In memoriam Antony Jay, el hombre que hizo reír a Thatcher

Antony Jay, el guionista de las serie Sí, señor ministro Sí, primer ministro, falleció el martes en Londres. Recordamos a un satírico tan atinado que hasta consiguió que la 'Dama de Hierro' pillase sus chistes. Por JULIO TOVAR y YAGO GARCÍA

Respecto de la sátira política, hay dos verdades que son casi axiomas. La primera, que nunca es imparcial. Y, la segunda, que los políticos de verdad, los que administran nuestras vidas desde sus despachos, no suelen pillarle la gracia así la trame el mejor humorista del mundo. Calcúlese, pues, el mérito de Antony Jay, el periodista y escritor que falleció el martes en Londres a los 86 años: Margaret Thatcher, una señora tan carente de espíritu jocoso que no pillaba ni los gags de los Monty Python (dice la leyenda que, cuando sus asesores le escribieron un discurso que citaba el sketch del loro muerto, tuvieron que explicarle dónde estaba la broma) adoraba Sí, señor ministro Sí, primer ministro (1980-1988), los dos shows coescritos por Jay y Jonathan Lynn para la BBC. Y más que eso: la ‘Dama de Hierro’ se pirraba tanto por las series de Jay que bautizó al gato del 10 de Downing Street como ‘Humphrey’, en honor a Sir Humphrey Appleby, el villano del programa, interpretado por el gran Nigel Hawthorne. Además, Thatcher hizo sus pinitos en el fanfiction, escribiendo un guión para que lo interpretasen los protagonistas durante una convención de productores.

¿Por qué le gustaban tanto a la señora Thatcher las series de Antony Jay? Pues, para qué nos vamos a engañar, porque encajaban con sus parámetros ideológicos. Si, con su brutal Un diputado fantástico, Rik Mayall trazó una caricatura inmisericorde del Partido Conservador y sus cachorros yuppies de los 80, Sí, señor ministro Sí, primer ministro aspiraban a todo lo contrario. Las desventuras de Jim Hacker (Paul Eddington), un político lechuguino que llegaba desde la cartera de Asuntos Administrativos a la máxima poltrona del gobierno británico, resultaban una propaganda suave del neoconservadurismo, con la rivalidad entre el héroe y Sir Humphrey (un funcionario de carrera, siempre dispuesto a dilapidar el dinero de los contribuyentes en las administraciones públicas) representando la guerra thatcherista contra el estado del bienestar y, sobre todo, contra la burocracia del civil service.

Pero, si Antony Jay merece pasar a la historia de la TV europea, no es por haberle servido de vocero a Thatcher. Su verbo afilado y su talento para el gag corrosivo, que le granjearon un BAFTA (sus series, en total, ganaron seis, entre categorías literarias, técnicas y dramáticas) venían de fuentes insustituibles. La primera, el estar familiarizado con los círculos del poder merced a su labor periodística, que pudo compaginar con el humorismo en programas como That Was The Week That Was The Frost Report, presentados ambos por el legendario entrevistador David Frost y con John Cleese (buen amigo de Jay durante toda su vida) como prometedor secundario. La segunda razón de su talento, como alguno se estará imaginando ya, le venía de su condición de izquierdista reconvertido: durante sus últimos años, y afirmando basarse en su experiencia personal, no se privó de denunciar a la BBC como un nido de rojos, pidiendo que se la redujese a la mínima expresión.

Como testimonio de la grandeza de Anthony Jay, aquí van unas cuantas citas que llevan su firma

1.

«Hay muchas definiciones del infierno, pero para los ingleses la mejor definición es el lugar donde los alemanes son la policía, los suecos los cómicos, los italianos los militares, los franceses hacen las carreteras, los belgas son cantantes pop, los españoles llevan los ferrocarriles, los turcos cocinan la comida, los irlandeses son los camareros, los griegos gobiernan y el lenguaje común es el holandés»

David Frost y Antony Jay, To England With Love, Londres, Hodder and Stoughton, 1969 (edición original de 1967)

2.

«Más allá, en la industria como en la guerra, el tamaño y la riqueza no son suficientes para garantizar la victoria. La España del siglo XVI era más grande que Inglaterra pero perdió ante ella

Antony Jay, Management and Machiavelli: discovering a new science of management in the timeless principles of statecraft, Londres, Pfeiffer, 1994 (edición original de 1967)

3.

«Bernard: Seguramente los ciudadanos en una democracia tienen el derecho a saberlo

Sir Humphrey Appleby: No, ellos tienen el derecho a ser ignorantes. La sabiduría solo significa complicidad en la culpa; la ignorancia tiene cierta dignidad».

Jonatan Lyn y Antony Jay, Sí, señor ministro (Episodio 1, Open Goverment), 1980

4.

“Sir Humphrey Appleby: Ministro, el Reino Unido ha tenido la misma política exterior por al menos 500 años: Crear una Europa desunida. Por esa causa hemos hecho luchar a los holandeses frente a los españoles, a los alemanes contra los franceses, a los franceses e italianos contra los alemanes y a los propios franceses contra los alemanes e italianos. Divide y vencerás, ya ve. ¿Por qué cambiarlo ahora si ha funcionado tan bien?

Jim Hacker: Eso es historia antigua, ¿no?

Sir Humphrey Appleby: Sí y actual: Para destruir la Unión Europea, tuvimos que estar dentro. Es como en los viejos tiempos”.

Jonatan Lyn y Antony Jay, Sí, señor ministro (Episodio 5, The Writing on the Wall), 1980

5.

“Sir Humphrey Appleby: Bernard, los Ministros nunca deben hacer más de lo que necesitan. Ellos no pueden decir cosas a nadie. Como agentes secretos; pueden ser capturados y torturados.

Bernard: ¿Por terroristas?

Sir Humphrey: Por la BBC, Bernard”.

Jonatan Lyn y Antony Jay, Sí, señor ministro (Episodio 7, Jobs for the Boys), 1980

6.

“Sir Humphrey: ¿No leías el Financial Times esta mañana?

Sir Desmond Glazebrook: Nunca lo hago.

Sir Humphrey: Bueno, eres un banquero. ¿Seguro que no lo lees?

Sir Desmond: No puedo entenderlo. Está lleno de teoría económica.

Sir Humphrey: Pero, ¿Por qué lo compras?

Sir Desmond: Es parte del uniforme”.

Jonatan Lyn y Antony Jay, Sí, señor ministro (Episodio 6 The Quality of Life), 1981

7.

“Sir Humphrey: Si las autoridades locales no nos mandan estadísticas, los datos del gobierno serían un sinsentido.

Jim Hacker: ¿Por qué?

Sir Humphrey: Estarían sin completar

Jim Hacker: Los números del gobierno no tienen sentido, de todos modos.

Bernard: Creo que Sir Humphrey quiere asegurarse que son un completo sinsentido”.

Jonatan Lyn y Antony Jay, Sí, señor ministro (Episodio 6 The Skeleton in the Cupboard), 1982

8.

“Sir Humphrey: Bernard, ¿cuál es el propósito de nuestra política de defensa?

Bernard: Proteger el Reino Unido

Sir Humphrey: No, Bernard, es hacer creer a la gente que el Reino Unido está protegido.

Bernard: ¿De los rusos?

Sir Humphrey: ¡Delos rusos no! ¡De los británicos! Los rusos saben que no lo está.

Jonatan Lyn y Antony Jay, Sí, primer ministro (Episodio 2, The Ministerial Broadcast), 1986

9.

“Sir Arnold: Si aceptamos el principio por el cual los funcionarios veteranos pueden ser expulsados por incompetencia, eso sería el principio del fin. Podemos perder docenas de nuestros camaradas, cientos quizá.

Sir Humphrey: Miles”.

Jonatan Lyn y Antony Jay, Sí, primer ministro (Episodio 8, One of Us), 1986

10.

“Esto puede parecer un ataque a la BBC; de hecho, es lo contrario. Como productor de programas, esta es y ha sido siempre un contribuyente a la vida de esta nación, especialmente para aquellos que no pueden pagar sus propias actividades de ocio”

Sir Antony Jay, How to Save the BBC, Londres, Centre for Policy Studies, 2008

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