Los noventa regresan con ‘The Bunker’, el FMV del futuro pasado

Está claro que cualquier tiempo pasado fue mejor, y si no teníamos suficiente con las remasterizaciones de los clásicos de Lucas Arts, The Bunker puede volver a poner de moda los FMV, uno de los géneros más de culto imaginables.

Fue hace más de veinte años, pero hubo un tiempo en que un puñado de videojuegos nos metían en situación interactiva con unos vídeos de más o menos calidad dentro de unas tramas más o menos emocionantes. Dentro de aquel género hubo de todo: obras originales de muy distintos colores, desde la animación a los derivados de series de éxito, pasando por el imprescindible género de terror. Antes de recordar alguno de esos míticos y desiguales títulos, vamos con lo nuevo.

The Bunker es terror psicológico de los responsables de experiencias inolvidables como Broken Sword (1996-2013), donde “interpretaremos” el rol de John, el único superviviente a un ataque nuclear que ha borrado Inglaterra del mapa. Pero claro, un hombre encerrado en un bunker no sería tan atractivo si este no rebosara atmósfera de horror, secretos y sustos.

Los protagonistas del juego son Adam Brown (La trilogía El Hobbit -2012-2014-) y Sarah Greene (Penny Dreadful -2014-), y aunque aún no se ha confirmado qué videoconsolas recibirán el juego, la buena respuesta de la red parece que hará que llegue a toda la nueva generación y a los PC de los más clásicos a partir de este verano.

The Bunker recupera una tradición perdida de videojuegos que en realidad son películas interactivas. Guiones extensos, guiños a los géneros cinematográficos más que a los de los videojuegos y actores reales. Estos son algunos de los más memorables.

Night Trap (1992)

Una fiesta de pijamas en la casa de unos vampiros. Chicas noventeras semidesnudas EN VIDEO dentro de una interfaz de aventura gráfica de toda la vida. Ay, uno de nuestros primeros amores y la primera revolución para unos jugadorcitos que veníamos de teclear sin parar un montón de insultos a Don Quijote.

Dragon’s Lair (1983)

Del Laserdisc a nuestros ordenadores (o a la Playstation), esta locura interactiva de Don Bluth se originó en las recreativas y dio para una saga y un versión espacial titulada Space Ace (1984). Lo realmente increíble es que la duración total de ambos apenas era de diez minutos. ¿Te imaginas algo así hoy después de pagar setenta eurazos?

The X-Files Game (1998)

Siete discos llenos de información y nuestra primera experiencia “real” como agentes del FBI. En un principio pensábamos el clásico e ignorante “meh, no somos Mulder ni Scully”, pero en cuanto toda la mandanga arrancaba nos sumergíamos en una aventura fabulosa en busca de nuestros compañeros desaparecidos. También lo amé.

Phantasmagoria (1995)

Algunos de los cromas más inolvidables de la historia de nuestros pc’s estaban aquí. Una chica atrapada en una pesadilla de siete discos que salía de las oficinas de Sierra a mediados de los noventa. Violaciones en decorados lúgubres (y fosforitos) y más de mil efectos especiales “de Hollywood”

Marbella Vice (1995)

Treinta millones de pesetas de presupuesto para una cachonda idea de Alex de la Iglesia con Álex Angulo, Santiago Segura y Catherine Fulop en lo que sería el germen de Torrente con una parodia de Corrupción en Miami muy nuestra.

Los Justicieros (1996)

Enrique Urbizu se encargó de la dirección de actores en este título de Picmatic, un western discretito pero con el encanto (o no) de escuchar los diálogos en nuestro idioma. Para bien y para mal, Los Justicieros era pura Almería. Probablemente, el origen de 800 balas.

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