#untemazodiario: 15 de enero de 2016

¿Necesitan adrenalina para poner el viernes en marcha? No lo piensen más: desde las latitudes más sofisticadas del planeta Italodisco, My Mine llegan para ponernos las pilas con su Hypnotic Tango.

Causante de una auténtica fiebre en la España ochentera (con cierta intervención de la cantante Sabrina como probable ápice… e inicio de su declive), rescatado periódicamente por las tendencias de la modernidad y gozando aún de buena salud en ciertos lugares de Latinoamérica y la Europa del Este, el italodisco, o sencillamente italo, es uno de esos sonidos cuya cutrez aparente se ve desmentida por una gran sofisticación y un espectacular catálogo. Concebido por DJs y músicos del país de la bota cuando la producción de sonidos bailables menguó en EE UU a finales de los 70, se trata de uno de los estilos que mejor partido han sabido exprimir las posibilidades de estudios espartanos y sintetizadores de saldo. Como resultado de esa precariedad bien entendida, el mundo pudo solazarse con éxitos como el Tarzan Boy de Baltimora, el imperecedero Dolce vita de Ryan Paris y otras joyas a nombre de Lee Marrow, Gazebo, Righeira y otros pájaros de cuenta con hombreras y pelo cardado. Pero, como el tiempo apremia y hay muchos temazos que entregar, aquí renunciamos a la erudición y vamos directamente a por lo más exquisito. Es decir, a por el Hypnotic Tango de My Mine.

https://www.youtube.com/watch?v=KLBInZxGA34

Procedentes de Bolonia, los My Mine no eran el típico proyecto italo consistente en un productor manejando el cotarro en la sombra y un figurín (del género que fuese) dando la cara en los playbacks televisivos. El trío formado por Carlo Malatesta, Danilo Rosati Stefano Micheli había nacido como una banda de synth pop influida por los ‘Nuevos Románticos’ ingleses, y con aspiraciones más ‘artísticas’ que las de la mayoría de sus coetáneos. Eso no les salvó de convertirse en un grupo de un solo éxito, pero es que ese éxito vale por discografías enteras: con un estribillo de los que no se olvidan jamás y un soberbio uso de las maquinitas, Hypnotic Tango sedujo a media Europa tras su aparición en 1983, y su influencia se hizo notar al otro lado del charco, sirviendo de inspiración a muchos housemasters technomasters de Chicago y de Detroit. Sin ir más lejos, el añorado Frankie Knuckles le dedicó al tema un remix de campanillas…

Y, para colmo, Carl Craig sampleó su línea de bajo en Rushed, uno de los temas más acelerados de su proyecto 69.

Como cada día, puedes escuchar los temazos seleccionados hasta el momento en nuestra lista de Spotify.

Publicidad