Música Canina: Las canciones de H. P. Lovecraft

En su trono de Spotify, nuestra playlist de esta semana espera rumbeando. Esta es la música que sonará cuando los Grandes Antiguos de H. P. Lovecraft resurjan de las profundidades y se marquen un fiestón apocalíptico sobre la Tierra.

Sería por haber cenado fuerte. O, quién sabe, por haber hojeado antes de dormir esa copia del Necronomicón que nos llegó a vuelta de correo desde la Universidad Miskatonic de Arkham (Massachusetts). El caso es que, anoche, los responsables de CANINO nos vimos arrastrados en sueños al lugar más aterrador de nuestro planeta: nada menos que la pesadillesca ciudad-cadáver de R’lyeh. Allí, hechos una sopa (estar a varios kilómetros de profundidad bajo el Pacífico es lo que tiene) y con nuestra cordura, ya de por sí frágil, hecha unos zorros, trabamos conocimiento con el Gran Antiguo en persona. Sobre un trono cubierto de algas, rodeado por estructuras de geometría no euclidiana, se alzaba Cthulhu en toda su membranosa y gelatinosa gloria. Ante la tentaculada aberración, ya nos dábamos por devorados. Así pues, imaginad nuestra sorpresa cuando aquel ser de cefalópodo rostro nos saludó con un sencillo: «Hola, buenas».

Presos de la incredulidad, y sin entender demasiado de qué iba aquello (dada su peculiar fisionomía, Cthulhu no vocaliza demasiado bien), apenas logramos responder un trémulo «Qué tal, cómo va todo por aquí». Haciendo gala de la misma inquietante amabilidad, el Primigenio habló, y esto fue lo que dijo: «Pues un aburrimiento, chicos. La verdad es que esto de esperar muerto, pero soñando, a que las estrellas se alineen para desencadenar el infierno sobre la Tierra se hace largo pasados un par de milenios. El caso es que he montado una fiesta para animar un poco el cotarro, y como Azatoth, Yog Sototh y Nyarlatothep siempre me están vacilando con que ellos están a la última, quería pediros un favor: ¿no me podríais hacer una playlist de canciones aberrantes, primordiales, blasfemas y un poco fungosas, basadas en la obra de H. P. Lovecraft? Y rapidito, que Shub-Niggurath ya ha encontrado canguro para el millar de crías y si cancelo será un marrón».

Cuando despertamos, envueltos en sudor frío y profiriendo blasfemias en el arcano lenguaje Aklo de la meseta de Leng, nos pusimos manos a la obra: las órdenes de un ser arcano y aberrante cuya consciencia abarca el espacio y el tiempo no se desdeñan así como así. Así pues, hemos reunido esta colección de temazos siguiendo sus inclinaciones: «Que haya algo de Alaska y los Pegamoides, que a Nacho Canut siempre le ha tirado mucho la cosa primigenia. Y también de Ilegales y de The Fall, que Jorge Martínez Mark E. Smith me dan miedo hasta a mí. Un poco de metal también vendrá al caso, si tenéis, que con Mastodon, Metallica Black Sabbath se puede hacer ‘tentacle-banging’ muy a gusto. Ah, y Les Baxter siempre viene muy bien para darle sofisticación a la cosa, que a las criaturas protohistóricas todo eso de los tótems de piedra nos tira mucho. Sobre todo si sirven para hacer sacrificios humanos bajo la luna gibosa». Así nos pusimos a ello, y así es la playlist que hemos entregado. Sólo cabe rezar por que a Cthulhu le guste nuestra colección y el mundo aguante unos siglos más… o, al menos, hasta la semana que viene, cuando esta lista se vea reemplazada por otra igual de titánica, pero menos metamórfica y blasfema…

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