Según LEGO, sus bloques no pueden ser usados con propósitos políticos

Todo es fabuloso menos si eres Ai Weiwei y pretendes hacer arte político con piezas de LEGO, en cuyo caso prefieren no venderte nada.

Contra todo pronóstico, hoy descubrimos que las piezas de LEGO tienen una cualidad inherente que trasciende su propia materialidad: no pueden usarse con propósitos políticos. Al menos eso ha defendido la compañía para no vender varios sets al artista Ai Weiwei, quien ya ha hecho una exposición de retratos realizados con piezas de LEGO en la antigua cárcel de Alcatraz. Seguramente para evitar enfrentarse con las autoridades chinas, ya que el artista ha sido perseguido por el gobierno chino a causa del carácter político de su arte, la compañía se ha justificado aduciendo que el uso de las piezas de LEGO «no puede contener ningún propósito político, religioso, racista, obsceno o difamatorio». Aunque poner el racismo, la religión, la obscenidad y la política al mismo nivel suena como una excusa conveniente, pues LEGO está en su legítimo derecho de poner las condiciones que crea convenientes para vender su producto. Y, para celebrar su decisión, cantaremos en su honor esa oda ausente de cualquier traza política que es Everything is awesome, tema principal de La LEGO Película, hasta quedarnos afónicos.

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