Ucronías nazis: ¿Y si el III Reich hubiera vencido en la 2ª Guerra Mundial?

¿Qué hubiera pasado en caso de una victoria nazi en la Segunda Guerra Mundial? Seguramente sea la pregunta más famosa del género de la historia alternativa (los what if...? tan populares en el mundo anglosajón). La magnitud del conflicto y el perfil de este régimen –el arquetipo del Mal- lo convierten en un terreno fértil para atraer la atención de creadores de mundos ucrónicos.

Hay autores destacados que se han ocupado de la líneas históricas alternativas, como Philip K. Dick en su célebre novela El hombre en el castillo (1974), ahora adaptada en formato serie de televisión por Amazon, con The Man in the High Castle (2015). Robert Harris empezó su carrera de éxito en el mundo del best seller con Patria (1993), también adaptada por la HBO a formato de película para la pequeña pantalla, con Rutger Hauer y Miranda Richardson.

Curiosamente, el género comenzó incluso antes que la propia Segunda Guerra Mundial. La primera novela que fantaseaba sobre un triunfo nazi en un conflicto europeo fue Swastika Night (1937) generando un mundo distópico setecientos años después de que los nazis llegaran al poder, y Alemania y Japón se habían impuesto al resto de potencias. A partir de ahí han surgido decenas y decenas de productos: novelas, ensayos, cómics, películas, videojuegos, wargames de tablero… Pero se puede analizar qué puntos en común tienen, y cómo presentan esta línea temporal tan siniestra.

Gavriel David Rosenfeld, profesor de Historia de la Universidad de Fairfield (Estados Unidos), publicó el libro The World Hitler Never Made: Alternate History and the Memory of Nazism (2005), donde establece dos períodos en la producción de obras de ficción sobre ucronías relacionadas con el Tercer Reich.

2- portada wargame

La primera fase va desde el final de la Segunda Guerra Mundial en 1945 hasta principios de los años setenta. Aquí se presenta el mundo alternativo dominado por los nazis como una absoluta pesadilla y sirve para justificar o ensalzar las políticas de los Aliados durante la guerra.

El segundo período abarca desde inicios de los setenta hasta nuestros días. Rosenfeld considera que aquí van ganando peso los elementos de ficción en el dibujo del escenario ucrónico; en cambio, la vertiente más siniestra del régimen fascista queda diluida, y critica que en varias de estas obras los nazis se humanizan o el Tercer Reich se liberaliza con el paso de los años como el caso de En presencia de mis enemigos (2006), de Harry Turtledove, uno de los autores actuales más pródigos en el género de la historia alternativa.

3 - Portada en Presencia de mis enemigos

Los Puntos Jonbar

Más allá de que estén implicados o no los nazis, cualquier ucronía necesita de un Punto Jonbar para funcionar. Se trata del momento en el que la Historia que conocemos cambia, y comienza el escenario alternativo. El nombre proviene del protagonista de la novela La legión del tiempo (1938) de Jack Williamson, un relato pulp sobre viajes en el tiempo.

El punto decisivo de la Segunda Guerra Mundial aún es motivo de debate entre los historiadores. De ahí que encontremos cierta variedad en el momento de originar los escenarios con un Tercer Reich triunfante. Solemos encontrar tres elementos clave que se utilizan para explicar por qué la Historia habría cambiado: o bien los nazis consiguen invadir Gran Bretaña, o bien la guerra en el Frente del Este y/o Estados Unidos permanece neutral en el conflicto, lo que permite una victoria del Eje.

estadosunidosnazis

En el caso de la derrota británica como eje principal, encontramos principalmente las ucronías que se han producido en ese país, como la película para televisión The Other Man (1964), protagonizada por Michael Caine. La trama muestra cómo el gobierno de Londres ha capitulado en 1940 para evitar los bombardeos y acaba colaborando con los nazis en una campaña militar contra los rusos.

Un año después se estrenó otra película, It Happened Here (1965), que también habla de una Inglaterra invadida tras la retirada de Dunkerque, y donde un gobierno de fascistas británicos gestiona la ocupación mientras que las tropas alemanas son enviadas al Frente del Este. Además, Estados Unidos acaba de entrar en guerra apoyando a la resistencia británica. 

Por último en el video juego Turning Point: Fall of Liberty (2008), Winston Churchill muere en 1931, y Gran Bretaña se queda sin su liderazgo y acaba sucumbiendo al poderío nazi. Estados Unidos opta por el aislacionismo y el Tercer Reich acaba lanzando una invasión al otro lado del Atlántico en 1953 una vez que ha dominado Europa, África y Oriente Medio.

En el caso de un Estados Unidos que pretende ser neutral, en la citada novela de Dick El hombre en el castillo, el presidente Franklin Delano Roosevelt es asesinado en Miami en 1933 y Estados Unidos es incapaz de superar la Gran Depresión. Esto lleva al país a optar por una política aislacionista, lo que deja a sus Fuerzas Armadas mal preparadas para hacer frente a la ofensiva de la Alemania nazi y el Imperio japonés.

Roosevelt también tiene un papel clave en la ambientación de La conjura contra América (2005) de Philip Roth. Aunque aquí el presidente no corre un final tan trágico, pierde las elecciones de 1940 contra Charles Lindbergh, el célebre aviador que hizo el primer vuelo transatlántico sin escalas (Nueva York-París). El escritor neoyorquino muestra la cara menos heroica de este personaje, que también fue acusado de racista, filonazi y fue un firme defensor de la no intervención de Estados Unidos en la Segunda Guerra Mundial. En la novela, Lindbergh se vale de su gran popularidad para derrotar a Roosevelt en las urnas. A partir de ahí firma una serie de acuerdos con Alemania y Japón que mantienen a Estados Unidos al margen de la Segunda Guerra Mundial.

Si pasamos al Frente del Este, en Patria de Patrick Harris, el punto Jonbar es la Operación Azul: la ofensiva alemana en la URSS en el verano de 1942 (la que históricamente terminó con la batalla de Stalingrado). Aquí, las tropas nazis tienen éxito y se hacen con las reservas de petróleo soviético en el Cáucaso, y acaban derrotando al Ejército Rojo. A su vez, lanzan una exitosa campaña de submarinos contra Gran Bretaña, que se rinde en 1944.

10 - Portada Patria

El Reich victorioso

Al igual que con el punto decisivo que cambia la Historia, se pueden establecer unas líneas generales con los escenarios que diferentes obras han dibujado sobre una victoria del Tercer Reich en la Segunda Guerra Mundial.

En primer lugar, la Alemania nazi siempre ha conseguido armamento nuclear. En muchos casos, lo ha llegado a utilizar para ganar. Por ejemplo, en la serie The Man in the High Castle se menciona un ataque atómico sobre Washington que provocó la rendición de Estados Unidos al Eje. Un destino similar corre esta ciudad y buena parte del país en la citada novela En presencia de mis enemigos de Turtledove. En esta obra, Alemania ha derrotado a Estados Unidos con un devastador ataque de este tipo.

9 - Inicio Man in the High Castle

Imagen de la serie ‘The Man in the High Castle’

En Patria, Estados Unidos también consigue la rendición de Japón en 1945 con armamento nuclear; pero aquí Alemania lo desarrolla en 1946. Ante el riesgo de la destrucción mutua asegurada, se firma un una paz entre norteamericanos y germanos que da lugar a una Guerra Fría.

El concepto de Guerra Fría está muy presente en el diseño de los escenarios de un Reich victorioso. Se pueden establecer dos grandes grupos entre estos productos de historia alternativa: aquellos donde los nazis se enfrentan con Estados Unidos (que ha quedado como único bastión de la democracia en el mundo); y un segundo grupo que habla de una situación entre bloques liderados por la Alemania nazi y Japón, respectivamente.

'Wolfenstein: The New Order'

‘Wolfenstein: The New Order’

Otra Guerra Fría alternativa entre estadounidenses y nazis la vemos en un relato corto de Turtledove, Ready for the Fatherland (1991, publicado dentro del tercer volumen de la recopilación de relatos de historias alternativas What Might Have Been?). Aquí Hitler es asesinado en 1943 por sus mariscales, que firman una paz separada con la Unión Soviética. Esto permite a Alemania rechazar a los Aliados en Europa, y la Segunda Guerra Mundial acaba en un punto muerto. A partir de ahí, el mundo vive un conflicto a tres bandas con Estados Unidos y Gran Bretaña por un lado, contra el Imperio germánico y la URSS por otro.

La novela El hombre en el castillo nos muestra el contexto de una guerra fría más definida entre Japón y Alemania. Philip K. Dick nos presenta dos bloques realmente antagónicos. Los nazis son dibujados con especial crueldad, ya que han cometido atrocidades como el exterminio de la población norteafricana en 15 años y han desecado el Mediterráneo. No hay referencias a las atrocidades niponas en Asia. Además, aquí el Reich cuenta con una clara ventaja tecnológica que amenaza el equilibrio entre las potencias.

11 - Nueva York High Castle

Donde hay más igualdad de fuerzas es en obras como En presencia de mis enemigos. Aquí el equilibrio militar y tecnológico entre japoneses y alemanes hace que vivan en una situación de destrucción mutua asegurada similar a la que se encontraron Estados Unidos y la Unión Soviética en la verdadera Guerra Fría.

En estas ucronías, Alemania domina buena parte de Europa, y los países que no controla directamente son aliados, como la Italia fascista y la España franquista, con los que tiene afinidades ideológicas. Japón domina Asia a través de la Esfera de Coprosperidad, un concepto político que el Imperio del Sol Naciente desarrolló en la realidad, y con el que pretendía legitimar su política militarista a través de un discurso contra el colonialismo europeo.

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Todas las obras hacen algún tipo de incidencia a los crímenes del Holocausto y qué nuevas dimensiones alcanzarían en caso de victoria nazi. Ya se ha visto el panorama que se describe en El hombre en el castillo, donde el Reich germánico ha llevado sus ideas de pureza racial y exterminio al más cruel de los extremos. En La conjura contra América la trama gira en buena medida alrededor de las políticas antisemitas que se implantan en Estados Unidos. Otra novela donde la Solución Final también es una pieza clave de la trama es Patria, en un mundo donde la versión oficial del régimen habla de que la población judía ha sido “resituada” en las zonas fronterizas del Reich en Europa del Este.

En el caso de En presencia de mis enemigos, Rosenfeld señala en su libro The World Hitler Never Made  que humaniza al nazismo, ya que la ambientación es en 2010. Allí, el nuevo führer trae cierta liberalización política, e incluso se muestra dispuesto a reconocer algunos crímenes cometidos por sus predecesores.

14 Captura Man in the High Castle

‘Man in the High Castle’

Además de ver a los nazis con armamento nuclear, en muchos de estos escenarios, el Reich ha conseguido importantes avances tecnológicos, como En el hombre en el castillo o En presencia de mis enemigos, donde dominan los vuelos suborbitales y han logrado avances en la carrera espacial como llegar a Marte o bases permanentes en la Luna.

Viajes en el tiempo, alienígenas y nazis

Uno de los escenarios más fantasioso que se dibuja es que el Tercer Reich obtiene la victoria gracias a que tiene acceso a tecnología alienígena, o la victoria es consecuencia de una paradoja provocada por un viaje en el tiempo. Aquí los productos más destacados los encontramos en las series y los videojuegos.

Volviendo al universo trekkie, en el episodio final de la tercera temporada de Star Trek Enterprise (2001-2005), Hora Cero, la trama los hace viajar en el tiempo a la Segunda Guerra Mundial. Una historia que continúa en los dos primeros capítulos de la cuarta, Frente de tormenta (partes uno y dos), donde los nazis han invadido Estados Unidos con la ayuda de la raza alienígena de los Na’kuhl.

La serie original de Star Trek también trata una ucronía nazi, jugando con la paradoja temporal. En La ciudad al fin de la eternidad, una alteración de la línea cronológica posibilita que Estados Unidos apueste por una política pacifista, y la Alemania nazi desarrolle antes la bomba atómica y acabe dominando el mundo.

El actor y escritor Stephen Fry, en su novela Haciendo Historia (2000), habla de cómo dos viajeros en el tiempo evitan el nacimiento de Hitler, pero eso no impide una victoria electoral de los nazis en la Alemania de los años treinta, que consiguen armamento nuclear antes que nadie. Eso les permite dominar Europa, destruyen a la Unión Soviética, y solamente Estados Unidos aguanta, aunque su esencia democrática se ha visto modificada.

Más allá de alienígenas y viajes en el tiempo, la victoria nazi también se ha imaginado con ayuda proveniente de otra dimensión. Así se ve en el videojuego Wolfenstein: The New Order (2014), situado en un 1960 donde el Tercer Reich ha conseguido tecnología de una dimensión denominada Sol Negro que les permite desarrollar armamento muy avanzado.

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