«Protegiendo al ciudadano a veces se os va la mano»: Ciudadanos pretende prohibir un homenaje a Kortatu, Eskorbuto y La Polla Records

Cartel del festival tributo "Esto no es Radikal Vasco" a Kortatu, La Polla Records y Eskorbuto.

Sí, estamos en 2016. Con esa cosa tan contemporánea de borrar de la memoria histórica cosas que pasaban te pongas como te pongas tú o tu partido, Ciudadanos considera indigno que se homenajee a tres grupos que, independientemente de valores artísticos, componían música sobre lo que sucedía en la calle y arrastraban en sus conciertos a millones de personas. Que eso también pasaba hace tiempo.

El grupo de Ciudadanos en el Ayuntamiento de Santander califica de «vergüenza» la celebración en la ciudad del festival Esto No es Rock Radikal Vasco, en el que participan los grupos La Txirla Record, Los Demenciales Chikos Acelerados y Aizu, tributos respectivamente a La Polla Records, Eskorbuto y Kortatu, quizás las tres bandas más significativas de lo que en los ochenta se etiquetó como Rock Radikal Vasco y que esencialmente fue una etiqueta comercial, discutida para empezar por los grupos que teóricamente formaban parte de ella: Eskorbuto, como buenos piesnegros antitodo, le tenían fobia a cualquier clasificación territorial. Y tanto Kortatu como La Polla eran lo suficiente originales y personales como para no sentirse cómodos en un cajón de sastre donde, eso sí, había de todo: del incipiente oi! vasco a las movidas del Euskadi tropical, pasando por combos absolutamente inclasificables como Zer Bizio?, Tijuana in Blue o Yo Soy Julio César, por mencionar solo unos pocos nombres de la fertilísima escena punk vasca del momento.

Según los concejales David González y Cora Vielva, algunas letras de los tres grupos homenajeados «son cercanas a Herri Batasuna y bordean la apología del terrorismo«, cosa que posiblemente habría hecho mucha gracia a Eskorbuto y La Polla Records para empezar, pero que en términos generales tiene todo el sentido del mundo y tampoco hay que echarse las manos a la cabeza: la filiación nacionalista de Kortatu no es ningún secreto (desde el propio nombre de la banda a temas como Sarri, Sarri, Jimmy Jazz u Hotel Mombar), pero en cualquier caso, y dejando aparte posicionamientos políticos, lo cierto es que aquello pasó y negarlo desde la actualidad es una labor de reescritura de la historia que no nos gusta un pelo.

La respuesta de los organizadores del homenaje, Vitamin, no se ha hecho esperar, y se han apresurado a decir que el objetivo es separar la música de la inevitable política de la época, y «descontextualizar el término ‘Rock Radical Vasco’«, dejando claro «que los grupos englobados bajo aquella etiqueta jamás se sintieron dentro de ella«. Es matizable: esa cuestión es especialmente cierta en el caso de los ácratas Eskorbuto y La Polla Records (lo más parecido a dos centrifugadoras ideológicas en el contexto de la época), pero Kortatu (y más adelante Negu Gorriak) tuvo posturas cercanas al independentismo, aunque con considerables matices que han ido evolucionando, como todo en esta vida. En cualquier caso, no habría que darle tantas vueltas a si según qué grupos están politizados: el Rock Radikal Vasco fue un movimiento cultural, pero con su carga política -como no podía ser de otra forma tratándose de grupos nacidos en una zona conflictiva y contradictoria-, y no pasa nada. Lo que debemos hacer es recordarlo, estudiarlo y repensarlo (y cuando hay temazos, bailarlos), no echar el cerrojo sobre todo lo que no nos gustó.

Que, insistimos, sucedió.

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