#untemazodiario: 17 de enero de 2016

¿Hace falta buena compañía para pasar el domingo? Nosotros te la traemos: escoltada por su compinche Neil Young (y por el bajista Jaco Pastorius), doña Joni Mitchell se aviene a echar un rato con nosotros para contarnos historias de viejos bluesmen en este Furry Sings The Blues.

Cuando los excesos del sábado noche dejan su huella en forma de resacón, el domingo es un día puñetero. Y si no la dejan… pues como que también. El inminente regreso de la jornada laboral, las tareas domésticas pendientes y, en general, la constatación de que se nos ha ido una semana más, son cosas que resultan a menudo en un considerable bajonazo. Y, en muchas ocasiones, el mejor antídoto para ese bajón es recibir una visita inesperada. Mejor aún si dicha visita es la de una amistad inteligente y distinguida, con muchas historias que contar y cuya sabiduría se ve atemperada por un sentido del humor chispeante y puñetero. Un perfil éste que se ajusta como un guante al de Joni Mitchell.

En esta ocasión, después de tomarse el café y con su eterno cigarrillo entre los dedos, la rubia canadiense se ha avenido a contarnos una anécdota de lo más curiosa: la de aquella tarde en la que ella y ese amiguete suyo llamado Neil Young viajaron a Memphis (Tennessee) para conocer a Furry Lewis, uno de los bluesman más ilustres de EE UU. Allí, en una casa de la mítica Beale Street, Mitchell y Young compartieron copazos y canciones con el venerable anciano, en una conversación bajo cuyo aparente buen rollo latía una descofianza atávica. Porque, como sabían todos los presentes (y Joni la primera), aquello no dejaba de ser el homenaje de dos blanquitos forrados de pasta a un maestro humillado, embalsamado en bourbon y más pobre que una rata.

Ya en el estudio, con Neil Young a la armónica y el bajista Jaco Pastorius a las cuatro cuerdas, Mitchell registró aquella historia en forma de canción, usando su toque inimitable a la guitarra y esa voz de narradora nata, elástica e inconfundible. Cuando el tema salió publicado (en el álbum Hejira, de 1976), Furry Lewis agarró un cabreo considerable: «¡Esa tía ha usado mi nombre y no me ha dado dinero a cambio!», peroró el vejete. Pero incluso él tuvo que admitir que la pieza molaba mucho. Y, en 2013, Joni cantó su canción una vez más, en el concierto ofrecido en el Massey Hall de Toronto para celebrar su 70 cumpleaños. Creemos que el resultado habla por sí solo.

Como cada día, puedes escuchar los temazos seleccionados hasta el momento en nuestra lista de Spotify.

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