«Que muera Cloud en vez de Aeris»: La receta para un ‘Final Fantasy VII’ políticamente correcto

Una columnista de la web The Mary Sue proporciona una lista de cambios que Square Enix debería seguir para volver menos ofensivo el remake de su RPG más famoso. Las sugerencias van desde lo razonable hasta lo probablemente polémico.

Lo llamaron «el juego que vendió la PlayStation 2″, y la verdad es que no iban muy desencaminados: desde su lanzamiento en 1997, y juicios críticos aparte, Final Fantasy VII introdujo a una generación de jugadores (o varias) en el mundo de los juegos de rol japoneses (JRPG). De ahí que cada decisión tomada por Square Enix (entonces Squaresoft) acerca del próximo remake del programa sea escudriñada con lupa por la comunidad jugona: que si sus gráficos (vistos en el tráiler de rigor, vídeo abajo) estarán a la altura de la PlayStation 4, que si el combate por turnos se verá sustituido por la acción en tiempo real, que si su publicación (en una fecha aún por determinar) se llevará a cabo por episodios, incluyendo partes del juego que fueron recortadas del original por falta de recursos técnicos… Todo esto en lo referido a los detalles técnicos del juego, claro, porque todo parece indicar que la historia de Cloud Strife, Barrett, Sephiroth, Aeris (ay, Aeris…) y compañía seguirá siendo la misma. Aunque haya voces en la prensa que tengan sus objeciones.

Una de esas voces es Sandy Beaches, columnista de The Mary Sue, una de las webs de referencia para CANINO. Ayer, Beaches publicó un artículo titulado «¿Pueden rehacer ‘Final Fantasy VII’ sin el sexismo?» en el cual no sólo afirma que Square Enix debería cambiar la óptica del juego sobre sus personajes femeninos: también aprovecha para poner el dedo en la llaga de otros elementos problemáticos en su guion. Algunas de estas sugerencias, o exigencias, podrían ser acogidas por los fans de forma casi automática, mientras que otras están levantando ya la polémica. Y, en general, el texto podría tildarse de receta para crear un Final Fantasy VII no ofensivo y políticamente correcto. Pasemos a examinarlas.

Tras indicar que FFVII ha sido uno de sus juegos favoritos de toda la vida, la autora afirma que su mirada adulta «vuelve dolorosamente evidente todo lo malo [que hay en él]». Especialmente, la forma en la que trata a sus heroínas pixeladas. De este modo, Sandy Beaches abre fuego con un epígrafe muy contundente: «Tifa no debería ser un juguete sexual que combate» (en el original, la expresión usada es «a fighting fuck toy»). El artículo llama la atención sobre las proporciones corporales de la heroína, caracterizadas (indica) por unos pechos monolíticos y «una proporción cadera-cintura que, en la vida real, no dejaría espacio para sus intestinos»: tras señalar a la señorita Lockhart como «la clase de personaje femenino usado como excusa por ‘Gamergaters’ y ‘MRA’ [activistas pro-machismo], porque mete caña y está buenorra», la columnista afirma que los desarrolladores deberían rediseñar al personaje «porque en este mundo hay mujeres con tallas, tamaños y pesos diferentes».

A continuación, el artículo de The Mary Sue reclama una personalidad más asertiva para Shera, la ayudante de Cid. De acuerdo con sus palabras, el hecho de que los héroes admitan al piloto en sus filas, pese a que éste trata a la chica a patadas, plantea interrogantes tales como «¿Equivale esto a decir que la violencia machista no es un problema? ¿O que no debería ser un factor a la hora de escoger a tus amigos?». El siguiente epígrafe se centra en Yuffie, un personaje cuya obtención requiere de una sidequest bastante puñetera, que pertenece a una nación colonizada por la Corporación Shinra (los villanos del juego)… y cuyas aventuras se desarrollan en tono de comedia. Un craso error, según Sandy Beaches: presentar de modo «desenfadado» a Yuffie supone dejar de lado «una reflexión seria sobre la forma en la que los valores occidentales, y los valores occidentales sobre el desarrollo económico, han agredido y destruido a las minorías». Sands explica que la sección del juego referida a Yuffie debería ser «reescrita completamente» a partir de una investigación seria sobre los efectos del colonialismo en el mundo real.

Llegamos al último punto del artículo, que sin duda será el que más ampollas levante. Porque, para la autora, la manera definitiva para desproblematizar Final Fantasy VII debería ser que Cloud (el protagonista de la historia) muriera en lugar de Aeris (o «Aerith», en el original japonés). Estamos hablando de uno de los puntos de giro más emblemáticos, discutidos y llorados de la historia de los videojuegos: la muerte de la sanadora a manos del villano Sephiroth dejó con los ojos como platos a millares de jugadores y jugadoras hace 19 años. Incluso en la película ¡Rompe Ralph! (2012) hay un guiño a este episodio, en forma de pintada. ¿Por qué afirma Sandy Beaches que debería ser el mercenario, y no la florista, quien acabara ensartado por una katana king size, sin posibilidad alguna de resurrección?

Para empezar, afirma la autora, porque «el grupo puede guardar luto por Cloud, pero conservar sus armas. Pueden derrotar a Sephiroth. Y pueden seguir depositando su confianza en su líder, sólo que ahora ese líder será alguien sabio y compasivo como Aeris, en lugar de un quejica como Cloud». De acuerdo con el artículo de The Mary Sue, ver a Aeris empuñando la Espada Buster resultaría una ruptura conceptual: «En lugar de ser empuñada por soldados que sólo están familiarizados con el combate y la muerte, [el arma] pasará a las manos de alguien que conoce el valor de la vida y la curación».

Con más de 400 comentarios (y subiendo), este texto de Sandy Beaches está siendo leído como una suma de recomendaciones sensatas y como una sátira sobre la obsesión por el igualitarismo y el feminismo y los videojuegos. Tampoco faltan las voces que lo acusan de sexismo e insensibilidad por pasar por alto las escenas presuntamente homófobas de Final Fantasy VII, como aquella en la que Cloud debe vestirse de mujer, o de colonialismo cultural por pretender imponer valores occidentales a un juego hecho en Japón. Y, en general, el debate sólo da por hecho una cosa: que Square Enix ni siquiera se ha planteado incluir ni uno solo de estos cambios en su RPG. Tal vez esto último sea lo más contundente, y lo que más debería darnos que pensar: las jugonas pueden llevar a cabo todas las exigencias que quieran en sus plataformas de internet, que la industria del juego mainstream no va a hacerles nunca ni puñetero caso.

 

 

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7 comentarios

  1. E. Martín dice:

    Cualquier cosa que diga que no sea "aplauso enfervorizado" me va a hacer acreedor a una lluvia de collejas ¿verdad?

  2. delaxon dice:

    Menos mal que son cuatro gatos los que se quejan por estas cosas, porque vaya chorrada…

  3. drunkinpublic dice:

    Que cansino todo, de verdad.

  4. Pingback: 'Sunless Sea' y 'Fallen London': Deliciosos juegos de horror victoriano - Canino
  5. JoJoestar dice:

    Bueno, esto es complicado.

    A modo de resumen podría decir que la reivindicación en sí, el hecho de que exista, el que se haga en este momento es importante y seguramente valioso. La idea de que este tipo de cambios puedan llegar a llevarse a cabo, no tanto.

    No porque piense que FFVII no es sexista y no necesita este tipo de iniciativas —que la verdad, sí que lo pienso— sino porque proponer este tipo de modificaciones en productos culturales hijos de una época muy concreta, con un legado y un peso histórico (histórico dentro de la corta y joven historia de los videojuegos, entiéndase) tan grande como el de FFVII me parece un error de concepto gravísimo. Es cierto que el terreno del remake es farragoso y pueden ofrecerse argumentos como el de que este no es el mismo juego que el RPG clásico y que, en todo caso, aquél seguirá existiendo para quien lo quiera; pero por otra parte no es menos cierto que, precisamente por ese legado del que hablaba, en este caso particular no se me ocurre ninguna buena razón para embarcarse en un proyecto así si no es para honrarlo, rememorarlo y valorarlo en los términos más positivos posibles.

    La lucha feminista es uno de los frentes de batalla de la sociedad contemporánea donde nos jugamos el cuello todos, hombres y mujeres, y por esa razón me parece mucho más inteligente pelear en el presente, con juegos y propuestas que vengan a desmontar esos viejos arquetipos obsoletos que aprovechar oportunidades como ésta para exhumar reliquias y ponerles un poco de pintura por encima. No creo que transformar el remake de FFVII en un juego diferente a FFVII conduzca a ninguna parte. En cambio, hacer un RPG moderno que venga a criticar por qué FFVII es un juego problemático me parece una idea muchísimo más suculenta.

  6. afg dice:

    acaban de soltar que el escritor de esos artículos los hizo en forma de burla y los tomaron ensrio y los publicaron, les dejo la nota
    https://medium.com/listen-to-my-story/what-i-learned-as-feminist-critic-sandy-beaches-f1ee45a7e0aa#.fhuo355dk

  7. Malleys dice:

    Acabo de descubrir que este artículo de Final Fantasy de Mary Sue lo escribió en realidad un tío llamado Mark Ankucic, periodista de videojuegos, haciéndose pasar por una mujer y escribiendo absurdeces a propósito: https://medium.com/listen-to-my-story/what-i-learned-as-feminist-critic-sandy-beaches-f1ee45a7e0aa#.qmnwi82r2
    ¿Qué opináis?

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