasta ese momento. No hay apenas nuevo material animado en este episodio, y no me refiero a que los flashbacks sean demasiado largos (que también): incluso la animación que se intercala entre los relatos está reciclada de capítulos anteriores. Los errores de raccord son constantes (en la comida de los platos, por ejemplo), los diseños de los personajes no casan entre una escena y la siguiente, e incluso un fragmento en el que Marge se apoya de espaldas al fregadero se repite tres veces.

Lo dicho, malas decisiones y a conciencia. En uno de los primeros diálogos, Lisa explica que el capítulo que acaban de ver de Rasca y Pica está fabricado a partir de animaciones de otros capítulos. “En el Correcaminos pasa constantemente”, o en Ren & Stimpy, como dice el doblaje original. Así es como los propios personajes admiten que estos 22 minutos son sólo un puzle donde el guión es una excusa para unir todas las piezas. Ni siquiera el nuevo material tiene chistes que valga la pena recordar. Es comprensible por tanto que el guionista Jon Vitti prefiriese firmar en esa ocasión con un pseudónimo, “Penny Wise”.

El día que Marge no quiso hablar

Krusty gets Kancelled (4×22, 1993) fue uno de los capítulos más complicados de sacar adelante. La intención era traer a un buen número de estrellas invitadas, pero fue casi imposible asegurar su participación. Se escribieron diálogos para varios grupos de música, pero sólo Red Hot Chili Peppers estuvieron interesados. Lo mismo se hizo con cuatro ex presidentes, de los cuales sólo uno, Ronald Reagan, contestó y fue con una educada negativa. Algunos de los invitados llegaron a echarse para atrás después de haber dicho que sí, lo que obligó a reescribir el guión varias veces. También se tuvo que modificar porque a Johnny Carson no le gustaron los chistes en los que se le mostraba como un moroso, mientras que Bette Midler puso como condición para colaborar que se mencionase su campaña contra la suciedad en las calles.

Cuando por fin se consiguieron salvar todas estas dificultades, en la sala de doblaje surgió una más: la actriz Julie Kavner (la voz original de Marge Simpson) no quiso participar en el episodio como protesta por la presencia excesiva de estrellas invitadas.

Matt Groening se negó a ser acreditado

Primero fue cancelada en la cadena ABC, cambió de cadena y al poco tiempo volvió a cancelarse en Fox. Aunque The critic (1994-1995) se ha convertido un producto de culto, la serie protagonizada por un crítico de cine neoyorkino no tuvo en su momento muy buena acogida entre el público. Para promocionarla se produjo el primer crossover de Los Simpson con otra serie, presentando al personaje de Jay Sherman como invitado en un capítulo pensado para él. En Ha nacido una estrella (6×18, 1995), la ciudad de Springfield organiza una gala de cine en la que este crítico participa en el jurado.

A pesar de que se tardaba seis meses en producir un capítulo, Matt Groening apuró hasta los últimos días para pedir que su nombre no apareciese en los créditos y hacer pública su decisión a la prensa. El motivo era que quería desvincularse por completo del personaje. “Según el público, yo he creado The critic, lo he producido, o ambas”.

¿Era una buena razón para llevar este desencuentro a la prensa? Al productor James L. Brooks le puso furioso: “airearlo públicamente es ir demasiado lejos”. Para empezar, no se había ignorado a Matt Groening, porque sus consejos sobre cómo dibujar a Jay Sherman dentro del universo Simpson se habían tomado en cuenta. En segundo lugar, los creadores de The critic, Al Jean y Mike Reiss, habían sido productores y guionistas de Los Simpson durante varios años, una serie a la que habían dedicado muchísimo tiempo. No eran tan reconocidos como Groening, y sin embargo le habían ayudado a ganar dinero esforzándose en dar su mejor trabajo. Según Brooks, en agradecimiento a este esfuerzo, había que darles su apoyo en su proyecto personal. “Es un ingrato con talento, adorable y tierno, pero su comportamiento ahora mismo es despreciable. No es bonito cuando un rico se comporta así”.

Pidió más dinero y mataron a su personaje

La actriz Maggie Roswell empezó a ser regular en Los Simpson a partir de la segunda temporada, en la que empezó a dar voz a personajes como Maude Flanders, Helen Lovejoy o la señorita Hoover. Su participación empezó a complicarse a partir de 1994, cuando se mudó a Denver y fundó su propia compañía de doblaje para anuncios, Roswell ‘n’ Rayle Company. Desde ese momento, para grabar sus líneas tuvo que empezar a viajar en avión de esta ciudad a Los Angeles lunes y jueves, con ida y vuelta cada uno. Entre la incomodidad de tener que hacer tantos vuelos y la subida de precio de los pasajes, en 1999 pidió un aumento de sueldo a la Fox, que le hizo una contraoferta mucho menor. Roswell abandonó la serie a la mitad de la temporada 11, pero sus personajes continuaron en activo gracias a su sustituta, Marcia Mitzman Gaven.

En realidad, se mantuvo a todos sus personajes menos a uno. Su salida de la serie coincidió con la muerte de Maude Flanders, el personaje principal de Maggie Roswell, en Solito otra vez, naturalmente (11×14, 2000). No hay ninguna conexión entre los dos sucesos más que una llamativa coincidencia, los guionistas sólo querían hacer evolucionar a Ned como personaje (un ejemplo más de “mujer en el frigorífico”). La relación entre esta actriz y la cadena volvió a la normalidad en 2002, cuando se le permitió grabar sus frases desde Denver, empezando por el capítulo La casa-árbol del terror XIII (14×01, 2002).

El ingrediente secreto del Flameado de Moe

Cuando se pregunta a un escritor de dónde surgen las ideas, suelen responder que de la vida misma. Uno de los productores de Los Simpson, Mike Reiss, ponía como ejemplo el capítulo El flameado de Moe (3×10, 1991), que se inspiraba en la relación entre Matt Groening y Sam Simon. Del mismo modo que dentro de la serie Homer tiene una idea brillante que Moe se atribuye en exclusiva, en la vida real a Sam Simon no se le reconocía lo suficiente su dedicación. “Sentía que no recibía el suficiente crédito y no cobraba lo suficiente”, comentó en 2013 en el podcast Smells like human spirit sobre los primeros años del programa.

Precisamente el guionista Jon Vitti en una entrevista de Comic Scene #17 (1991) insistía en la importancia de este productor: “Sam Simon es en realidad la persona más inframencionada de la serie. Es completamente práctico, línea a línea, escribe una gran parte del material de cada guión, la estructura y el ritmo son suyos en gran medida, pero como no hay un libro con dibujos de Sam Simon que puedas leer, la gente no reacciona con ese nombre. (…) Es la persona decisiva para los storyboards, los guiones y las bandas sonoras. Dirige las sesiones de grabación. Gracias a su trayectoria en series de 30 minutos en televisión en programas como Taxi o Cheers, Sam siempre nos encamina a situaciones televisivas inéditas”. No debió de ser una situación agradable para Sam Simon, pero sin ella nunca habría existido uno de los mejores capítulos de Los Simpson.

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