[Novedades Filmin] Un marisco emocional, un homenaje merecido y un toque de guerrilla urbana

De un tributo a la gran Chus Lampreave a la nueva locura misántropa de Yorgos Lanthimos, pasando por una comedia danesa (sí, existen) y un anime que pondrá a prueba tu cordura: así son nuestras recomendaciones en streaming de esta semana.

Una vez más, CANINO te trae su post semanal con las mejores novedades de Filmin, nuestro servicio de streaming favorito. Y esta vez vamos bien cargados de maravillas: desde una de las mejores películas de una actriz emblemática hasta un clásico moderno (y con pinzas). Además, un filme que cambió para siempre las relaciones entre cine y política, una majarada cómica de los autores de Borgen y una serie animada con la firma del gran Satoshi Kon. Comenzamos para bingo.

El justo homenaje: ¿Qué he hecho yo para merecer esto!

¿Qué he hecho yo para merecer esto! (Pedro Almodóvar, 1984) Atribulado por ciertas cuitas financieras (ejem, Panamá, ejem), Pedro Almodóvar estrena hoy su Julieta. Y, para los fans del manchego y para los del cine español en general, esta semana está ensombrecida por el fallecimiento de Chus Lampreave, una grande entre las grandes. De ahí que Filmin dedique un doble ciclo a repasar, por un lado, la filmografía almodovariana, y, por otro, el catálogo de títulos en los que participó la actriz madrileña. De semejante acopio, nosotros elegimos este peliculón, sin duda una obra cumbre de ambas filmografías: dándole la réplica a una Carmen Maura suprema, doña Chus se avejentó con ganas (54 años tenía por entonces) para encarnar a esa abuela trasplantada al extrarradio de Madrid, que se coloca con las pompitas del agua de Vichy y que, a su manera y pese a estar totalmente demenciada, quiere a su familia.

El clásico moderno: Langosta

Langosta (Yorgos Lanthimos, 2015) Dado el nombre de nuestra web, algunos habrán adivinado ya que aquí el director griego nos gusta un rato. Y, dada la entusiasta crítica que le dedicamos en su momento a este filme, está claro que tenemos razones de sobra para recomendarlo. Pero nunca está de más indicar que, dando el salto a Hollywood, Lanthimos no se ha dejado domesticar, sino todo lo contrario: bajo la apariencia de una comedia surreal y maligna (aquí, la gente soltera acaba convirtiéndose en animales), John C. Reilly, Colin Farrell, Léa Seydoux y otras primeras figuras ponen toda la carne (o el marisco) en el asador de un análisis que pone en solfa nuestra sociedad, sus casos y sus vicios.

La comedia nórdica: Sexo, drogas e impuestos

Sexo, drogas e impuestos (Christoffer Boe, 2014) Seguro que habrás oído hablar de Borgen. Es más: posiblemente te cuentes entre los fans de esa serie danesa que desuella la política de su país con una mala leche que ya quisiéramos en España. Pero lo que raramente habrías podido imaginar (de hecho, a nosotros nos ha pillado por sorpresa) es que sus responsables firmen también un trabajo igual de político… pero salvajemente cómico, que se estrena aquí en exclusiva. Sexo, drogas e impuestos cuenta la historia de Simon Spies Mogens Gilstrup, dos personajes inverosímiles, pero reales, que hicieron historia de Dinamarca a base de vicio, fornicio, fraudes al fisco y viajes organizados. ¿Te imaginas un biopic de Rita Barberá? 

El clásico de guerrilla: La batalla de Argel

La batalla de Argel (Gillo Pontecorvo, 1966) Dicen que, cuando se estrenó esta película en EE UU, miembros del Black Panther Party iban a los cines con cuadernos, a tomar apuntes como si estuvieran en clase. Y, al mismo tiempo, los analistas del Pentágono la veían una y otra vez para aprender acerca de la guerrilla urbana. Hasta ahí llega el poder de este peliculón, nominado a los Oscar en dos años consecutivos. Aunque subvencionado por el gobierno de Argelia, Pontecorvo no escatimó la objetividad en esta crónica sobre la revolución en el país norteafricano: las tropas coloniales francesas (al mando de un Jean Martin escalofriante) son unos carniceros, mientras que los independentistas (al servicio de una causa presuntamente noble) no escatiman las matanzas indiscriminadas. Y, aunque ya haya pasado medio siglo, así seguimos…

El anime alucinógeno: Paranoia Agent

Paranoia Agent (Satoshi Kon, 2004) La pérdida de Satoshi Kon, fallecido en 2010 a los 46 años, ha sido uno de los golpes más duros que jamás se ha llevado el mundo del cine japonés. Afortunadamente, el director tuvo tiempo de firmar unas cuantas películas magistrales (Paprika, Tokyo Godfathers, Millennium Actress) y también una serie que rompe la pana: esta misma. Con el pretexto de la histeria colectiva creada por el Chico del Bate, un presunto matón callejero (y, a veces, asesino), Paranoia Agent dispensa collejas a granel contra la sociedad japonesa, en general, y contra la industria del anime, en un par de episodios que debieron hacer mucha pupa en círculos especializados. Hazte un favor, y vela ya mismo.

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