Hojas que no caen: 32 libros para caldear el otoño

El período es sinónimo de malas vibraciones. Lo mejor para combatirlas es que nos sumerjamos en un buen montón de libros para hacerlo más llevadero. Y da la casualidad que estamos en uno de los mejores momentos para hacerlo: las editoriales están gastando sus últimos cartuchos de aquí a final de año. Así que te presentamos nuestra selección de rigor para que te abras paso entre las novedades.

En CANINO tenemos una única pretensión: seleccionar entre toda la oferta cultural opciones apetecibles para todo tipo de públicos. En esta selección tienes treinta y dos libros que se han publicado o se van a publicar de aquí a final de año y entre los que seguro que encontrarás más de uno que te llamen la atención. Variedad y cantidad: ¡que pasen los protagonistas!


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De aquí a la eternidad de Caitlin Doughty (ilustraciones de Landis Blair) (Capitán Swing)

Si algo hay que reconocerle a Capitán Swing es su capacidad de buscar temas variados que puedan interesar al potencial lector. En esta ocasión nada menos que con un tema tan tabú (aún) como la muerte; la tanatopractora Caitlin Doughty se propuso investigar cómo se trata la muerte en culturas diferentes a las más conocidas. El resultado, aderezado con las ilustraciones de Landis Blair, supone un total descubrimiento, abrir los ojos a realidades de las que no se es consciente.

El adulto de Gillian Flynn (PMRH – Reservoir Books)

Estoy encantado con el éxito de la serie de HBO Heridas abiertas. Todo lo que sea descubrir a Gillian Flynn lo considero un triunfo, ya que me parece una autora siempre interesante; la lástima es que se tome su tiempo para escribir cada libro y, a estas alturas, con la publicación de El adulto, habrá que esperar hasta que se prodigue de nuevo, y lo malo es que no tiene pinta de ser pronto, dado que está inmersa en la adaptación de Utopía (la serie británica) a la producción homónima que se estrenará en EEUU en el año 2019. Hasta ese momento, por lo menos se puede disfrutar de esta pequeña narración que juega con las historias de fantasmas y con los narradores “poco fiables”. Como siempre, un gran disfrute.

Prestigio de Rachel Cusk (Libros del Asteroide)

Hace unos años descubrí a la autora canadiense gracias a Outline y su merecida nominación a uno de los premios literarios que más alegrías me proporciona todos los años, el Women’s Prize, dedicado exclusivamente a escritoras. En ese momento ni podía imaginar que ese libro era solamente la primera parte de un ambicioso proyecto literario, una trilogía que se sale bastante de lo habitual por su grado de experimentación en estilo. Prestigio es la tercera parte y vuelve a reincidir sobre una forma diferente de entender las cosas y, sinceramente, vuelve a ser una lectura exigente y esclarecedora al mismo tiempo.

Las tribulaciones de Richard Feverel de George Meredith (Ático de los libros)

Nunca se sabe cuál va a ser lo que dispare mi elección de una novedad para esta lista. Lo más probable es que, hablando de Ático, me hubiera ido directamente a su catálogo fantástico de ensayos históricos, pero también recuerdo que en otras ocasiones ya he recomendado a varios de sus autores. Este suele ser motivo suficiente para ahondar en todo el catálogo y buscar obras no tan evidentes; de ahí que me haya animado a incluir ésta del autor victoriano George Meredith, que sale en la exquisita colección de clásicos. Una obra pero, sin embargo, de las obras más representativas. La idea, curiosísima, de que un padre diseñe un sistema para convertir a su hijo en un héroe de su época mediante la eliminación de cualquier contacto con el sexo femenino hasta los veintiún años no deja de ser una idea de bombero destinada al fracaso. Lo mejor será comprobar cómo ocurre.

La plaza y la torre de Niall Ferguson (PMRH – Debate)

A pesar de ser un clásico dentro del catálogo de Debate, todavía no había recomendado en alguna de mis listas al historiador británico y este libro parece una buena oportunidad de descubrirlo. Sobre todo porque el autor indaga en uno de los temas más actuales: las redes sociales. Pero lo hace desde una perspectiva muy diferente, recordándonos que, en realidad, las redes sociales no son novedosas; desde tiempos muy antiguos siempre existieron las redes organizacionales que irrumpían en el orden establecido. Toda una historia, hasta ahora oculta, de cómo han evolucionado y su influencia hasta nuestros días.

Crímenes a la francesa de varios autores, edición de Mauro Armiño (Siruela)

Siruela sigue dando continuidad a su maravillosa colección de títulos policíacos clásicos y, en esta ocasión, nos trae una antología sumamente interesante. Sobre todo porque, hasta ahora, se habían hecho cosas parecidas en lo británico/norteamericano y se echaba de menos entrar en otras culturas, y más con la historia que tiene la francesa. En esta recopilación elegida y prologada por Mauro Armiño aparecen retratadas casi un siglo de las más diversas variaciones criminales de la literatura francesa, desde lo detectivesco a lo judicial, pasando por el suspense y los enigmas. Grandes nombres junto a otros no tan conocidos (menos traducidos) que van a constituir una muestra más que representativa de la ficción policíaca francesa. No me lo pienso perder.

Florescencia de Kopano Matlwa de (Alpha Decay)

Acostumbrado a leer a Coetzee, es una sorpresa más que agradable comprobar que varias editoriales estén intentando sacar a la luz autoras sudafricanas (más allá de Nadine Gordimer. El año pasado Palabrero nos trajo a la maravillosa Bessie Head y, este año, gracias a Alpha Decay podremos disfrutar del joven talento Kopano Matlwa gracias a su última novela (publicada en 2016). Sobre todo porque la visión de esta escritora supone una total actualización de los temas que ya presentaban los anteriores (raza, corrupción, pobreza…) desde una perspectiva muy diferente. Tengo la impresión de que Masechaba, la protagonista, se va a convertir en un personaje inolvidable.

Bajo la red de Iris Murdoch (Impedimenta)

Nunca terminará uno de agradecer la tozudez de Enrique Redel con algunos de sus autores favoritos; llevar una editorial tiene mucho de diseño, sobre todo a través de un business case empresarial, de saber cuáles son tus autores superventas para poder equilibrarlos con la publicación de aquellos/as que más te gustan. Así ocurre que, cada cierto tiempo, van apareciendo los libros de Iris Murdoch. Poco a poco, sin prisa pero sin pausa. Y esta vez, nada más y nada menos que su primera novela. Hay que descubrirla de nuevo.

Fealdad. Una historia cultural de Gretchen E. Henderson (Turner)

“Arrebatador” fue la primera palabra que se me ocurrió al saber que iban a sacar este libro. Se ha escrito tanto sobre la belleza que parece mentira que se haya escrito tan poco sobre lo que se considera feo. Y no sólo eso: la autora se dedica a establecer un mapa de la fealdad a través del tiempo y de las culturas, desde la antigüedad clásica hasta el siglo XX. El esfuerzo valdrá la pena seguro, estoy deseando tenerlo en mis manos.

Su cuerpo y otras fiestas de Carmen María Machado (Anagrama)

Me encanta, nunca habría imaginado que Anagrama pudiera publicar un libro como este; sobre todo porque no es una editorial que esté muy caracterizada por la publicación de libros de terror. Curiosamente, la propia editorial, en los datos que pone de la autora omite (¿inconscientemente?), entre toda la ristra de premios a los que ha estado nominado, el que haya ganado el Premio Shirley Jackson a la antología de cuentos de un único autor. A lo mejor lo pone en una de sus famosas fajas pero, fíjate, lo dudo. De hecho, en su definición promocional solo habla de “cuentos perturbadores alrededor de lo femenino, el cuerpo y la sexualidad”, dando la impresión que quiere venderlos aprovechando el auge de temáticas feministas y buscando su público. Poco importan sus razones a estas alturas, es maravilloso que lo tengamos por aquí y sí, sus cuentos son terroríficos, a su manera.

Trazos de sangre de Poppy Z. Brite (Biblioteca de Carfax)

Hacía unos cuantos años de la última vez que una editorial española se acordaba de Billy Martin, más conocido en los círculos literarios como Poppy Z. Brite; era una situación lógica, ya que se publica poco de terror e, incluso dentro del subgénero, Brite suele ser bastante explícito en violencia y carga sexual de las situaciones que aparecen. En España nunca fue considerado como un grande, más bien como un escritor de segundo orden, como Tom Picirilli. Gracias a las chicas de Carfax volvemos a tener una muestra de su literatura por aquí, y no deja de ser una noticia fantástica. Que no falte variedad y cantidad, más cuando hablamos de novelas de terror.

Cómo acabar con la escritura de las mujeres de Joanna Russ (Coedición de Dos Bigotes y Barrett)

1983 fue el año en que salió publicado y, a estas alturas, permanecía inédito en español. En este libro la autora “expone las estrategias que la sociedad ha usado para ignorar, condenar o menospreciar a las mujeres que producen literatura”, estrategias de las que, por otra parte, no seríamos conscientes si no fuera por un libro tan fundamental como este. Es una forma de desvelar un sesgo que está asentado en la estructuralidad, en lo que es considerado tradicional. Va a ser uno de los libros del año.

Diamantes para la dictadura del proletariado de Yulián Semiónov (Hoja de lata)

Cuando se publica una serie larga no conocida, las editoriales tienen que elegir la forma de hacerlo. Se puede empezar desde el principio, pero corres el riesgo de estrellarte con los lectores y, si no gusta, no poder publicar los siguientes. Lo normal, entonces, suele ser escoger un título de mucha calidad, aunque sea avanzado en la serie para “enganchar” al público potencial y luego seguir con el resto de aventuras. En mi opinión, la segunda opción es la que de verdad asienta el mercado, publica lo mejor, que ya tendrás tiempo de completar. Afortunadamente, ha sido el caso de las aventuras del agente doble Isáiev/Stirlitz. No hace mucho que desde Hoja de Lata nos trajeron la entrega Diecisiete instantes de una primavera, la más popular; ahora recuperan la primera aventura (a falta de No hace falta contraseña) que funciona a la manera de presentación del personaje y que funciona igual de bien. Sus indudables virtudes van desde su capacidad para crear una historia de espías como un clásico policíaco hasta sus personajes, y todo ello dotado de un contexto histórico creíble. El resultado es muy absorbente.

C de Tom McCarthy (Pálido Fuego)

Tercer libro de uno de los autores fetiche de la editorial que preside José Luís Amores (otro de ellos es Coover, aviso para navegantes: en diciembre llega otro libro) y otra nueva posibilidad de descubrir un autor que, desde luego, se sale de lo común. En C se narra la historia de Serge Carrefax, hijo de una familia peculiar que crecerá entre inventos e insectos por las ocupaciones de sus progenitores y que recorrerá nuestro siglo XX desde la Primera Guerra Mundial hasta el Londres de entreguerras. Más allá del relato histórico, el creativo McCarthy construye a un personaje de una manera muy distinta a la que estamos acostumbrados. Un reto, que son necesarios de vez en cuando.

El libro de Tamar de Tamara Kamenszain (Eterna Cadencia)

Gracias a un gran lector descubrí a la autora argentina y, tengo que reconocerlo, es una autora que me sobrepasa en casi todos los aspectos. Leerla suele dejarme muy pequeño porque siempre tengo la impresión de que un montón de referencias y juegos en el estilo se escapan por desconocimiento de todo lo que tiene que ver con la cultura sudamericana. Aun así, las sensaciones, indeterminadas y confusas, me suelen provocar no poco placer según las leo, son misterios que yo puedo descifrar. El embrujo de la prosa-poesía de Kamenszain sigue intacto y apetece mucho comprobar a dónde me lleva esta pequeña historia de amor de la autora con Héctor Libertella. Un viaje al pasado por la senda de la poesía, un poema compuesto por cinco letras, una fecha y un dibujo.

Dueñas del show. Las mujeres que están revolucionando la televisión de Joy Press (Alpha Decay)

No me gusta repetir editoriales…. a menos que de la casualidad que saquen más de un libro interesante,  y está ocasión cumple Alpha Decay. La editora de contenidos de televisión de Vanity Fair trae a colación el cada vez más importante papel de las mujeres en los medios televisivos gracias a la figura del showrunner, cómo varias de ellas han podido acceder a este puesto singular con un control tan grande de la producción y de esta manera manejar el poder creativo en su totalidad (idea, producción, dirección, etc…). Casos tan cercanos como el de Lena Dunham o Jill Soloway estudiados en una completa historia de la televisión americana desde una perspectiva femenina. Definitivamente, lo veo como un must para este otoño.

A la mesa con los reyes de Francesca Sgorbati Bosi (Gatopardo Ediciones)

Guardo un recuerdo excepcional del libro de John Dickie Delizia!. En dicho libro, el autor norteamericano recorría la evolución de la cocina italiana desde un punto de vista histórico-culinario-cultural. Cuando leí el subtítulo de éste (La cocina en tiempos de Luís XIV y Luís XV) no pude dejar de pensar que la idea de Francesca Sgorbati era realizar un recorrido por la cultura y costumbres de los franceses a través la gran cocina y que se acercaba bastante a lo que suelo buscar. Estoy casi seguro de que va a ser delicioso.

Retrato de un asesino de Anne Meredith (Alba)

Estoy dispuesto a afirmar que adoro la colección Rara Avis de Alba, son tantas las satisfacciones que me ha brindado que parece increíble. Lo mejor de todo es que no se acaba, siguen saliendo títulos fantásticos y recuperando un montón de escritoras. Tal es el caso de Lucy Beatrice Malleson, escritora que utilizó un sinfín de seudónimos (Anthony Gilbert, J. Kilmeny Keith…) para poder publicar sus libros a principios del siglo XX. De hecho, este Retrato de un asesino apareció en 1934 firmado como Anne Meredith y es uno de las primeras muestras de novela en la que se comienza desde la perspectiva del asesino: un hijo que acaba de matar a su padre y que se queda “incrédulo y sin palabras” ante el hecho acontecido. Me encantan las novelas policíacas con este tipo de perspectivas.

Binti: Hogar de Nnedi Okorafor (Crononauta)

Ya queda menos para poder ver la segunda entrega de la fabulosa trilogía de Okorafor, una de las representantes actuales más importantes del llamado “afrofuturismo”. Su primera novela solo tenía un problema: que fuera tan corta. La historia desbordaba creatividad y exotismo, y tenía una de esas maneras de contar historias que se sale de lo establecido. Además, la carismática protagonista lo llenaba todo. Estoy deseando seguir sus aventuras y disfrutar de ciencia-ficción distinta. Ah, y el tercer volumen está ya en lontananza.

El origen de los otros de Toni Morrison (PMRH –Lumen)

Para mí, esta escritora norteamericana siempre será la autora de The bluest eye (Ojos azules), libro que leí en la carrera de filología y que me maravilló por su creatividad, estilo y tratamiento de temas referentes a la mujer y la raza. De ahí que reciba la publicación de este pequeño ensayo con bastante entusiasmo. Me parece que su literatura se ha diluido un poco, perdiendo su fuerza inicial, pero sin embargo, cuando camina por el ensayo, esa fuerza sigue incólume y, sobre todo, cristalina, sacando a la luz una serie de cuestiones, las raciales, de las que habitualmente no somos nada conscientes. Gran momento para descubrir, si no lo has hecho todavía, a la última ganadora del Nobel de literatura en EEUU.

Las sangres de Audrée Wilhelmy (Hoja de Lata)

Hay que reconocer que la editorial ha encontrado un pequeño filón con autoras canadienses inéditas. Cada cierto tiempo nos trae alguna más que viene a aumentar el rango de escritoras disponibles. A Gabrielle Roy y Dominique Scali se les suma ahora Audrée Wilhelmy con una audaz y controvertida presentación del clásico “cuento de hadas infantil” (nótese el entrecomillado) de la historia de Barbazul y los asesinatos de sus esposas. Audaz porque, en esta ocasión, el cuento es contado desde la perspectiva de las mujeres asesinadas, en siete pequeños cuadernos que se configuran de distintas formas, desde recetas a diarios pasando por narraciones diversas, con pequeñas acotaciones del propio Barbazul. La autora no escatima en detalles escabrosos de todo tipo y consigue dar diversidad a una narración conocida. Todo un lujo, con un estilo depurado y lírico a pesar de su crudeza y, desde luego, de esos libros que no te dejan indiferentes.

Si pudiera cambiarlos. Torikaebaya monogatari de un Anónimo (Satori Ediciones)

“Un relato transexual en el Japón antiguo”, ojo a la historia que nos trae Satori en la que un alto cargo de la corte imperial tiene un hijo y una hija que se inclinan a comportarse como el sexo opuesto. Al final claudicará de la educación tradicional impuesta por el tiempo y, sorprendentemente, al educarlos según sus tendencias todo será un éxito. Es todo un hito comprobar cómo una novela tan antigua trata un tema tan actual y difícil de entender por una gran mayoría de personas; no en vano, en su época fue silenciada hasta su redescubrimiento en 1968 gracias a Yasunari Kawabata, que lógicamente se encontró la misma oposición que se produce hoy en día. Una gran manera de normalizar situaciones gracias a la diversidad y contado desde el encanto de la antigüedad.

El limonero real de Juan José Saer (Rayo verde)

Este libro es toda una celebración, la de una editorial pequeña que escoge un catálogo exigente y distinto de lo que sacan las grandes editoriales publicando con mucha calidad. Nunca les agradeceré lo suficiente que sacaran Los desafortunados de B.S Johnson, algunos de los libros de Ngũgĩ wa Thiong’o o incluso El leñador de Michael Witkowski, entre otros muchos ejemplos. El limonero real es la novela número cien de su catálogo, todo un aniversario que celebran con uno de sus autores fetiche, uno de los representantes más importantes de la literatura argentina tanto en ensayo como en novela. En esta novela, precisamente, se vuelve a reforzar este sentido de celebración, ya que, en ella, Wenceslao se reúne para festejar el último día del año con una fiesta que dura todo el día y que concluye con la cena de un cordero asado. Habemus doble celebración.

Problemas de Jade Sharma (Carmot Press)

Las chicas de Carmot lo tienen difícil ya este año, sobre todo porque Bienvenidos a Dietland de Sarai Walker ha puesto el listón bastante alto; de todos modos, siguen construyendo y el libro que he seleccionado en esta ocasión es otra apuesta arriesgada a la que hay que darle una oportunidad a pesar de su incomodidad. De hecho, cada libro que trata el tema de las drogas con un cierto rigor suele serlo, solo hay que ver el durísimo último libro de Rita Indiana o el más suave de James Fogle. En esta ocasión la protagonista es Maya, una mujer aficionada a consumir heroína que empieza a perder el control de su adicción, que afectará a su vida de una manera decisiva cuando su marido la deja. Habrá que comprobar cómo Sharma es capaz de presentarnos el conflicto y sus consecuencias.

Los países de Marie-Hélène Lafon (Minúscula)

Me gustan mucho las ediciones de Minúscula, son libros con un tamaño que se lleva con facilidad; mientras sacan el siguiente de mi querida Shirley Jackson y que os recomendaré en la lista de terror para Halloween no quería dejar pasar la oportunidad de presentar la historia de esta escritora francesa. La protagonista Claire descubrirá París tardíamente, una ciudad que se revelará como un lugar increíble “habitado por extrañas criaturas como las chicas de pantalones de colores vivos”. Solo por esa frase me ganó. Una exploración del pasado y sus consecuencias hecho con un estilo depurado no exento de energía.

La plaga de los cómics de David Hajdu (EsPop ediciones)

Interesantísimo ensayo de David Hajdu en el que el autor indaga sobre una de esas épocas que, por estar tan alejadas en el tiempo, nos parecen prácticamente ciencia-ficción. Ese período justo después de terminar la Segunda Guerra Mundial y hasta que la televisión se convirtió en el pasatiempo por excelencia del público, donde vivió un auge en las publicaciones de cómics. Sobre todo porque eran la manifestación cultural que sirvió a jóvenes marginados para expresar los temas que les preocupaban sin ninguna cortapisa. No faltaron los guardianes del orden que quisieron impedirlos, perseguirlos y, si era necesario, quemarlos…. Un período fascinante que el ensayista estudia en profundidad para demostrar las verdaderas bases de aquella oposición real.

La octava vida (Para Brilka) de Nino Haratischwili (PMRH – Alfaguara)

Vaya por delante que no suelo leer historias familiares, aunque claro que he transitado por algunas perpetradas por Gabriel García Márquez, Isabel Allende o Joyce Carol Oates. En efecto, esta novela de la georgiana Nino Haratischwili, narra la historia de varias generaciones (hasta llegar a Brilka, la protagonista en la sombra) de dicha familia a lo largo del más que convulso siglo XX. Lo bueno es que, a lo largo de sus más de mil páginas, recorremos una historia que nos parece diferente por el original punto de vista, además de conocer ciertos momentos históricos desde otras perspectivas. De fondo sí hay un nexo común que me resultó subyugador, la receta secreta para hacer chocolate que se va trasladando de un miembro a otro como si fuera una fórmula ignota. ¿Queréis un novelón de largo recorrido donde quedaros a vivir? Esta una buena opción.

La madona de los coches cama de Maurice Dekobra (Impedimenta)

Hay que reconocer que este movimiento no me lo esperaba: la recuperación del escritor francés es un movimiento distinto y refrescante. Máxime cuando lo hace con su obra más famosa, escrita en 1925, y que anticipaba en temas a las novelas de espías; los inolvidables protagonistas son la madona, Lady Diana Wynham, una glamurosa dama inglesa encantada con escandalizar a todo el mundo, y Gérard Séliman, un príncipe venido a menos que la servirá sin esperar ningún tipo de compensación. Una peligrosísima aventura a lo largo de Europa con espías soviéticos que no quieren que Lady Diana se salga con la suya, sobre todo por la influencia de la perversa villana a la que, naturalmente, deberíais descubrir con su lectura.

Las chicas del radio de Kate Moore (Capitán Swing)

Qué buena idea la de Kate Moore cuando se dio cuenta que un episodio tan oscuro como la utilización errónea del radio no había sido contado desde la perspectiva de las mayores afectadas: cientos de chicas que trabajaban con ese polvo brillante que se usaba como un milagro de belleza o droga mágica en la medicina. Poco se sabía entonces de los terribles efectos secundarios que empezaron a experimentar hasta caer enfermas, pero gracias a ellas se salvaron cientos de vidas. Más testimonios de nuestro siglo XX desde nuevas ópticas, porque la historia, afortunadamente, ya no está siempre contada por los mismos.

Morte D’urban  de J.F Powers (La Navaja Suiza)

Sinceramente, este movimiento me ha sorprendido; a estas alturas no podía esperar que se fueran a ir a por una novela publicada en 1962 (aún inédita aquí, por cierto) de un autor del que, ahora mismo, no disponemos prácticamente de ninguna edición. Aun así, bienvenido sea, más si se trata de la historia del Padre Urban, un cura del Medio Oeste que se rebelará ante una decisión de sus superiores. Un retrato de la sociedad norteamericana de la época al mismo tiempo que una revisión de las estructuras de poder en las órdenes religiosas.

Ocultas e impecables. Las sin sombrero 2 de Tania Balló (Espasa)

Maravilloso título para la recuperación, en segunda ocasión, del legado de las Sinsombrero, aquellas artistas e intelectuales de la generación del 27 que, por un motivo u otro, han permanecido silenciadas según ha ido pasando el tiempo. Una reivindicación necesaria: todo lo que sea descubrir buenas escritoras es una noticia satisfactoria. Bravo por el trabajo de Tánia Balló.

La canción de los vivos y los muertos de Jesmyn Ward (Sexto Piso)

Parece que Sexto Piso ha acertado de pleno con la publicación del libro de esta autora norteamericana que no había tenido tanta suerte anteriormente en nuestro país. La fórmula era apetecible desde el principio, una novela de carretera mezclada con un coming of age y con una exploración de cuestiones raciales, sobre todo aquellas relacionadas con la esclavitud. Puede que estemos ante uno de los libros del año.

Eso es todo, nada menos que treinta y dos novedades de todo tipo que espero que lleguen a un buen número de personas. Elegid lo que más os cuadre y luego lo comentamos. ¡Buenas lecturas!

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