#untemazodiario: 21 de enero de 2015

Que sí, que Los Chichos van al Primavera Sound, pero ¿somos del todo conscientes de lo que eso significa? Pues, por lo pronto, que quienes acudan al festival barcelonés podrán deleitarse con maravillas de rare groove como este Son ilusiones.

Como ellos mismos cantaron, «Esto sí que tiene guasa». Porque manda narices, caninas y caninos, que la inclusión de Los Chichos en el cartel del Primavera Sound despierte tanto revuelo: aunque medien ya doce años desde la publicación de su último elepé hasta la fecha, y aunque su principal compositor Juan Antonio ‘Jeros’ Jiménez abandonara este mundo en 1995, el grupo liderado por los hermanos González Gabarre sigue siendo uno de los mejores combos musicales que jamás han salido de la Península. Para disertar sobre ello podríamos hablar largo y tendido sobre esas raíces que le sacarían los colores a más de un gangsta de postal (el Campo de la Bota, señores: poca broma), de unas giras que (cuentan) dejaban en mantillas a las de The Rolling Stones James Brown en cuanto a intensidad, vicio y fornicio, de una carrera mastodóntica de 22 álbumes o de la sistemática ignorancia con la que los medios golpearon durante décadas, y aún golpean, a la rumba gitana. Porque, ante maravillas como este Son ilusiones, cualquier disertación es poca.

Bueno, algo sí que vamos a decir: Son ilusiones fue el tema titular y primer sencillo del álbum homónimo, lanzado en 1977 y cuarto en la carrera del entonces trío. En aquel momento, Los Chichos ya habían hecho historia del pop español con maravillas tales que Ni más ni menos, La historia de Juan Castillo y Quiero ser libre, todas ellas marcadas por la conjunción entre tres voces muy jondas y arreglos souleros por cortesía del productor Jorge Torregrosa. 

Aquí, esta conexión afro se acentuó hasta el paroxismo, demostrando algo evidente para cualquiera que profundice un poco: que, si como se nos ha repetido hasta la extenuación, el flamenco es nuestro blues, la rumba reúne sobre sí todos los poderes del soul y el funk en un contexto ibérico. Tres minutos justos de minimoog en llamas, bajos de cemento armado, guitarras cuyo wah-wah dice más que un discurso de investidura (bueno, eso es fácil…), batería con groove a todo trapo y arreglos de cuerda sobre los que planean tres voces ansiosas por explotar en un estribillo inolvidable. Y mejor nos detenemos, porque si nos da por hablar de Los Chorbos Manzanita, de La Marelu, del salvajismo primigenio de Los Amaya o de ese ente preternatural que atendió por Bambino, y podemos seguir dándole candela al tema durante días…

Como cada día, puedes escuchar los temazos seleccionados hasta el momento en nuestra lista de Spotify.

Publicidad