¿Han rodado Bayona y Spielberg la misma película?

Por sorpresa, Disney anunciaba el tráiler de The BFG, adaptación del cuento infantil de Roald Dahl El gran gigante bonachón, que ha rodado Steven Spielberg en algún momento. Hace unas semanas pudimos ver el tráiler de lo nuevo de J.A. Bayona, Un monstruo viene a verme, adaptación a su vez de la novela de Patrick Ness. Y sus tráilers son idénticos.

El gran gigante bonachón, el cuento de Roald Dahl, se publicó en 1982, y el gigante mencionado en el título ya había aparecido en Danny el campeón del mundo, un cuento previo del autor de Charlie y la fábrica de chocolate (1964)

“Aquella noche, Sofía no podía dormir, se lo impedía la luz de la luna que entraba en en dormitorio. Saltó de la cama para cerrar las cortinas. Entonces vio horrorizada cómo un gigante se acercaba por la calle: el Gran Gigante Bonachón entra por la ventana del orfanato, envuelve a la pequeña Sofía en una sábana y se la lleva al país de los gigantes. Pero en esas tierras viven también gigantes malos. Sofía y el Gran Gigante Bonachón tendrán que hacerles frente a todos. Eso sí, con la ayuda de la reina de Inglaterra.”

Eso es lo que podemos leer en la contraportada de la edición española de la novela de Dahl.

Vemos que dice la contraportada de la novela de Patrick Ness, publicada en el año 2011 sobre una idea de Siobhan Dowd con dibujos de Jim Kay, ilustrador de las novelas de Harry Potter.

“Siete minutos después de la medianoche, Conor despierta y se encuentra un monstruo en la ventana. Pero no es el monstruo que él esperaba, el de la pesadilla que tiene casi todas las noches desde que su madre empezó el arduo e incansable tratamiento. No, este monstruo es algo diferente, antiguo… Y quiere lo más peligroso de todo: la verdad.”

En ambas tenemos niños con problemas de insomnio que descubren en sus respectivas ventanas la visita de seres parecidos, al menos en tamaño.

Los avances de ambas pelis se parecen tanto como los libros que adaptan, así que lo que toca ahora es esperar a ver el resultado final de ambos largometrajes y comprobar si el resto del metraje  tiene la misma relación que sus tráilers, prácticamente idénticos. Aunque sus intenciones sean parejas, lo que está claro, al menos viendo las ilustraciones de uno y otro, es que el primero tiene el sello de la inocencia más clásica, ante la oscuridad que predomina en la portada del libro moderno.

Todo casualidades, claro, y más si sabemos por dónde van los derroteros de las tramas de cada una. Pero sin duda, será interesante ver cómo dos cineastas entre los que median varias generaciones (aunque curiosamente, uno muy influenciado por el otro) ponen en imágenes puntos de partida tan similares.

 

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