Si lo sé no vengo: tiburones, parientes psicópatas y otras vacaciones infernales

Esta semana llega a las carteleras Infierno azul, revelador título en español de The Shallows y un ejemplo estupendo de vacaciones que salen mal. Cierto es que no se puede hablar de un subgénero en sí, pero hay un buen número de películas cuya razón de ser son las escapadas veraniegas que acaban en desastre. Pueden ser en clave de comedia, terror o thriller, el caso es que lo que debería ser buen rollo y desconexión de los problemas mundanos se convierte en todo lo contrario. En CANINO hemos decidido repasar algunas de las cintas que mejor han reflejado ese concepto de vacaciones de pesadilla. Un total de doce propuestas de las que conviene tomar nota porque nunca se sabe lo que nos puede pasar este verano.

Atascos interminables, días de playa caóticos con toda la familia que más que tranquilidad generan estrés, esperas interminables en los aeropuertos o directamente perder un vuelo y quedarte colgado, discutir con tu pareja a diez mil quilómetros de casa por las cuestiones más triviales debido al jet lag, o perderte con el coche en un país desconocido son solo algunas de las cosas por las que todos hemos pasado alguna vez y que nos han amargado unas vacaciones planeadas con antelación y mimo. Ahora bien: el cine, que a veces ha puesto su foco en esas pequeñas desgracias cotidianas, también ha fabulado con el tema a lo loco y ha exagerado las cosas para que purguemos la experiencia vacacional desastrosa a través de relatos over the top de poder catártico.

Ex parejas que aparecen por sorpresa, tiburones asesinos, pacientes que persiguen a su médico de vacaciones, psicópatas surgidos de la Australia profunda o familiares pesados que aparecen por sorpresa son solo algunos de los ejemplos que el cine ha utilizado para que aprendamos que significa pasarlo mal en vacaciones. A continuación van doce películas sobre el tema; doce advertencias para pensarse dos y tres veces eso de irse de viaje.

1- Las vacaciones del señor Hulot (1953)

https://www.youtube.com/watch?v=_92Cm8gl7Ls

Jacques Tati fue uno de los pioneros a la hora de plasmar la idea de cómo una sola persona puede amargar y sembrar el caos en las vacaciones ajenas. De acuerdo, el señor Hulot lo hace de forma accidental y sin mala intención, pero su torpeza es tal que el desastre viene solo. Tati, que en esta película partió del slapstick clásico para llevar un poco más allá el género gracias a la sincronización de los gags físicos con la banda sonora y los sonidos de ambiente –no hay diálogos-, supo caricaturizar aquí las típicas vacaciones de la burguesía francesa urbanita. Una clase social que en verano escapaba a las zonas costeras en busca de un descanso que en realidad no quería.

2- ¿Quién puede matar a un niño? (1976)

Chicho Ibáñez Serrador se puso a la altura del Hitchcock de Los pájaros (1963) en este sensacional cuento de terror sobre infantes asesinos que partía de una novela de Juan José Plans, El juego de los niños (1976). La película, más allá de sus lecturas políticas y su valor indiscutible como obra maestra del fantastique planetario, es uno de los ejemplos más bestias de vacaciones que se convierten en pesadilla. Solo hay que ver lo mal que lo pasa la pareja de turistas ingleses que llega a España en verano buscando sol, paella y sangría, y se acaba encontrando con unos niños que utilizan a adultos muertos como piñatas. Y es que aunque esa no fuera la intención de Ibáñez Serrador –o sí, vayan ustedes a saber-, a este plumilla le gusta imaginar que el filme es un ajuste de cuentas contra el turismo masificado que nos llega cada año desde Europa.

3- Las vacaciones de una chiflada familia americana (1983)

En los ochenta la revista satírica National Lampoon aún seguía en lo más alto y apostaba también por producciones cinematográficas; suyas fueron Desmadre a la americana (1978) y Reunión de clase (1982). Las vacaciones de una chiflada familia americana parte de un relato corto de John Hughes aparecido en la revista, que el propio Hughes acabó convirtiendo en un guion. Dirigida por Harold Ramis, la película es una maratón memorable de gags –el de la gasolinera es de culto- con algunos de los mejores cómicos de la época (Chevy Chase, Eugene Levy, Randy Quaid, John Candy) parodiando las vacaciones de una familia de clase media americana en clave de road movie y que también se atrevía a guiñar el ojo al La tentación vive arriba (1955) de Billy Wilder. Las vacaciones de una chiflada familia americana tuvo varias secuelas. La mejor, estrenada dos años después, llevaba la troupe a Europa. También conoció un reciente remake algo pocho.

4- Dos cuñados desenfrenados (1988)

Hija directa de Las vacaciones de una chiflada familia americana, y ojo, también con guion de John Hughes, Dos cuñados desenfrenados volvió a reunir al guionista y al director (Howard Deutch) de La chica de rosa (1986). El resultado fue una película con un detalle inédito: John Candy, habitual agente del caos y colega pesado capaz de aguar cualquier fiesta, era el que sufría el martirio; vamos, que probaba su propia medicina. Aquí el papel de jode-vacaciones era para Dan Aykroyd, cuñado de Candy en el filme y todo un grano en el culo. Aykroyd, un bróker sin escrúpulos y cafre hasta decir basta, llevará al límite a un Candy que es capaz de comerse un bistec de tres quilos en una de las escenas más recordadas de la cinta.

5- ¿Qué pasa con Bob? (1991)

Frank Oz, sí, el hombre que movió los hilos de Yoda y responsable de clásicos de culto como Cristal oscuro (1982) y La tienda de los horrores (1986), firmó una de sus mejores películas en ¿Qué pasa con Bob?. Protagonizada por un Bill Murray en estado de gracia, se trata de una comedia negra sobre un esquizofrénico (Murray) que para no interrumpir su tratamiento decide seguir a su psiquiatra (Richard Dreyfuss) a su lugar de vacaciones: el lago Winnipesaukee. Dreyfuss, incapaz de imponerse a su paciente, deberá sufrir el acoso de Murray; una situación que sacará lo peor del matasanos. ¿Qué pasa con Bob? desarrolla de forma brillante uno de los leitmotiv centrales de la comedia americana moderna: el pringado de clase media que es incapaz de zafarse del pesado de turno, y cómo ese via crucis le acaba convirtiendo en peor persona que su acosador.

6- Open Water (2003)

Basada en hechos reales, la historia de una pareja de submarinistas norteamericanos que fue abandonada en el mar por accidente, Open Water fue un hit del terror independiente a lo El proyecto de la bruja de Blair (1999) que partiendo de una historia mínima supo conectar con un miedo atávico del espectador medio: quedarse flotando a la deriva en medio del mar para acabar siendo pasto de los tiburones. Dirigida y escrita por Chris Kentis, la película funciona como un apañado ejercicio de terror de bajos vuelos pero de increíble efectividad que maneja bastante bien los pocos elementos de giro que ofrece la historia. Conoció una segunda parte no tan destacada, A la deriva (2006), que alargaba el chicle de forma innecesaria sobre un grupo de personas que, tras un error fatal, era incapaz de volver a subir al yate que les había llevado mar adentro.

7- Wolf Creek (2005)

Uno de los mejores survivals de terror de la década pasada que funciona también como un ejemplo palmario de escapadas veraniegas que acaban de la peor forma. El debut de Greg McLean sigue los pasos de un par de turistas inglesas y un joven australiano que deciden recorrer en coche la zona más agreste del país. Tras una hora de metraje donde nos encariñamos de los tres jóvenes despreocupados en pleno carpe diem –un brillante ardid de guion-, aparece un paleto de la zona que resulta ser un psicópata homicida y cazador experto que disfruta jugando al gato y el ratón con ellos. De una fisicidad y violencia que duele a lo Greem Room (2015) y cruda como La matanza de Texas (1974), Wolf Creek sirve de advertencia: no hay que fiarse de los rednecks que veamos en las zonas salvajes de Australia aunque se nos presenten de forma amistosa. Avisados están.

8- Hostel (2005)

Uno de los pocos aciertos de ese trilero del terror que es Eli Roth, que aquí consiguió una de las cimas del torture porn moderno. La película, que también funciona como una metáfora bastante bruta del miedo que tienen los norteamericanos a salir de su país, sitúa la acción en una zona no determinada de Eslovaquia a la que van a parar un par de inocentes universitarios estadounidenses con ganas de fiesta y sexo fácil. Gracias a esas debilidades acabarán en manos de una organización secreta que ofrece un servicio muy especial a todo aquel que pueda pagarlo: la posibilidad de torturar a jóvenes de forma impune y sádica. Tras el éxito, Roth se encargó también de la segunda parte, una resultona secuela en clave femenina donde las torturas eran aún más rebuscadas.

9- Paso de ti (2008)

Tu novia de toda la vida te acaba de dejar por otro y para superar la ruptura te vas de vacaciones a Hawái. Ahora bien, ese retiro sanador se convierte en un infierno porque tu ex, sin saberlo, ha escogido el mismo destino para disfrutar de unos días de asueto con su nueva pareja. Pues bien, esa es la premisa de Paso de ti aka Forgetting Sarah Marshall, una de las mejores comedias de la factoría Apatow. Dirigida por Nicholas Stoller y escrita por su protagonista, Jason Segel, el filme supera la condición de comedia romántica al uso gracias a su humor frontal, a veces hasta grosero, y a la manera en la que su protagonista, el típico treintañero infantil a la deriva, supera la ruptura y sus miedos inmaduros. Un proceso que culmina en una escena memorable con felación incluida.

10- Las ruinas (2008)

Otro caso paradigmático del subgénero de vacaciones de pesadilla. Cuatro jóvenes viajan a Cancún y acaban atrapados en unas ruinas mayas que parecen estar malditas. De clara ascendencia lovecraftiana, el mal que anida en esas ruinas no tiene una forma corpórea clara, y se ensaña de forma brutal con los protagonistas a nivel físico y psicológico. Carter Smith, que venía del excelente y cronebergiano corto Bugcrush (2006), consiguió aquí dar un nuevo twist al terror juvenil con una pieza de body horror visceral llena de una imaginería macabra poderosísima y unas gotas de angst post-adolescente.

11- Escapada perfecta (2009)

Al David Twohy director le conocemos sobre todo por su faceta en la ciencia ficción (la infalible saga de Riddick o la estupenda ¡Han llegado! (1996)). Ahora bien, cuando se ha atrevido a probar suerte fuera de ese género, también ha acertado. Prueba de ello es Escapada perfecta, un thriller trepidante con twists loquísimos y guiños juguetones a Brian De Palma, en el que unas parejas de vacaciones en Hawái tendrán que hacer frente a unos psicópatas que están sembrando el terror en la zona. La historia, que se va envenenando a medida que avanza en un crescendo de tensión bien medido, acaba cogiendo la forma de una survival sádico lleno de violencia festiva.

12- Infierno azul (2016)

Los tiburones han amargado las vacaciones de un montón de bañistas despistados y el de Jaume Collet-Serra, heredero directo del escualo de Steven Spielberg –atención, los dos peces cartilaginosos comparten tamaño y los mismos ojos sin vida-, no podía ser menos. Una surfista en caída libre emocional busca la ola perfecta y la salvación en una paradisíaca playa que su difunta madre visitó años ha. La pobre no sabe que ahí encontrará la peor de sus pesadillas: un tiburón blanco con un apetito voraz. El director catalán firma una película de terror que recupera lo mejor del género bis: una buena historia de supervivencia sin artificios que va al tuétano de la cuestión. De hecho, esa concisión sería del agrado de Sam Fuller o del Cornel Wilde de La presa desnuda (1965).

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6 comentarios

  1. Diego dice:

    Y Deliverance??!!!

  2. Tones dice:

    Hemos preferido no cruzarnos demasiado con las películas de survival, del que ya hicimos un artículo.

  3. Pingback: Si lo sé no vengo: tiburones, parientes psicópatas y otras vacaciones infernales
  4. watch68 dice:

    Los tiburones han amargado las vacaciones de un montón de bañistas despistados y el de Jaume Collet-Serra, heredero directo del escualo de Steven Spielberg ???

  5. Cometmovies dice:

    Todas las películas hermosas, siendo el primero el mejor de todos. Ya ver el trailer a entender que se trata de una película de Oscar

  6. closer lyrics dice:

    Los tiburones han amargado las vacaciones de un montón de bañistas despistados y el de Jaume Collet-Serra, heredero directo del escualo de Steven Spielberg ???

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