Esta estantería es un sueño hecho realidad

La ley básica de las estanterías es "siempre se te acabará el sitio"... O lo era, hasta hoy, gracias a este invento formidable de un diseñador japonés: basta con estirar el mueble para que abra sus anaqueles a tus libros, tus discos o lo que le eches.

Llaves Allen. Tornillos. Muescas que nunca acaban de encajar. Paneles de madera aglomerada que tienden a impactar contra el dedo gordo de tu pie izquierdo. Y todo eso, ¿para qué? Pues para que aquella estantería que te costó sudor y lágrimas montar acabe diciendo tarde o temprano «lo siento, chato, pero esto es lo que hay» y renunciando a acoger tu nuevo libro, tu nuevo disco, tu nuevo cómic o tu nueva figurita de coleccionista en sus anaqueles. Si el dinero no es un freno para tus inquietudes culturales, el espacio en los muebles sí que suele serlo… al menos hasta ahora. El diseñador japonés Oki Sato, de nendo,  le ha puesto fin a esta situación carencial con su ‘estantería nido’, un mueble presentado en el Festival de Diseño de Londres que promete ser el sueño de todo coleccionista: una estantería a la que nunca se le acaba el sitio. O casi nunca.

Según leemos en Laughing Squid, la estantería nido está construida con un material de fibra de carbono muy resistente y muy elástico, cubierto por madera de alerce (repitan con nosotros: «El alerce»). Tanta elasticidad junta, sumada a una inteligente disposición de su estructura interior, hace que la estantería se estire como un chicle, creando nuevos casilleros conforme uno tira de sus paneles exteriores. De esta manera, uno puede hacer que el mueble pase de medir 650 milímetros (en su estado de máximo plegamiento) hasta una esplendorosa longitud de 1.300 milímetros. Es decir, más de un metro: un espacio lo bastante generoso como para acoger buena parte de una colección de lo que sea. La invención es un sueño hecho realidad: ahora sólo cabe preguntarse cuánto costará si sale a producción (seguramente, un pico) y, sobre todo, qué hacer con ella cuando se nos acabe el espacio, no en nuestro mobiliario, sino en nuestra casa… Por lo pronto, aquí tienen una galería que muestra sus posibilidades.

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