Queremos tu voto y vergüenza ajena: las campañas electorales más delirantes

Semana electoral: aunque está siendo una campaña movidita, quienes estamos encallecidos con los desmanes propagandistas que los políticos son capaces de dar de sí sabemos que estos aspirantes son solo unos aficionados. Repasamos lo más alto y lo más bajo de las campañas en español: desde el despertar de la Democracia a los abismos de bizarrez latina. Desde luego, quien diga que todos los políticos son iguales no entiende de auténtica política.

En algún lugar del año 77, con las primeras elecciones, Andrés Pajares (nuestro Richard Pryor en talento y adicciones) se refería a la sopa de siglas que amenazaba a los electores. Llegaba, incluso, a afirmar que algunos podrían votar a la RENFE por una confusión.

La democracia mediática, férreamente controlada por Rafael Anson en RTVE en los 70, no se parará ante esta confusión gramatical y dará vídeos tope bizarros. Empezamos en 1977 con el criptofranquismo de Alianza Popular, donde un Manuel Fraga sacado directamente de Spectra proclama sus imposibles galones democráticos.

https://www.youtube.com/watch?v=ybjbTBeS5Xw

La disposición triangular de la mesa, el cabreo con el que Fraga pasa las hojas y el cutre croma del fondo buscan un gato que permita suavizar a Don Manuel la espera. Más aún, el botón rojo que le lleve al laboratorio secreto donde torturar a Bond. Al final, en dedicación a su público objetivo (militares jubilados), sale Arias Navarro desbordando una estética decadente que hubiera flipado a Roxy Music.

El resto de campañas de Alianza Popular fueron igual de rancias. Y es que la modernidad y los viejos franquistas casaban muy mal. De ahí viene esta obra maestra: el jingle de Alianza Popular adaptado al Final Countdown de Europe.

El felipato comenzó con mejor tino, con un Felipe González obrerista, vinculado a su imagen de trabajador de pana con Triunfo en la sobaquera (“Los del sobaco ilustrado” llamaba a los progres el siempre llorado Luis Carandell). Pero la imagen de modernidad, en estos tiempos de Star Wars y E.T. dio verdaderas joyas como esta:

Aquí el PSOE va de ventana en ventana en España con música à la Moroder creada por Julio Mengod. El paso del tiempo ha destruido un poco su innovación y ahora parece un anuncio entre la Thermomix y la masonería. Pero, eso sí, como intro de un videoclip de Duran Duran habría sido estupenda.

UCD tuvo menos disposición al mundo mediático, tan efímera y centrada en su líder Adolfo Suárez, pero llegados los años ochenta se meterán en el mundo de los jingles carismáticos con esta colosal canción:

La providencialidad de Suárez, “solo es un hombre, una fuerza, un camino”, parece profética: llegados los noventa solo quedaría él en el partido.

Entre el Doberman y el bakalao: la era del bipartidismo

Las campañas mediáticas en la década de Vanilla Ice o Las Tortugas Ninja, esa gran década de periodismo de investigación y telerrealidad en España, tuvieron su punto cumbre en el año 96.

Felipe, acosado por años de corrupción, guerra sucia y chistes malos de Alfonso Ussía, parió un vídeo donde realizaba un montaje en color y en blanco y negro. En alegría total, la España socialdemócrata en color, guapa; en negro aquella del Partido Popular, retrofranquista y donde se llega a comparar Cascos con un Doberman. La campaña, que Mariano Rajoy consideró que estaba “concebida por un moderno Goebbels” (sic), tuvo cierto éxito y los conservadores ganaron solo por los pelos.

Pero aquí en CANINO tenemos debilidad por los actores que reclutó el PSOE para hacer frente a la alianza poderosísima (especialmente en Marina D’Or) entre el PP y Norma Duval: Antonio Banderas -más Mambo Kings que nunca-, Imanol Arias, Chus Lampreave y nuestro favorito, el siempre audaz Ramoncín.

El monólogo descacharrante de Ramón todavía funciona: “Yo he pedido el voto para el PSOE y Felipe Gonzalez y lo he hecho por una razón fundamental: porque quiero y porque me da la gana”. Por el tono de la declaración parece que va a decir luego “GILIPOLLAS”. Para desgracia del Rey del Pollo Frito ganó el PP y su llorado Lingo, ese intento progre de Cifras y Letras sin los poderes de criogenización de Jordi Hurtado, fue cancelado.

En contrapartida, los vídeos del renacido Partido Popular en su viraje al centro (sonido de bocina) fueron mucho más genéricos y no se puede encontrar mayor juego hasta bien entrados los 2000. Ahora bien, entre campaña y campaña nos dejó esta joya: su himno en versión bakalao. Para ti, joven nacional.

Con los éxitos económicos derivados del ladrillo, las campañas del PP pasarán a centrarse del bigote de Aznar a los puestos de trabajo. Este anuncio, en el 2004, tiene mucha gracia por una frase que dice uno de los trabajadores.

El chico de jersey azul, con ligero prognatismo, afirma con toda su cara “yo, como autónomo, cada vez tengo más ventajas”. Nos han contado que en 2008 opositó.

Al advenimiento de Zapatero, al que maliciosamente (como es propio de él) Alfonso Guerra llamó “Bambi”, el tono del PSOE se va a suavizar en lo que podríamos llamar su etapa Caótica Ana. De ahí viene este jingle glorioso, cantado por media Gauche Divine, a favor de Zapatero:

Toda la intensidad dramática de unir a Miguel Bosé, Sabina y Fran Perea en algo que da mucha vergüencita en 2015. Quicir: la llamada “Plataforma de Apoyo a Zapatero” se disolvió con la galopante crisis galopante. Luego Sabina tuvo el “marichalazo” y se dedicó a las reediciones, la verdadera ideología de todos ellos.

Poco hito bizarro tuvo el PP en este tiempo, todavía relajado, aunque es inolvidable su campaña basada en “La Tribu de los Brady”.

Una idea positiva, en principio, acabó con cientos de parodias con la música de la serie, con los Lunis, con cualquier cosa que se les ocurra. Eso sí, nuestro corazón está con Pablo Álvarez Meana, joven cachorro neoliberal del PP en Asturias que recorrió la red con sus recetas para acabar con la crisis de las hipotecas.

Luego de múltiples acusaciones, denuncias a medio diario Público y la Tuerka, el esforzado Meana consiguió retirar los más ridículos sin atusarse el pelazo. Ahora sobrevive como gestor de fortuna y si Vd. quiere resolver una crisis económica siempre puede contratarle.

Como colofón a los vídeos de “la Casta”, inolvidable recordar la España que las gentes del conservadurismo sacaron de la enfermedad a lo Dr. Mengele con electroshock:

Pero esta España, siempre dramática a decir de Galdós, coquetea con doctores más baratos y sobre todo jóvenes.

Más allá de los grandes partidos: Jóvenes, aunque sobradamente preparados (JASP)

El 15M, toma la plaza, “No, no, no nos representan” … ¿Qué quedó de todo eso? Sí, sí, las primeras novias, la esperanza, las canciones con el corazón en un puño y…un hedor terrorífico en la plaza del Sol.

A diferencia de lo que se cree, el 15M dio fruto en dos partidos separados: Ciudadanos y Podemos. Uno dedicado al profesional liberal no en paro (un 1% de la población) y el otro al profesional parado (el 99% restante). Más jóvenes, directos, se atreven con todo y se han criado en una sociedad mediática, puramente audiovisual… gracias a Seriesyonkis, Kick Ass Torrents y (ponga aquí el sitio de streaming donde Pablo Iglesias se bajaba todo antes de ser Diputado).

Sus campañas mediáticas han sido entonces más rupturistas. Ciudadanos no comenzó con buen pie y su vídeo gore donde se muestra a Albert Rivera extrañamente tranquilo ha sido la sensación los pasados meses:

Si en el PP el episodio de Urgencias es más sutil, y está mejor hecho, aquí la cosa recuerda más a Hospital Central de Globomedia, y parece que va a entrar Emilio Aragón a operar con un serrucho. Tuvo otro vídeo, todavía peor, donde hacía campaña con la ceguera de Miguel Durán.

https://www.youtube.com/watch?v=iLEKT3tVjp0

Podemos tiene una estructura mediática totalmente centrada en el joven malasañero actual, ese chaval medio con barba en el Picnic, y sus vídeos recuerdan al namedroppismo de Wes Anderson en sus introducciones.

Parece como si dijeran, “Chaval, vótanos que gracias a la paguita podrás comprar el bono de los cuatro días del FIB”. Ante esa presión, la aparición del inenarrable vídeo hípster del PP parece buscar ese mercado. Y petarlo muy fuerte.

Se descubrió, poco después, que uno de los hipsters que colaboró en esta campaña era rociero. Algo tan extraño como el nazi negro, el comunista agente de la CIA o, qué demonios, nuestro idolatrado Mickey Mouse yihadista.

La posmodernidad, a decir de Slavoj Žižek , es extraña.

Caciques carismáticos y radicales libres

Todos estos partidos, relativamente moderados, nos hacen olvidar los excesos de opciones extremistas o populistas. Entre las últimas, el GIL, el Grupo Independiente Liberal, hizo historia con esta tremenda video producción casera de más de una hora.

Un mapa de España donde emerge la cara de Jesús Gil y empieza un discurso totalmente demagógico donde se proclama la solución a todos los problemas. “Yo de política no entiendo, ya no sé dónde estamos” es un parlamento definitivo y la aparición de James Bond, Sean Connery, deja claro cómo el viejo 007 acabó en las garras de Spectra de manera literal. Al final acaba afirmando que está en contra de los que “quieren vivir de lo ajeno”. Según la Audiencia Nacional, que le condenó por malversación de 26 millones de euros, Moby Gil (Carmen Rigalt dixit) no se incluía en ese plural mayestático. Y tal y tal.

Ruiz-Mateos, el otro titán del viejo populismo, se puso el casco y clamó contra “la corrupción” en otro vídeo. En él, visiblemente acelerado, grita contra los “amiguetes” y el tráfico de influencias. Tiene un momento grande cuando antes de Ibarretexe, y los vascos y las vascas, pide el voto diciendo “Hombre, vótanos; mujer, vótanos”.

Fueron los tiempos donde dejaba 10.000 ptas. en propinas, tenía múltiples amantes y pagaba en dinero negro a todos sus trabajadores. Por sus logros sociales (sic), logró ser diputado en Europa, donde no duró mucho tiempo. Lex Corp., es decir Nueva Rumasa, le esperaba con el objetivo de siempre: acabar con Superman.

En los márgenes extremistas, que quieren ir preparándose para la futura guerra civil, Falange y los carlistas han dado vídeos excelsos. Es inolvidable el cantautor falangista de su campaña del año 1977 (minuto 5:10).

Mientras quede un falangista la revolución se hará” es otra gran frase de la derecha a la altura del “Viva Honduras” de Trillo. Esa guitarra, además, no “mata fascistas” sino que los crea. España, siempre pionera en dar la vuelta a todo. Pero nos gusta más su verdadero ímpetu con el lema de su campaña a las europeas en los 90: “SOMOS EUROPEOS, NO GILIPOLLAS”.

Los carlistas, cuyas ideas se resumen de manera clara en la película “Excalibur”, nos presentan un vídeo con tintes jebi.

La idea de que la Cruz de Andrés, las aspas de Borgoña, salgan de un yunque es algo con lo que John Milius habría tenido medio orgasmo. ¿La ideología? La de siempre: con Carlomagno se vivía mejor. Había espadas. Y dragones.

La versión descafeinada del Partido Comunista, Izquierda Unida, le he dado fuerte siempre por el lirismo. No se sabe muy bien si por el número de poetas rojos, por si queda mejor que explicar el Capital a la hora de comer o por si hay algún concejal de IU con Audiovisuales en paro.

Rescatamos dos joyas: la primera es el perro bolchevique que analiza la dura vida social a través de la voz de Paco Rabal.

Y el vídeo intensito, muy bardemcilla, que muestra dos bailarines que sufren por la crisis actual. Una mezcla de Visconti + Móstoles que solo puede resumirse en la frase “Tía, me llegó mazo el vídeo”.

Vente a Madrid, Pep

Los partidos nacionalistas tienen un particular enemigo: Madrid. Muy exagerados casi todos ellos, rescatamos tres piezas por su falta de moderación y excesos mediáticos. Nuestra favorita, para empezar, es el inenarrable anuncio de relojes que Durán i Lleida protagonizó en 2004.

Durán, hombre con un alto concepto de sí mismo, utilizó sabiamente el 3% para defender la moderación con unas dietas mensuales con las que habría vivido media colonia de rumanos cinco años en Pan Bendito (Madrid). Recomiendo montar a la vez con la banda sonora de Gladiator para conocer cómo funciona la cabeza del diputado catalanista.

En la otra vertiente, la candidatura Junts Pel Si pagó la cláusula al Banco de Sabadell para tener a Guardiola entre “coach” y “persona que ha superado la impotencia” en su anuncio.

Esta arcadia idílica con barretina alcanza su momento cumbre con la aparición del iPad. Que ya se sabe que al otro lado del Ebro son más de Windows.

Los vascos, más directos, dejan claro que España es una cárcel y que en un País Vasco Independiente todo será paz, campos verdes y el rioja será, al fin, vasco.

A falta de ligues, el problema vasco según Lehendakaris muertos, buenas son cogorzas

Hermanos de raza y de vergüenza ajena

No podemos dejar de pasar, en homenaje a nuestro admirado Darío Adanti, a los hermanos latinoamericanos. Allí la política, entre dictaduras, paramilitares y guerrilleros, es todavía más excesiva que en España y la finezza se desconoce.

En Argentina, patria de cientos de publicistas, el socialista Hermes Binner hizo una comparación entre amigos y chorizos que en España tendría cierta gracia.

En Perú, donde la política es su particular fútbol, hemos visto cosas tremendas como el jingle reaggaetonero de Alan García.

Los caciques carismáticos, en el reino de los populismos, han dejado vídeos grandes las últimas décadas como la declaración de amor universal de Hugo Chávez. “Por amor al pueblo, me hice presidente” Creo que lo llega a decir Palpatine en las precuelas de Star Wars: hasta en eso son malas.

Pero el verdadero titán del populismo allí, el Scarface colombiano, no es otro que Pablo Escobar. A lo largo de inicios de los ochenta planteó una carrera política en su localidad, Antioquía, en Colombia y llegó a realizar programas sociales como la construcción de un barrio o un campo de fútbol que le vemos inaugurar.

Siempre he asegurado que mi dinero no tiene vínculos con el narcotráfico” es una declaración que deja al “Por el pleno empleo” de Zapatero o “Bajaré los impuestos” de Rajoy a la altura del betún.

A pesar de estos gachupines, hubo campañas que no solo fueron graciosas, sino que ayudaron a cambiar por completo un país. Las del referendo chileno de 1988, donde se permitía pasar de la dictadura a los partidos, fueron históricas. Se agruparon los partidarios de Augusto Pinochet en la franja del Sí, mientras la oposición –o lo que quedaba de ella- en el No., que poseían un éxito pop totalmente arrebatador, Chile, la alegría ya viene. Una canción que habría sido aquí número uno cantada por Pablo Alborán en Qué tiempo tan feliz.

El vídeo, que se inspiró en campañas de Coca-Cola del tiempo, consiguió la victoria con el 55.99 % y con ello la progresiva jubilación de Pinochet en algún asilo regentado por el Dr. Moreau en lo profundo del Brasil. En el clip participaban caras conocidas, actores profesionales y era una sincera celebración de felicidad.

Acabó con las campañas cenizas y tuvo como respuesta el jingle más bizarro de la historia de Latinoamérica, donde el dictador Augusto utilizó el miedo al marxismo, la invasión soviética y Erich Honecker apuntando con una pistola a Ethan Hunt (en esto último tiene razón) en la campaña del Sí. Como no funcionaba, acabó con este jingle lírico: “Dale, dale Pinochet, la caldera va a estallar, las mentiras de Moscú muy pronto conocerán”

Aquí, afortunadamente, los chilenos sintieron vergüenza ajena.

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