‘Harry Potter’: J. K. Rowling psicoanalizó a Snape en Twitter

Para que luego hablen de la Muerte del Autor: la escritora inglesa explicó las motivaciones y los actos del profesor más borde de Hogwarts a lo largo de una serie de tuits que le llevó casi dos horas. Con cariñitos a sus fans, y todo.

Los críticos dirán lo que quieran, pero, además de su capacidad para forjar arquetipos, J. K. Rowling parece ser uno de esos autores que realmente quieren a sus creaciones, y que las siguen mimando incluso después de haberse despedido de ellas oficialmente. ¿Queremos una prueba? La «conferencia» (lo dice ella, no nosotros) que la autora de Harry Potter impartió ayer en Twitter sobre uno de sus personajes más populares, y también más controvertidos. Nada menos que Severus Snape, el profesor más borde de Hogwarts, interpretado en las películas por un Alan Rickman superlativo. Todo comenzó con una pregunta de una fan…

«¿Por qué decidiste que Harry bautizaría a su hijo en honor a Snape? Tengo mucha curiosidad, dado que él era un abusón con todo el mundo».

 

La escritora, amablemente, respondió a la duda de forma escueta.

 

«Snape murió por Harry, debido a su amor por Lily [la madre del mago con gafas]. Harry le rindió ese homenaje debido a su perdón y su gratitud».

 

Viendo que Rowling estaba dispuesta a charlar sobre un tema candente, los potterianos potterianas del mundo acudieron a su línea de tiempo como moscas a la miel. Y, ¡sorpresa! A Rowling le encantó servir como moderadora del debate.

 

«Tengo que decir esto: lleváis años discutiendo acerca de Snape, pandilla. Mi ‘timeline’ ha reventado con amor y con furia una vez más. No cambiéis nunca [besos]».

 

Algunos, de hecho, comentaron que el profesor de Pociones de Hogwarts lo mismo había estado de parte del héroe desde el principio. Según Rowling, nanai.

 

«Me temo que eso no es verdad. Snape proyectó en Harry su odio y sus celos hacia James [Potter]».

 

Pero, claro, la cosa no es tan sencilla…

 

«Podría escribir un ensayo entero sobre por qué Harry le puso a su hijo el nombre de Snape, pero la decisión implica directamente a la persona en la que Harry se convierte tras la guerra».

«Esta mañana he estado pensando mucho en el atractivo que presentan las dicotomías en este mundo nuestro, tan complicado, ¡y ahora me venís con Snape! Qué adecuado».

«Snape es todo grises. No podéis convertirlo en un santo: era vengativo, y un matón. No podéis convertirlo en un demonio: murió para salvar el mundo mágico».

«Honrando a Snape, Harry expresaba su deseo de ser perdonado él también. Las muertes de la Batalla de Hogwarts le perseguirán toda su vida».

 

Y, finalmente, llegó el momento de tranquilizar a los potterianos más sensibles. Rowling no estaba mandándoles callar.

 

 

«¡No, no es una bronca! ¡Estoy pensativa, no enfadada! Snape se merece admiración y desaprobación, como la mayoría de nosotros».

 

Entonces, la pregunta del millón: ¿para cuándo un análisis similar sobre los motivos y propósitos de Albus Dumbledore? Ojo a la respuesta de Rowling.

 

«¡Ah, amigo! Eso no sería un ensayo. Sería un curso presencial de una semana».

 

Como postre, una bonita despedida.

 

«¿Ves la que has liado? [Twitter de la lectora que comenzó la discusión]. Tengo que volver a trabajar. Pasad un buen día, amantes de Snape, detractores y todo lo que hay en medio».

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