Nick Antosca, creador de ‘Channel Zero’: “Las lágrimas y los sustos no son mutuamente excluyentes”

A cualquiera que tenga un mínimo interés por el terror le sonará el nombre de Nick Antosca. El productor de Channel Zero está últimamente hasta en la sopa, y, por si fuera poco, acaba de publicar su primera novela en castellano, Pícnic a la luz de la luna. Aprovechamos su reciente paso por el festival de Sitges, donde acudió en calidad de jurado, para mantener una charla con uno de los más interesantes artífices de horror televisivo de esta década.

Hace pocas semanas que terminó la sorprendente segunda temporada de Channel Zero, emitida en nuestro país por HBO, tan pocas que sus fieles espectadores aún no nos hemos recuperado de la impresión. En nuestra humilde opinión, Channel Zero: No-End House supone un importante salto adelante en relación a todo lo que había hecho hasta ahora Nick Antosca, incluyendo la primera temporada de la serie. Y lo que había hecho era mucho, desde guiones para series como Hannibal (2013-2015) y películas como El Bosque de los Suicidios (2016) hasta una carrera como autor literario, parece que dejada atrás definitivamente, en la que llegó a cosechar el influyente premio Shirley Jackson en 2009 por su novela Midnight Picnic, que precisamente ve la luz ahora en nuestro país de la mano de la editorial Orciny Press.




FÉLIX GARCÍA (FG): Pícnic a la Luz de la Luna (2008), tu primera novela traducida al español, es en realidad tu segundo libro. Tus últimos trabajos publicados (The Hangman’s Ritual y la antología The Girlfriend’s Game) aparecieron en 2013 y, desde entonces, silencio absoluto. ¿Significa eso que tu transformación de escritor en productor/showrunner a tiempo completo es un hecho?

NICK ANTOSCA (NA): Por el momento estoy concentrado en hacer televisión y en el hobby de escribir guiones para películas (porque asumo que muy pocos se llegarán a rodar, si es que se rueda alguno). Me encanta escribir ficción, pero no más que escribir televisión, que me parece un medio más vibrante en estos momentos.

FG: “El guionista nunca es el autor de la película”, o al menos eso decías en una entrevista de 2012. Hablabas de tu trabajo en Teen Wolf (2011-2017) y The Cottage (2012). ¿Crees que haberte convertido en el showrunner de Channel Zero es una forma de recuperar el control sobre las historias que quieres contar?

NA: Sí, como showrunner de televisión tienes mucho más control creativo que como guionista de cine. Aún así, es un proceso esencialmente colaborativo, y uno de los mayores placeres de hacer Channel Zero es trabajar con nuestro equipo de guionistas y con directores que me encantan, como Craig Macneill, Steven Piet y Arkansa Stevenson. Me encanta dar forma a la historia e implicarme en todas las facetas de la serie, pero también ver las ideas que aportan otras personas y que nunca se me ocurrirían a mí.

FG: Orciny Press, la editorial que publica tus novelas en España es conocida como la única editorial especializada en Bizarro de nuestro país. No es que tú seas un recién llegado a la escena Bizarro; tu novela The Obese (de inminente aparición en España bajo el título Obesos) la publicó Lazy Fascist Press y previamente había aparecido en Bizarro Fiction Magazine. ¿Sigues en contacto con la escena? ¿Crees que sería posible hacer con el género Bizarro algo parecido a lo que estás haciendo con los creepypastas en Channel Zero?

NA: Me hace muy feliz que Hugo [se refiere a Hugo Camacho Cabeza, editor Orciny] esté publicando Bizarro en español. Me mantengo al día de la escena todo lo que puedo, que no es demasiado, sobre todo porque no tengo tiempo para nada que no sea escribir la serie. Tengo amigos íntimos a los que no veo desde hace un año. Creo que es posible que alguien pueda acercar el Bizarro a una audiencia relativamente mainstream. Sólo habría que colarlo de alguna manera. Las cadenas no tienen ni idea de lo que es el Bizarro, así que habría que vendérselo como una serie de horror o de realismo mágico.

FG: ¿Resulta muy difícil trabajar con creepypastas? No lo digo sólo porque las narrativas originales suelan ser más bien breves, sino porque estas historias tienen una especie de base de fans militante. Los fans pueden ser muy obsesivos. ¿Sientes presión en ese sentido?

NA: Honestamente, todavía no he sentido la militancia de los fans. Aunque espero que llegaremos a eso en algún momento, lo más probable. Tal vez en la próxima temporada, en la que nos hemos alejado bastante de la historia que estamos adaptando (aunque también le hemos cambiado el título para marcar que no cabe esperar una adaptación directa). Agradezco que los fans vean la serie y la disfruten, pero, al mismo tiempo, me resisto al impulso de proporcionar “fan service”. A la única cosa que me siento obligado es a contar una historia de terror interesante e insólita. No siento la presión de los fans. Siento mi propia presión.

FG: Cuando comencé la segunda temporada de Channel Zero, me chocó lo diferente que es de la primera, tanto en términos temáticos como de estilo visual. Candle Cove giraba en torno al motivo de la infancia revisitada, un territorio bien conocido, explorado, entre otros, por el propio Stephen King; No-End House, por otro lado, trata sobre los miedos de la adolescencia y se adentra (literalmente) en la Dimensión Desconocida. ¿Se trata de algo deliberado o es una exigencia de las historias adaptadas?

NA: Es deliberado. Queremos que cada temporada sea diferente de todas las maneras posibles. Queremos explorar personajes que están en distintos momentos de sus vidas. También se nos ocurrió que la idea de No-End House era una buena vía de acceso a la experiencia de un personaje que se siente impotente y atrapado en su vida.

FG: De hecho, tengo la fuerte impresión de que Candle Cove funcionaba en el clásico modo extraño (weird), mediante la intrusión en nuestra realidad de algo que “no tiene que estar ahí” mientras que el horror de No-End House tiene más que ver con una ausencia que con una presencia: lagunas en la memoria, claro, pero también la degradación del mundo tal y como lo conocemos. Esta segunda variedad se parece mucho a lo que Mark Fisher identifica como lo siniestro (eerie) en su libro póstumo The Weird and the Eerie (2017). Es bastante frecuente encontrar ejemplos de lo extraño en el cine y la televisión, sin embargo no abundan los ejemplos de lo siniestro. ¿Cuál es según tú la razón de esta escasez? ¿Puedes señalar algunas películas que resulten más siniestras que extrañas?

NA: Supongo que Picnic en Hanging Rock (1975) y La aventura (1960) serían buenos ejemplos. El motivo por el que escasean las películas sobre lo siniestro tal y como lo define Fisher me parece obvio: es más difícil e inherentemente menos cinematográfico representar una ausencia que una presencia. Pero sí, No-End House es sobre la pérdida y la ausencia. La pérdida de un ser querido, literalmente, pero también la pérdida gradual del yo, la erosión de la identidad o de sus componentes.

FG: Lo que nos conduce naturalmente al tema de las influencias. ¿Qué películas y novelas te hicieron querer ser escritor?

NA: La Noche de los muertos vivientes (1968), El resplandor (tanto la película -1980- como el libro -1977-), Lolita (1955), El mago (la novela de John Fowles -1965-) y American Psycho (1991) fueron influencias formativas para mí. Todos fueron libros y películas que vi o leí siendo muy joven.

FG: Hace poco leí un artículo tuyo sobre la pertinencia del horror en nuestros tiempos. ¿Crees que el horror es para nuestro presente algo parecido a lo que fue la ciencia-ficción en el siglo XX, la mejor manera de pensar ficcionalmente una época de catástrofe global y torpeza política?

NA: Sí que lo creo. Creo que el horror es más relevante ahora de lo que nunca ha sido. Vivimos en una época de caos y cambios constantes y los escritores y cineastas que no participan en el debate de nuestro tiempo están desaprovechando las oportunidades que ofrece el género.

FG: Mientras leía Picnic a la luz de la luna, no dejaba de venírseme a la cabeza una cita de Michael Cisco. Es algo sobre que la literatura de horror contemporánea identifica lo sobrenatural con una intensificación del trauma y el sufrimiento. Tiene sentido para mí, ya que muchas veces una buena película o novela de horror me deja más deprimido que asustado. ¿Suscribes esta teoría de “lágrimas en vez de sustos”?

NA: Supongo que tendría que decir que las lágrimas y los sustos no son mutuamente excluyentes. Espero que No-End House inquiete y asuste a los espectadores a ratos pero que también les proporciones una catarsis emocional genuina.

FG: ¿Qué pasó con el proyecto de Viernes 13? Debo decir que me tenía muy intrigado saber cuál sería tu aportación a la saga.

NA: Lo pasé muy bien trabajando en ese guión, pero nuestra versión fue archivada por un reajuste corporativo de Paramount.

FG: ¿Formarás parte de una cuarta temporada de Hannibal si es que llega a existir?

NA: Sí, si las agendas son compatibles. Me ENCANTARÍA trabajar en la cuarta temporada de Hannibal.

FG: Supongo que no podrás revelar gran cosa, pero ¿podrías darnos alguna pista sobre la tercera temporada de Channel Zero?

NA: La tercera temporada se titulará Channel Zero: Butcher’s Block. Está inspirada en las historias de Search and Rescue de Kerry Hammond y es con mucho nuestra temporada más bizarra hasta la fecha. Es una historia de cazadores y presas, un sueño febril en una ciudad moribunda, es una historia sobre dos hermanas. Sangrienta pero bonita.

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