Sunn O))) – Muerte y vida del metal

Life Metal, el octavo disco de Sunn O))), supone la vuelta del grupo tras cuatro años. Repasamos su carrera, como se han erigido en baluartes del drone metal, y como tras un cambio de actitud en su proceso creativo, este lanzamiento ha insuflado nueva vida a su sonido.

El metal, como género musical, suele asociarse a la muerte, la destrucción y el fin de todas las cosas. Ya el mero nombre de dos de sus subgéneros más extendidos como son el death y el doom metal refuerzan esas ideas: muerte y fatalidad. A la hora de hablar de lo meramente musical, se suele incidir en esa propiedad destructiva, especialmente en su vertiente extrema, siendo fácil encontrar el uso de expresiones muy intensas como terrorismo sonoro o alusiones a riffs capaces de destrozar cervicales, lo que ayuda a que, visto desde fuera, se simplifique asumiendo que se trata de música especialmente agresiva. Y es cierto que ese es uno de los aspectos propios del metal: protagonista en la inmensa mayoría de sus diferentes estilos, con la distorsión mayúscula como característica más definitoria, omnipresente desde el nacimiento del género a mano de grupos como Black Sabbath o Deep Purple. Esa distorsión, ese rugido de las guitarras, es la constante que define el metal.

A lo largo de la historia del género se ha explorado y experimentado con los límites de su propio sonido. Como si el hecho de que sea un género surgido de la radicalización del rock y la ruptura de sus normas sirviese como pistoletazo de salida para reventarlo todo, buscando empujar la música hacia el siguiente nivel. De todos los subgéneros nacidos de ese ímpetu radical, sin duda, el que mayor hincapié hace en la capacidad creativa de la distorsión es el drone metal, que lleva al extremo el uso de notas mantenidas con el fin de crear parajes atmosféricos especialmente opresivos, formando riffs que se desplazan a velocidades tectónicas, con una entidad destructiva comparable a la de las propias placas.

El drone metal es un subgénero nacido a principio de la década de los noventa por parte de bandas como Melvins y Earth. En la actualidad el grupo más representativo es Sunn O))), fundado en 1998 en Seattle de los restos de una banda tributo a la propia Earth llamada Mars por Stephen O’Malley y Greg Anderson, entre otros miembros que posteriormente abandonarían la formación. Al tratarse de un estilo musical con unas limitaciones tan marcadas, sonoramente no ha existido una evolución especialmente palpable en estas casi tres décadas. Sin embargo lo que ha convertido a Sunn O))) en una formación de culto es el grado con el que han abrazado las idiosincrasias propias del metal, lo que se manifiesta en que normalmente acudan a sus conciertos ataviados con túnicas, emulando el papel de druidas predicando la obra y milagros de la distorsión extrema, o que realicen actuaciones en directo dentro de iglesias o cuevas para aprovechar las ventajas acústicas de las mismas.

Esta aproximación tan teatral a la música ha conseguido que la fama de la banda se expanda más allá de los círculos habituales del metal extremo y que pese a tratarse de un subgénero tan de nicho, se hayan destapado como una de las formaciones más influyentes de este siglo. Y no sólo en lo meramente musical, sino también en lo cultural, ya que aprovechando la introspección y parsimonia inherente a su esencia sonora, que recurre a la repetición de estructuras que se manifiestan lenta pero inexorablemente, terminan provocando un estado zen que ha acabado inspirando su propia práctica de yoga denominada, como no podía ser de otra manera, BLACK YO)))GA.

En veinte años de carrera, Sunn O))) han sido especialmente prolíficos, publicando ocho álbumes de estudio junto a nueve directos y varias demos y trabajos colaborativos. En sus primeros trabajos, ØØ Void (2000) y Flight of the Behemoth (2002), la influencia de Earth es totalmente palpable en el uso de frecuencias infrahumanas que alimentan los monolíticos drones, capaces de ahogar a cualquiera hundiendo su caja torácica. White1 (2003) es el primer disco en el que comienzan a desarrollar su propia personalidad, abrazando sin contemplaciones su afán por lo dramático. En My Wall, el gargantuesco tema de 25 minutos con el que abre el álbum, el poeta británico Julian Cope recita sobre los hipnóticos riffs de O’Malley y Anderson un poema de tono fúnebre que insinúa la ruina provocada por la guerra y la ira de dioses indiferentes.

Black One (2005) es el siguiente paso en la particular evolución sonora de unos Sunn O))) que siguen manteniendo un nivel máximo de compromiso a su valoración tan particular de la iconografía metalera. Esa aproximación excesiva y teatral de la interpretación sigue estando presente en este álbum, ya que a la hora de grabar a Malefic, el vocalista de Xasthur que interpretó Báthory Erszébet, encerraron a éste en un ataúd con el fin de añadir un mayor grado de intensidad y énfasis a su actuación. A su vez, Black One contrasta con sus trabajos anteriores ya que en él la banda busca expandir sus dominios sonoros y tal y como indica su nombre, asimilando conceptos típicos del black metal. It Took the Night to Believe muestra su maestría para deconstruir la furia gélida característica del género a nivel subatómico para luego rehacerla y amoldarla a su propia imagen y semejanza.

Entre la luz y la oscuridad: Monoliths and Dimensions

Ese afán por la experimentación y la exploración de los límites a los que son capaces de expandir los sonidos del drone metal les llevó a publicar Monoliths and Dimensions (2009). En su sexto álbum de estudio, el dúo desató su capacidad creativa, conformando su obra más compleja y ambiciosa. Al hablar de este proyecto O’Malley suele comentar que en cierto modo funciona como un prisma en el que la luz que entra es el estilo y sonido característico de Sunn O))), que sale mutada gracias al proceso de grabación y especialmente de la colaboración con numerosos artistas.

Como la luz, Monoliths and Dimensions destaca por los contrastes. Sus tres primeras canciones muestran la cara más oscura de la formación: Aghartha abraza el dark ambient más espeluznante acentuado por la gutural voz de Attila Csihar; Big Church [megszentségteleníthetetlenségeskedéseitekért] abre con un amenazante coro que junto al propio Csihar acechan al oyente cual aves rapaces; y Hunting & Gathering (Cydonia) cimenta sobre uno de los riffs más sólidos de su discografía un acercamiento a sus raíces doom metaleras. En clara antítesis con los temas anteriores Alice, el corte encargado de cerrar el álbum, titulado así en honor a Alice Coltrane, homenajea a la leyenda del jazz brindando un necesario destello que engulla las tinieblas. La obra de Coltrane destaca por opulentas atmósferas que sirven de base sobre las que erigir obras maestras como Journey in Satchidananda (1971) o Universal Consciousness (1971), en las que su arpa reina sin oposición. Con Alice, Sunn O))) rebajan el nivel de la distorsión para explayarse en una composición a la que poco a poco van incorporándose diferentes instrumentos, incluída un arpa, que culmina en un crescendo catártico.

Tras Monoliths and Dimensions, el grupo decidió tomarse un descanso a la hora de sacar trabajos en solitario, centrando su atención en obras colaborativas. Previamente ya habían publicado Altar (2006) su álbum con Boris, leyendas de la vertiente más ruidosa del rock y el metal japonés. Las diferencias lingüísticas provocaron numerosas dificultades durante la grabación del mismo, que fueron solventados al volcarse todos en una retorcida y ruidosa sesión de jam metalera que hacía las veces de intérprete entre ambas formaciones.

Más adelante llegarían Terrestrials (2014) y Soused (2014), sus colaboraciones con Ulver y Scott Walker respectivamente. Terrestrials es el trabajo más ambiental de la banda, donde el alto nivel de pesadez de sus guitarras deja paso a sonidos ambientales más luminosos, como declara el título del tema que abre el disco, Let There Be Light. En Soused, Anderson y O’Malley tomaron un papel más secundario al habitual, y dejaron las riendas creativas a Walker, dando como resultado el disco más colorido de la discografía de la banda, donde el rock experimental se retroalimentaba con los drones creados por el dúo. En solitario O’Malley también ha colaborado en numerosos proyectos, siendo el más destacado su papel como guitarrista en la banda sonora llevada a cabo por Jóhann Jóhannsson para Mandy (2018), la película de Panos Cosmatos .

Los insobornables SUNN O))) tienen nuevo disco: LIFE METAL es un nuevo paso en la exploración de los sonidos extremos de estos ases del drone metal. Aprovechamos para revisar toda su discografía.

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Romperían su silencio con Kannon (2015), un álbum en el que indagaban en el lado más meditativo de su música. Fue recibido negativamente por los fans ya que se trata de una versión en estudio expandida y dividida en tres partes del tema Cannon, incluido en su álbum en directo Dømkirke (2008). En entrevistas posteriores comentaban que se habían quedado atrapados en su zona de confort, por lo que se pusieron en contacto con Steve Albini, productor legendario que ha trabajado con figuras como PJ Harvey, Nirvana, Neurosis o Joanna Newsom. Esta colaboración nacida con el fin de insuflar nueva vida a la música de Sunn O))) se ha consolidado con dos discos previstos lo largo de 2019.

Distorsión viva: Life Metal

https://www.youtube.com/watch?v=Ot7-ksghvBc

El primero de esos proyectos es Life Metal (2019), cuyo particular título hace referencia tanto a la intención artística del grupo para crear algo nuevo y vivo que se diferencie de Kannon como a la expresión despectiva que se utiliza en ciertos círculos metaleros al hablar de proyectos más comerciales dentro del death metal. A su vez destaca la portada del LP, ya que en ella se observa una amalgama colorida de nubes vaporosas que contrasta con el resto de portadas prácticamente monocromáticas de su discografía.

Life Metal arranca con Between Sleipnir’s Breaths, que a su vez comienza con el relinchar de unos caballos que sirven de presagio a una desdicha inminente. No obstante pese a que poco después se suman los drones de Anderson y O’Malley sentando las bases del tema, la verdadera protagonista es la incorporación de la dulce voz de Hildur Guðnadóttir. Esta contrasta con el rugido de las guitarras, aportando una nueva versión del sonido de la banda, ya que en las ocasiones en que habían precisado de voces habían optado por cantantes masculinos.

La presencia de Guðnadóttir no es la única diferencia con respecto al sonido clásico del dúo, ya que pese a que a la distorsión de las guitarras siga siendo el alfa y omega a lo largo del disco, la forma en la que se logra ese sonido es distinta. En ese aspecto es donde la mano de Albini se hace notar, con la decisión de grabar Life Metal usando cintas analógicas, una técnica novedosa en la discografía de la banda que redefine la producción del álbum. En los temas Troubled Air y Aurora el cambio es especialmente evidente, ya que pese a tratarse de composiciones bastante clásicas dentro de la música de la banda, las chispas que desprenden ambos temas ya no nacen del contacto entre los drones de O’Malley y Anderson sino que lo hacen de la danza cómplice entre ambos.

Como conclusión de Life Metal queda Novæ, que en sus más de 25 minutos despliega todas las bondades vistas en el disco. El momento cumbre llega a los 13 minutos, cuando las guitarras y el resto de instrumentos le pasan el relevo al violonchelo de Guðnadóttir, en un sosegado solo que consigue mantener el mismo nivel de tensión a lo largo del tema como antelación al estruendo final.

En su momento de mayor estancamiento creativo provocado por perderse en un laberinto de identidad musical, Sunn O))) consiguió encontrar la salida a un nuevo y prometedor camino en su futuro gracias a un ejercicio de retrospección hacia la distorsión y el modo de afrontarla. Dicho cambio de visión no se limita únicamente a la producción sino que también se extiende a la intención con la que se maneja: donde antes se veía como un instrumento para crear obras con fines destructivos, ahora la distorsión sirve de terreno fértil sobre el que cultivar nuevas obras. Y a la espera de Pyroclasts, su segundo disco previsto para este año, con Life Metal Anderson y O’Malley han conseguido difundir su mensaje: larga vida al metal.

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