Europa Pandemónium: 
11 títulos del Atlántida Film Fest que no debes perder de vista

El pasado 27 de junio se inauguraba la sexta edición del festival de cine online de la plataforma Filmin con 45 largometrajes, la mayoría estrenos absolutos en nuestro país. Revisamos algunos de los que más nos han gustado para que los repesques antes de que el festival finalice el próximo 27 de julio.

Atlántida Film Fest disecciona a través de una selección de títulos, tan heterogéneos como implacables en sus tesis, un continente sacudido por movimientos tectónicos que hemos de entender casi como la consecuencia de una serie de maléficos rituales atávicos. Si Europa lleva agonizando como idea romántica desde hace un par de siglos, tratar de recomponer su cadáver quizá no sea sino la construcción de un maloliente y putrefacto puzle frankensteiniano. Seleccionamos 11 títulos (10 es una cifra demasiado redonda para tantas aristas) que, al menos, no debes perderte antes de que el festival finalice el próximo 27 de julio.

https://www.youtube.com/watch?v=o_E1FXb0TeM

1. The Childhood of a Leader (Brady Corbet, 2015)

https://www.youtube.com/watch?v=A6D0U7LtGbo

Los primeros y punzantes acordes de la exquisita banda sonora de Scott Walker nos recuerdan que esta ópera prima merecidamente galardonada en Venecia no se va a constreñir ingenuamente al melodrama familiar de época, sino que los ecos del cine género se van a colar por cada una de las grietas de la desvencijada mansión familiar en la que se está gestando el huevo de la serpiente, al calor de las deficiencias afectivas, de las tesis freudianas y de una genuina o casi genética predisposición natural al horror. El actor Brady Corbet ha aprendido, y mucho, del pulso de directores como Haneke (el sabor de La cinta blanca es de innegable familiaridad) o Lars Von Trier, bajo cuyas órdenes se ha sometido en títulos como el remake de Funny Games (2007) o Melancolía (2011), construyendo un relato sobre el nacimiento del totalitarismo con las características de la fábula de terror infantil.

2. Rabin, el último día (Amos Gitai, 2015)

Acertadamente calificado como el “JFK versión hebrea”, el director Amos Gitai practica un ejercicio de autopsia quirúrgico y preciso, partiendo de la reflexión entre los límites de la ficción y la no ficción (empleando entrevistas al más puro estilo de documental clásico testimonial con “cabezas parlantes” junto con un material archivístico impagable) y nutriéndose inteligentemente del thriller político y el drama conspirativo, para analizar los últimos fragmentos de vida del líder pacifista Yitzhak Rabin, que terminaron en su asesinato a manos de un joven extremista sionista. De apariencia aséptica, lo que no sirve sino para subrayar la hondura de su lectura histórica y política, la reflexión de Gitai sobre los mártires de la secularización a modo de escalofriante crónica de una muerte anunciada estrecha lazos con la actualidad, incidiendo en la idea del fanatismo religioso como eficaz herramienta de control institucional.

3. Babai (Visar Morina, 2015)

Excelente estreno de Visar Morina en el largometraje, que parece transitar por los angustiosos caminos recorridos por Antoine Doinel en Los 400 golpes o por Ahmed en ¿Dónde está la casa de mi amigo?, una de las obras de referencia del recientemente fallecido maestro Abbas Kiarostami. La cita de Adorno con la que se abre el filme, ubicado en el Kosovo de los noventa, es prueba inequívoca de su trayectoria como viaje iniciático y metáfora social: “Perhaps I sensed that whatever one accomplishes in life is little other than the attempt to regain childhood”.

4. El tesoro (Corneliu Porumboiu, 2015)

Uno de los nombres imprescindibles de la nueva ola de cine rumano, Corneliu Porumboiu (Policía, adjetivo -2009- o 12:08 al este de Bucarest -2006-) nos trae una fábula tragicómica con muy mala leche en la que sigue demostrando que está hábilmente dotado para construir narraciones cautivadoras sobre los cimientos del absurdo. En El tesoro, lo quijotesco y lo delusorio se mezclan con la ácida constatación de que las barreras que separan la generosidad, la codicia y, directamente, la estupidez son sumamente frágiles, y que todos estos elementos básicos son definitorios del devenir histórico.

5. The Here After (Efterskalv, Magnus von Horn, 2015)

Otro espléndido bautizo en el largometraje que consiguió posicionarse en el circuito de festivales con una nominación a la Cámara de Oro dentro de la Quincena de Realizadores de Cannes. Magnus von Horn se convierte en un auténtico maestro de la asepsia del fuera de campo y de la contención de la tensión dramática para narrar la vuelta al instituto de un adolescente condenado por asesinato. Nuevamente, la contemplación de la ‘semilla del mal’ en un entorno rural cartesiano y asfixiante vuelve a dar un juego fructífero. 

6. Berserker (Pablo Hernando, 2015)

El segundo largometraje de Pablo Hernando, premiado en el Festival de Cine Europeo de Sevilla 2015, supone una divertida parodia del Zodiac de David Fincher; una relectura noir insertada en el higiénico, desértico y aterrador universo del descampado, la insoportable levedad del gotelé del piso compartido y de la generación post-especulación urbanística. Uno de los títulos significativos del nuevo cine español de bajo presupuesto que componen nombres como Canódromo Abandonado (con vinculación directa a los proyectos de Hernando), Carlos Vermut, Juan Cavestany o Luis López Carrasco y el colectivo audiovisual Los Hijos, entre otros.

7. Bang Gang – A modern love history (Eva Husson, 2015)

El debut de Eva Husson no ha tardado demasiado en ser calificado como el Kids de Larry Clark (1995) imbuido en el universo estético instagramero. Las orgías de estos adolescentes franceses aletargados por el sopor veraniego y la abulia existencial no son sino un nuevo retrato del viejo mito de las excentricidades de la clase burguesa aburrida de sí misma. Las decisiones formales de Husson son disfrutables y coherentes. Y algún que otro plano secuencia consigue remitirnos a las Boogie Nights de Paul Thomas Anderson.

8. Objetivo: París (Nicolas Boukhrief, 2015)

Correcta pero efectiva, su estreno tuvo que aplazarse debido precisamente a que la realidad terminó por superar su ficción: los atentados en París contra el semanario satírico Charlie Hebdo. La propuesta de Boukhrief, centrada en el sofocante y clásico concepto de “the enemy is within” narra la configuración de una célula jihadista en el seno de la sociedad parisina y tiene el regusto del thriller americano de los ochenta y los noventa que bien pudiera encarnar, por ejemplo, Alan J. Pakula, responsable de La sombra del diablo (1997).

9. Chevalier (Athina Rachel Tsangari, 2015)

Brillante comedia de la directora griega Athina Rachel Tsangari sobre la crisis de la masculinidad heteronormativa y de la (i)lógica neoliberal, vuelta de tuerca de la buddy movie y análisis lúdico de la mecánica de las relaciones de poder. Dentro de un yate en aguas del Mar Egeo, seis hombres terriblemente aburridos deciden competir hasta extremos hilarantes por ser “el mejor” en innumerables facetas ridículas. Por supuesto, medirán sus penes. Tsangari cuenta con Efthymis Filippou como coguionista, colaborador incondicional de Yorgos Lanthimos (Canino -2009-, Alps -2011- y Langosta -2015-).

10. A Blast (Syllas Tzoumerkas, 2014)

Volvemos a invocar el nombre de Yorgos Lanthimos con este título protagonizado por una de sus actrices fetiche, Aggeliki Papoulia. Un filme que, principalmente, no es sino un espacio hábilmente abonado para que Papoulia se luzca en el exceso. María, una joven madre superada por las circunstancias de la crisis económica griega y de su propia crisis de identidad, decide abrazar el “sentimiento de culpa” antes que la asunción de su prisión vital.

11. Bridgend (Jeppe Rønde, 2015) 

Debut en el largo de ficción del danés Jeppe Rønde con generosa acogida en el festival de Tribeca, que activa el dispositivo onírico inspirado por los inquietantes e inexplicables suicidios colectivos de adolescentes y jóvenes que tuvieron lugar en Bridgend County (Gales) entre 2007 y 2013, para hacer un estimulante retrato de la angustia adolescente con ecos de Las vírgenes suicidas (1999) o It Follows (2014). 

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