#untemazodiario: 8 de enero de 2016

Esto no es el verano del amor, ni falta que le hace: Blue öyster Cult nos hielan la sangre en este día de frío invierno contándonos la historia de un veterano de las Guerras Psíquicas. Si echas de menos el cencerro, busca en otro lugar.

Moteros hasta las trancas de anfetamina, sexo chungo, criaturas aberrantes de más allá del Espacio y el Tiempo, crímenes de grotesca truculencia… Está claro que a los chicos de Blue Öyster Cult siempre les ha encantado poner a prueba las tragaderas de sus oyentes, por más que su tendencia a la autoparodia inspirara uno de los gags más hilarantes de Saturday Night Live (aquel en el que Christopher Walken exigía «¡Más cencerro!»). Cuando quería acongojar, el grupo de Eric Bloom Buck Dharma sabía cómo hacerlo. Y, cuando deseaban llevar al límite su tendencia a la oscuridad metalera (con más de unas gotas de pop), no tenían más que llamar a sus amiguetes, llamáranse éstos Patti Smith Michael Moorcock: para su álbum Fire Of Unknown Origin (1981), la diosa neoyorquina les regaló la canción titular, mientras que el muy demente escritor británico firmó la letra de esta Veteran of the Psychic Wars.

Si esta canción resulta desasosegante, no es sólo por una melodía que de por sí impone lo suyo con su voz enloquecida, esos sintetizadores gélidos como el vacío entre las estrellas que toca Allen Lanier y ese ritmo que pide a gritos ser sampleado por un DJ de hip-hop. ¿Quién es ese «veterano de las guerras psíquicas» que protagoniza el texto? ¿Será un auténtico guerrero interplanetario? ¿Será un superviviente de Vietnam, que aún delira con los charlies y con el LSD que trasegó a espuertas en el Mekong? ¿Será un vestigio de la era hippie, alucinando con épicas imaginarias? No lo sabemos. Sólo podemos participar de la pesadilla en la que vive, y de la que no tiene esperanza de despertar. «Por favor, haz que paren estos temblores…».

Como cada día, puedes escuchar los temazos seleccionados hasta el momento en nuestra lista de Spotify.

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