[Novedades Filmin] Un británico morboso, un francés inquisitivo y lo que vino después

Una semana más, llegamos con las alforjas cargadas de recomendaciones de lo mejor del catálogo de Filmin. CANINO hunde las zarpas en el amplio fondo de la plataforma y en algunas de sus novedades más jugosas y os las muestra con nuestros mejores deseos de que no perdáis tiempo deambulando por Internet. Canino, Filmin, y a ver pelis.

Aprovechamos el estreno de Hitchcock / Truffaut para recomendaros una de cada, hurgamos en las miserias de la Movida, que anda que no nos gusta eso por aquí y hasta anime y cine de culto tenemos esta semana. Vamos allá.

La de Hitchcock: Una de obsesiones y mansiones (Rebeca)

Rebeca (Alfred Hitchcock, 1940) ¿El psicothriller definitivo? Pues por ahí anda la cosa… Recién salido de rodar otro peliculón (Posada Jamaica), y adaptando un relato de su amiga Daphne Du Maurier (Vértigo, Los pájaros)el gran Hitchcock se consagró aquí como un maestro en darle sudores fríos al patio de butacas. Y, para colmo, con una película basada en el morboso placer de la insinuación: la protagonista (Joan Fontaine, que se llevó el Oscar) no tiene nombre, y esa mujer muerta cuyo recuerdo la persigue es lo bastante poderosa como para mantener en sus garras tanto a su marido (Laurence Olivier) como a la inigualable señora Danvers (Judith Anderson), una de las mejores villanas de la historia del cine y un personaje que sirvió al director para evidenciar tabúes inmencionables entonces. Compuesta de pura atmósfera, y capaz todavía hoy de dar sustos de muerte gracias a sus prodigiosos giros de guion, Rebeca es una lección de cómo crear un género entero, y subvertirlo a la vez: siempre es buen momento para volver a Manderley.

La de Truffaut: Una de risas y juventud (Besos robados)

Besos robados (François Truffaut, 1968) ¿Recuerdas a Antoine Doinel? Sí, aquel delincuente juvenil en ciernes interpretado por Jean-Pierre Léaud, cuyas desventuras daban tanta penita en Los cuatrocientos golpes (1959). Pues aquí lo tenemos de nuevo, hecho ya un veinteañero y cambiando el dramón social por las risas. Lo que no cambia, por desgracia para él, es su astronómica mala pata. Ya como portero de hotel, ya como el detective privado más desastroso de la historia del cine (y mira que los hay), bien reparando televisiones, Doinel confirma aquí su condición de inadaptado crónico mientras recorre a trancas y barrancas su romance con Christine (Claude Jade), una chavala tan pija como encantadora. Y, siguiendo todas estas desventuras, Truffaut pone del revés el libro de estilo de la comedia romántica, dándole combustible a una legión de imitadores: después de haber visto Besos robados, ni Woody Allen ni Wes Anderson volverán a parecerte los mismos.

El cine de culto con mono: Resolution

Resolution (Justin Benson, 2012): Una sorpresa inesperada que ya pudimos disfrutar hace un par de años en el madrileño Nocturna, que mezcla con descaro drama de desintoxicaciones, thriller rural, apariciones en el bosque, casas encantadas y una cosa más que no desvelamos por no hacer spoilers, pero creednos, no tiene nada que ver con los códigos del cine de terror o de suspense. Justin Benson consigue que todo ello tenga sentido gracias a una historia emotiva: cuando Mike (Peter Cilella) decide obligar a su amigo Chris (Vinny Curran) a que deje las drogas a las bravas, es decir, esposándole a una tubería en una cabaña abandonada, ese solo es el principio de una serie de perturbaciones en la realidad. Y solo una mínima parte están provocadas por el síndrome de abstinencia.

El anime pixelado: Sword Art Online

Sword Art Online (Tomohiko Ito, 2012) De cuando en cuando, la animación japonesa nos proporciona obras capaces de poner de acuerdo tanto al treintañero más encallecido como a los adolescentes que se han criado leyendo viñetas de derecha a izquierda. Y Sword Art Online es una de ellas: nacida a partir de los libros de Reki Kawahara, la serie nos presenta a un grupo de personajes atrapados en un juego online multijugador, donde les acechan peligros de todo tipo. Si esto no te parece muy original (¿recuerdas las entregas de .hack?), espérate a ver sus capítulos: aclamada por crítica y público, la serie explora la psicología de sus héroes con una madurez poco habitual a ambos lados del Pacífico, sin olvidar la sátira acerca de los MMORPG y el mundo jugón en general, con su brecha entre casuals hardcoretas. Caninos y caninas, ya tardan en echarle un vistazo.

El inevitable documental de la Movida: De un tiempo libre a esta parte

De un tiempo libre a esta parte (Beatriz Alonso Aranzábal, 2015): Nunca tenemos suficientes documentales sobre la Movida sobre dos razones. Primero, porque siempre queda gente a la que entrevistar (no habíamos visto demasiado, por ejemplo, a Joaquín Niki asomándose por este tipo de películas) y opiniones que contrastar y vivencias que desmentir. Segundo, porque vivimos una época de desmitificación de la Movida que hace especialmente apropiados todos los documentales que quieran contar que aquello quizás no fue tanto la explosión de creatividad sin límites que nos han contado durante años, sino otra cosa. De donde salió música estupenda y artistas memorables, pero otra cosa. De un tiempo libre a esta parte, que estrena en exclusiva Filmin, presume de no dejarse llevar por el triunfalismo y la nostalgia, y desde luego, eso nunca viene nada mal.

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