#untemazodiario: 10 de enero de 2016

Aunque los grandes dioses de las bandas sonoras para películas de género de hace un par de décadas son, muy merecidamente, los Goblin de Claudio Simonetti, los espectadores que se han dejado abofetear por el pedrestre y, sin embargo, lírico cine de terror italiano de los setenta y ochenta tienen muchos otros nombres atesorados en sus discotecas. Por ejemplo, Fabio Frizzi.

Frizzi se hizo famoso por poner música a las irracionales pesadillas de Lucio Fulci en películas como Nueva York bajo el terror de los zombies (1979), El Más Allá (1981) o Manhattan Baby (1982). Sin embargo, y sin desmerecer la estupenda y creciente tensión sintética de la primera o a los aterradores coros del infierno de la segunda, es en La ciudad de los muertos vivientes (1980), donde las carnicerías oníricas de Fulci y los ambientes circulares del músico encuentran una fusión más perfecta.

Con su ritmo obsesivo, sus coros sintetizados y esa mezcla tan de la época y del género de rock progresivo y synth-pop ambiental, Frizzi consigue con Mystery’s Apotheosis proporcionar cierto asidero familiar al espectador para los delirios de Fulci. Ahora Frizzi está encontrando una nueva vida como compositor gracias a la recuperación de su obra que proponen giallos de novísima generación como Violets bloom at an empty grave (2014), pero nada como esta apoteosis del misterio, de hipnótico bombo como latidos de un corazón resucitado.

Como cada día, puedes escuchar los temazos seleccionados hasta el momento en nuestra lista de Spotify.

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