Música Canina 11: Las joyas ocultas de David Bowie

Ahora que el Duque Blanco nos ofrece con Black Star su single más apabullante en mucho tiempo, le rendimos homenaje recordando las canciones de su catálogo que más nos gustan, y que menos han pasado al imaginario colectivo. Bueno, la del gnomo algo más...

Cuando escuchamos Black Star, el nuevo sencillo de David Bowienuestra primera reacción fue la incredulidad. Pero, acto seguido, sacudimos nuestras cabezas caninas, suspiramos hondo y recordamos que el hombre que fue Ziggy Stardust nunca ha dejado de sorprendernos. Y, también, que el mundo ha perdido ya la cuenta de las ocasiones en las que ha resurgido de sus cenizas pese a estar presuntamente quemado. Porque aquí Bowie nos gusta mucho, y puestos a rendirle homenaje… qué menos que recordar las auténticas joyas ocultas de su carrera.

Empezamos por una delicatessen: Cat People, la canción que compuso para la felina Nastasja Kinski de El beso de la pantera, sólo que en una versión animada por los guitarrazos del mismísimo Stevie Ray Vaughan. Después, rescatamos una colaboración selecta (Province, junto a nuestros queridos TV On The Radio) antes de meternos en harina. ¿Siempre has pensado que Tin Machine fueron injustamente infravalorados? Pues ahí los tienes, con un trallazo de excepción. ¿Nunca te explicaste cómo Black Tie White Noise no ocupa un lugar de mayor preeminencia en su discografía? Aquí te ofrecemos, no una, sino dos canciones de su álbum de 1993. ¿Te molan sus incursiones en el drum’n’bass? Prepárate para recordar lo mucho que mola Little Wonder. Tampoco podían faltar sendos extractos de dos elepés muy ariscos que han quedado como gemas a atesorar por los fans que saben de qué va el tema: The Man Who Sold The World 1. Outside están puntualmente representados aquí, así como una pieza muy instrumental, muy berlinesa y muy terrorífica del magistral «Heroes».

¿Hacía falta algo más? Pues claro que sí: el Bowie que todos conocemos y amamos no sería lo mismo sin sus mil y una referencias (aquí, una versión de los Pretty Things para Pin Ups, su álbum de versiones de 1973) o sin sus contribuciones a bandas sonoras, de las cuales aquí te traemos unas cuantas. Sí, está la Magic Dance de Dentro del laberinto (en versión maxi, nada menos), pero también una canción para la desoladora fábula antinuclear Cuando el viento sopla. Acompañadas ambas, eso sí, por Bombers, una canción perdida y casi inencontrable que raya entre lo mejorcito de su era glam. Hablando de locuras pretéritas, no podíamos dejar de recordar esos caramelitos con paramecios que dispensó en la primera etapa de su trayectoria… y, no, tampoco nos hemos resistido a poner The Laughing Gnome. Pero, chistes aparte, lo más fascinante espera al final con «Helden», la versión ¡en alemán! de ese himno absoluto que nos anima a ser héroes, un día nada más… Y nuestra playlist durara algo más de un día, pero no mucho: la próxima semana se volatilizará para dar paso a un nuevo conjunto de temazos.

Publicidad