Música Canina: Mariscal de campo Cohen

Lo malo: que Leonard Cohen ha muerto. Lo bueno: que, entre las canciones que dejó y las versiones grabadas por sus fans ilustres (de Jarvis Cocker a miembros de Depeche Mode, pasando por Nick Cave) tenemos material suficiente para escucharle durante años... y para hacer una playlist que suena a miel extendida sobre papel de lija.

«¿Quién por un desliz solitario? / ¿Quién por los barbitúricos? / ¿Quién por amor? / ¿Quién por arma contundente? / ¿Quién por una avalancha? / ¿Quién mediante el polvo? / ¿Quién por su codicia, y quién por su hambre? / ¿Quien he de decir que está llamando?». Judío hasta las últimas consecuencias, Leonard Cohen adaptó en su Who By Fire la plegaria más severa de la liturgia del Yom Kippur (aquella que recuerda que Yahvé es juez, jurado y verdugo) para frotarle los morros al oyente con la idea de su propia mortalidad. Y, ahora que el maestro de Montreal ha hallado por fin la respuesta a esa pregunta que azota su canción a cada estrofa, en CANINO hemos decidido rendirle homenaje mediante nuestra playlist semanal. No sólo recopilando las piezas de su cancionero que más nos gustan, sino también alternándolas con versiones de fans ilustres que supieron hacerles justicia.

Porque, claro, una cosa es recordar al Cohen severo y admonitorio, y otra ser conscientes de que, en su magna obra, hay hueco para canciones sobre la frustración del ligón de barra que se vuelve a casa de vacío (Don’t Go Home with Your Hard-On, nada menos) o temas en los que se autoparodiaba, rebautizándose como Field Commander Cohen y mofándose de sus obsesiones militares. Amén de piezas que recuerdan que el señor era un maestro del casiotone, y otras en las que dejaba a un lado sus acertijos habituales para soltar verdades del barquero: «Hay una guerra entre ricos y pobres / Hay una guerra entre hombres y mujeres / Hay una guerra entre aquellos que dicen que hay una guerra y aquellos que dicen que no la hay». Amén, claro, de escupitajos (Democracy) contra cierta superpotencia en cuyo trono se sentaba entonces un tal George Bush, y hoy… bueno, mejor lo dejamos.

Mejor lo dejamos, sí. Porque también tenemos piezas de Cohen interpretadas por una Françoise Hardy celeste y un Enrique Morente telúrico, por un Nick Cave satánico y un Jarvis Cocker mefistofélico, o por unos Full Of Hell que devuelven a The Butcher su horror original a base de ruidazo, amén de por Antony, Martin Gore (Depeche Mode), Ian McCulloch (Echo & The Bunnymen) Tori Amos, por citar sólo unos pocos. Todo esto, en memoria de un señor que se hizo músico porque la poesía no le daba para hacerse rico. Si nos preguntan, no es poco logro.

¿Te ha gustado este artículo? Puedes colaborar con Canino en nuestro Patreon. Ayúdanos a seguir creciendo.

Publicidad