Música Canina 21: Cien por cien sonido robótico

Los humanoides artificiales han invadido nuestra playlist de la semana: de Aviador Dro a Björk, pasando (¡claro!) por Kraftwerk y Judas Priest, esta selección contiene los mejores temazos sobre robots jamás compuestos.

Tenía que pasar: tras haberles dedicado uno de nuestros posts colectivos, los robots han invadido la redacción de CANINO… pero no para exterminar a la humanidad e imponer un perdurable imperio de máquinas pensantes, que eso cansa mucho, sino para exigirnos una playlist de canciones que hablen de ellos. Y cualquiera se niega a hacerles el favor, cuando su portavoz es la computadora psicópata favorita de todos. Porque es la mismísima GladOS, con su Still Alive, la que encabeza nuestra selección musical de la semana.

Pero dejemos a la inteligencia artificial de Portal lamentando los desdenes de Chell (aquello de la patata, mejor ni mencionarlo), porque los engendros mecánicos de esta playlist abarcan mucho más allá de los subterráneos de Aperture Science. Kraftwerk han llegado desde su Düsseldorf para apuntarse a la fiesta, claro, pero también tenemos representantes de Detroit (Cybotron), de Madrid (Aviador Dro), de Kansas City (Janelle Monáe), de Génova (Casco), de París (Daft Punk) e incluso de Zaragoza, con los maños Vocoder demostrando por qué se les aprecia y les valora en los círculos synth pop más selectos. Precedidos por el estruendoso sonido de sus pisadas, los brutos mecánicos de Mazinger Z y los cazamonstruos de Pacific Rim están en nuestra lista de invitados por cortesía de Ichiro Mizuki y Ramin Djawadi, respectivamente: aquí, los humanoides de varios centenares de metros de alto no tienen prohibida la entrada.

La proliferación de máquinas pensantes en nuestra lista es inquietante, como también lo es su versatilidad: mientras que muchos de ellos están aliados con sus parientes lejanos, los sintetizadores, Flight Of The Chonchords, Les Sueques, Radiohead (homenajeando nada menos que a Marvin el Paranoid Android original) The Flaming Lips empuñan sus guitarras acústicas. Y, por si esto fuera poco, también contamos con Judas Priest, representando a aquellos que se sienten metálicos por dentro y por fuera. Escuchando la voz de Rob Halford, cualquiera diría que ese sonido procede de un sofisticado sintetizador de voz, y lo mismo ocurre con esa Björk que cierra nuestra selección con su mítico All Is Full Of Love. Nosotros, por nuestra parte, queremos ser los primeros en dar la bienvenida a nuestros nuevos amos sintéticos… sabiendo que su dominio sólo durará hasta la semana que viene, cuando esta playlist se reinicie para dar paso a otros sonidos de naturaleza (posiblemente) más orgánica.

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